La boda reunió a buena parte del círculo cercano de la pareja, pero también a numerosos nombres reconocibles de la NBA, Hollywood y la cultura popular.
Karl-Anthony Towns y su novia Jordyn Woods se casaron en una ceremonia frente al océano Pacífico
California.- Malibú fue el escenario elegido por Karl-Anthony Towns y Jordyn Woods para convertir una historia de seis años en una nueva vida compartida. La estrella de los Knicks y la empresaria se casaron este fin de semana en una ceremonia frente al océano Pacífico, rodeados por familiares, amigos y una extensa constelación de figuras del deporte y el entretenimiento.
La celebración tuvo el aire de una boda íntima, pero difícilmente podía pasar desapercibida. Bajo un imponente montaje floral y al aire libre, la pareja intercambió sus votos con el océano como telón de fondo. Woods llegó al altar con un vestido blanco sin tirantes, acompañado por una delicada bufanda de encaje y un largo velo. Towns, por su parte, optó por un esmoquin clásico y sobrio.
Las imágenes de la ceremonia reflejaron algo más que la puesta en escena de una boda de celebridades. Woods apareció visiblemente emocionada, en algunos momentos secándose las lágrimas con un pañuelo, mientras Towns compartía con ella la emoción de un día que ambos habían esperado durante años.
Después de darse el sí, la pareja posó junto a sus familiares y amigos. Una de las fotografías más llamativas mostró a Towns inclinando a Woods para besarla, una escena que resumió el tono festivo de la jornada: elegancia, afecto y una dosis inevitable de espectáculo.
Una lista de invitados que parecía un desfile de celebridades
La boda reunió a buena parte del círculo cercano de la pareja, pero también a numerosos nombres reconocibles de la NBA, Hollywood y la cultura popular.
Entre los asistentes estuvieron Josh Hart y su esposa, Shannon; OG Anunoby; Jalen Brunson y su esposa, Ali; Jose Alvarado y Miles McBride. El mundo del entretenimiento también estuvo ampliamente representado, con la presencia de Ben Stiller y Christine Taylor, Kylie Jenner, Timothée Chalamet, Justin Bieber y Hailey Bieber, Keegan-Michael Key, Michael B. Jordan, Suni Lee y Jada Pinkett Smith.
La lista se completó con Leah Kateb y Miguel Harichi, figuras de Love Island USA, en una celebración donde las fronteras entre el vestuario de los Knicks, Hollywood y el universo de las redes sociales prácticamente desaparecieron.
Pero hubo un detalle que conectó la fiesta directamente con la reciente historia deportiva de Towns.
Un guiño a los nuevos campeones de Nueva York
Los invitados abandonaron el recinto vestidos de negro y recibieron una sorpresa antes de marcharse: sudaderas personalizadas con la frase “Casados en 5”, un juego de palabras que evocaba el título conseguido por los Knicks.
El detalle no era casual. La relación entre Towns y Woods se convirtió en una de las historias paralelas más visibles durante la memorable campaña del equipo neoyorquino, que volvió a conquistar el campeonato de la NBA después de más de cinco décadas.
Woods terminó ocupando un lugar particular dentro de esa narrativa. Durante los playoffs apareció en repetidas ocasiones con un bolso naranja que ella misma convirtió en su objeto de la suerte. El accesorio acompañó a la pareja durante la histórica racha de 13 victorias consecutivas de Nueva York y terminó adquiriendo una inesperada condición de talismán para los aficionados.
Después del campeonato, Woods decidió retirar de la venta el Tux Clutch Mini Summer Citrus, el bolso producido por su firma Woods by Jordyn que se había agotado durante la carrera de los Knicks hacia el título.
La explicación de Towns resumió, con humor, el papel que había adquirido aquel accesorio durante la temporada: después del desfile y las celebraciones, era momento de que el bolso —y probablemente su dueña— descansaran.
De seis años juntos al altar
La boda representa el capítulo más reciente de una relación que comenzó lejos de los focos y terminó desarrollándose bajo una atención pública constante.
Towns, de 30 años, y Woods, de 28, se conocieron a través de amigos en común. Con el paso del tiempo construyeron una relación que trascendió la exposición habitual de dos figuras conocidas y comenzó a adquirir dimensiones familiares y patrimoniales: en 2024 compraron juntos una vivienda valorada en 14 millones de dólares en Los Ángeles.
En mayo de este año celebraron seis años de relación.
Meses antes, en diciembre de 2025, Towns había dado el siguiente paso. La propuesta tuvo como escenario un balcón de Nueva York con vistas al puente de Brooklyn y al puente de Manhattan. La pareja anunció oficialmente su compromiso el día de Navidad, convirtiendo una fecha ya cargada de simbolismo en el comienzo de otra etapa de su historia.
Desde entonces, la vida de ambos quedó todavía más ligada al momento extraordinario que atravesaban los Knicks.
Towns no solo era una de las figuras centrales del equipo que perseguía el campeonato. Woods también se convirtió en un rostro habitual alrededor de aquella campaña, especialmente durante los playoffs, cuando su presencia en las gradas y su célebre bolso naranja comenzaron a formar parte del folclore de la temporada.
Después de la conquista del título, ambos compartieron el protagonismo durante el desfile de celebración y las fiestas privadas que siguieron a la victoria del quinto partido ante los Spurs.
Ahora, con el campeonato todavía reciente en la memoria y una nueva alianza en el dedo de Towns, la pareja ha añadido otro acontecimiento mayor a su historia.
Esta vez no hubo pabellón, marcador ni trofeo en juego. Solo el Pacífico frente a ellos, familiares y amigos alrededor, y una promesa hecha bajo el cielo de Malibú.
Los Knicks ya habían celebrado su regreso a la cima. Towns y Woods tenían algo más personal que celebrar.

Karl-Anthony Towns y Jordyn Woods en una escena romantica durante su boda el pasado fin de semana.

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