Jacob Coxon planteó como posibles escenarios el hackeo de infraestructuras críticas o la creación de armas biológicas capaces de provocar una extinción masiva.
Ex-empleado de Anthropic advierte que la rápida automejora de los sistemas de IA podría, en un futuro cercano, representar una amenaza capaz de llevar a la extinción de la humanidad.
Reino Unido.- -El investigador de Inteligencia Artificial (IA) y exempleado de la empresas OpenAI y Anthropic, Jacob Coxon, advirtió que la rápida automejora de los sistemas de IA podría, en un futuro cercano, representar una amenaza capaz de llevar a la extinción de la humanidad.
“Parece algo irreal, pero creo que es aterradoramente real, y es más fácil entenderlo si piensas en cosas concretas que sucedieron hace dos meses”, destacó durante una entrevista con Anderson Cooper en CNN.
De los hackeos a una amenaza mayor
Coxon explicó que hace dos meses agentes de OpenAI realizaron hackeos a infraestructuras de terceros por iniciativa propia, lo que según su análisis sirve para ilustrar hacia dónde podrían llegar estos sistemas si sus capacidades continúan aumentando al ritmo actual.
“Agentes de OpenAI hackearon infraestructuras de terceros por iniciativa propia. Fue una oleada concentrada de hackeos que llevaron a cabo por voluntad propia, y creo que si extrapolamos al futuro el nivel de capacidades de estas IAs, con esa misma autonomía podrías causar estragos extremos”, señaló.
El investigador planteó como posibles escenarios el hackeo de infraestructuras críticas o la creación de armas biológicas capaces de provocar una extinción masiva.
“Hay muchas formas en que la IA podría actuar por sí misma en el mundo”, sostuvo.
El ritmo de avance
Su preocupación, explicó, está relacionada con la velocidad con la que han aumentado las capacidades de estos sistemas.
Coxon señaló que, tiempo atrás, en áreas como la programación y las matemáticas, las IA se limitaban principalmente a ayudar a los humanos y ofrecer sugerencias. Ahora, considera que están cerca de reemplazarlos en algunas de esas tareas.
“Necesitamos a los humanos, pero es muy probable que en cuestión de un año, ya no los necesitemos para realizar investigaciones en muchas áreas”, afirmó.
¿Dónde estaría el riesgo?
Coxon situó la principal amenaza en la posibilidad de que ocurra una automejora rápida y recursiva de los sistemas de IA.
Aclaró que, con los modelos actuales, no considera que exista un riesgo de extinción.
“Ahora mismo no existe riesgo de extinción. Con los modelos actuales, lo peor que pueden hacer es, tal vez, hackear algo y causar daños considerables en una infraestructura, pero no son lo suficientemente inteligentes para superarnos a un nivel que conduzca a la extinción”.
Sin embargo, advirtió sobre lo que podría ocurrir si el ritmo de desarrollo continúa.
“Lo que resulta realmente asombroso es observar el ritmo de avance. Existe una posibilidad muy real de que, en un futuro inmediato -hablamos en cuestión de uno o dos años-, se reproduzca la automejora recursiva y entremos en la fase descrita en la publicación de Evans, (un excompañero de Anthropic), donde plantea la posibilidad de que todos muramos a consecuencia de ello”.
“Eso es algo que está por llegar muy pronto”, concluyó.
Más sobre Coxon
Se recuerda que Coxon renunció a Anthropic en septiembre de 2026, advirtiendo que las principales empresas del sector compiten por desarrollar una superinteligencia capaz de automejorarse sin contar con las salvaguardias adecuadas.
De acuerdo con la agencia de noticias AP, la renuncia de Coxon desató una importante polémica sobre la seguridad de la IA, tras afirmar que quienes desarrollan inteligencia artificial de vanguardia temen sinceramente que una futura IA superinteligente pueda provocar la extinción de la humanidad. Su advertencia acumuló más de 100 millones de visualizaciones y contó con el respaldo público de otros investigadores de Anthropic, entre ellos Evan Hubinger y Samuel Marks.
Cuando anunció su renuncia día 8, acusó a ambas empresas de no actuar con responsabilidad mientras compiten por desarrollar una inteligencia artificial más capaz.

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