Con su primera canción de la noche, “El último romántico”, Torres conectó de inmediato con los asistentes, especialmente con las mujeres
Álvaro Torres lo vuelve hacer se reencuentra con su público y lo entrega todo con sus canciones
Santo Domingo RD.- “Qué gusto me da volver, porque volver siempre es lo mismo: hay cariño y uno viene a recibirlo y a darlo también”, dijo emocionado ante un público que no dejó de ovacionarlo.
El romanticismo volvió a apoderarse de la capital dominicana la noche de este sábado, cuando el cantautor salvadoreño Álvaro Torres se reencontró con su público en el escenario de Hard Rock Café Santo Domingo, en un concierto cargado de emociones, nostalgia y amor, con motivo del Mes de las Madres
Con su primera canción de la noche, “El último romántico”, Torres conectó de inmediato con los asistentes, especialmente con las mujeres presentes, a quienes dedicó buena parte de la velada.
Canciones que nacen del alma
Durante la velada, el intérprete confesó la intensidad emocional detrás de sus composiciones: “Cuando yo escribí todas estas canciones, lloré ríos, lloré mares… y al cantarlas, lo siento otra vez”, reveló, provocando aún más empatía entre sus seguidores.
Bajo el concepto de “El más romántico concierto”, el artista hizo un recorrido por sus grandes éxitos, interpretando temas como “Nada se compara contigo”, “Hazme olvidarla”, “De punta a punta”, “Madre soltera”, “Te dejo libre” y “Patria querida”, entre otros, que fueron coreados de principio a fin.
Un homenaje especial y un mensaje al corazón

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando Torres rindió homenaje a su “gran amigo”, el merenguero dominicano Ruby Pérez, interpretando el tema Hazme olvidarla.
Asimismo, dedicó palabras llenas de admiración a las mujeres presentes: “Todas son divinas, bellas, incomparables, únicas”, dijo antes de interpretar canciones especialmente dedicadas a ellas, en un ambiente cargado de sensibilidad.
El evento, organizado por Alberto Cruz Management, formó parte de las celebraciones del Mes de las Madres, consolidándose como una velada íntima y memorable para los amantes de la música romántica.
Durante el concierto, ÁTorres también aprovechó para presentar a los talentosos músicos que lo acompañaron en escena, destacando la calidad internacional de su orquesta. Con orgullo, mencionó al maestro Tito Pérez, bajista oriundo de La Habana, Cuba, así como al baterista cubano que, según sus palabras, “viene con todo el vigor del mundo”. En la guitarra, resaltó la presencia del maestro Fidel Crisuela, procedente de Bogotá.
Asimismo, presentó a su director musical y pianista, el joven Daniel Escudero, a quien describió como “increíble, de los mágicos”, y a su solista personal, Richard Fernández, quien también recibió el reconocimiento del público. Entre bromas y complicidad, el artista no dejó fuera a su manager, presente tras bambalinas, aportando al ambiente cercano y familiar que caracterizó la velada.
Antes de despedirse, el artista dejó un mensaje cargado de gratitud.
“Que el supremo creador les bendiga, les proteja y nos dé la oportunidad de volver a vernos”, expresó, cerrando una noche donde el amor, la música y la nostalgia fueron los verdaderos protagonistas.

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