Interpretada con la inconfundible voz de Andy Montañez fue escrita el músico cubano Justi Barreto
Un verano en Nueva York, grabada en 1975 por El Gran Combo de Puerto Rico es un himno a la diáspora boricua en la ciudad de los rascacielos.
En sus líneas, por ejemplo, describe algunas importantes y muy señaladas fiestas folclóricas y costumbristas de los latinos asentados en Nueva York, como el día de San Juan Bautista, en el mes de junio, o la tradicional celebración del club afro-cubano Baile del Mamoncillo. También nombra a la Montaña del Oso, localizada en Westchester, un condado ubicado en la parte del área metropolitana de la Gran Manzana que alberga a la conocida cárcel de Sing Sing, donde grabarían en vivo estrellas de la salsa como Eddie Palmieri y Larry Harlow.
Era pues un reflejo de lo que se vivía en la década del 70 del siglo pasado en la llamada “capital del mundo”, cuando el pueblo bailaba al compás de la salsa, un ritmo que había abandonado las zonas marginales, como el Bronx y Queens, donde se había creado, para expandirse hacia otros lugares como los legendarios clubes de baile como el Cheetah, en la calle 53, vecino a Broadway, y el Caborrojeño del Alto Manhattan, ambos desbordados constantemente por gente que concurría para disfrutar de la nueva y poderosa fiebre musical, que le tomaba el relevo al mambo y al bugalú para escribir su propia historia.
Si bien Un verano en Nueva York es el tema que más identifica a la obra creativa de Justi Barreto, el músico cubano dejó otras notables composiciones grabadas e interpretadas por grandes exponentes de la música latina, como Benny Moré, Arsenio Rodríguez y Tito Rodríguez, entre ellas Encantado de la vida, Lo que dice Justi y Guaguancó del Gran Combo. Además destacó como cantante y percusionista y también trabajó como actor. Sin duda, todo un personaje.

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