La última presentación de Tommy John fue el 25 de mayo de 1989, lanzando por los Yankees contra los Angelinos en Nueva York.
Muere Tommy John, a los 83 años, ex lanzador sinónimo de un procedimiento médico que ha salvado las carreras de innumerables lanzadores
Bradenton (o Lakewood Ranch), Florida,.- Tommy John, un confiable pilar de las rotaciones de Grandes Ligas que ganó 288 juegos a lo largo de tres décadas y cuyo nombre se convirtió en sinónimo de un procedimiento médico que ha salvado las carreras de innumerables lanzadores, falleció. Tenía 83 años.
El zurdo, convocado cuatro veces al Juego de Estrellas y dueño de la segunda mayor cantidad de victorias entre los lanzadores de la Era Moderna que no han sido elegidos al Salón de la Fama de Cooperstown, se mantuvo durante 26 temporadas en los montículos de Grandes Ligas. Debutó con Cleveland en 1963 y realizó su último lanzamiento con los Yankees en 1989, cuando tenía 46 años.
Lanzando por los Dodgers el 17 de julio de 1974, John le tiró una recta a Hal Breeden, de los Expos, y sintió lo que describió como un “crujido” en el codo izquierdo. Más tarde se determinó que había sufrido una rotura completa del ligamento colateral cubital izquierdo, una lesión que amenazaba con poner fin a su carrera.
“Justo en el momento en que hice fuerza para lanzar, cuando mi brazo estaba atrás y flexionado, algo sucedió”, le dijo John a Sports Illustrated en 1978. “Sentí como si hubiera dejado mi brazo en otro lugar. Era como si mi cuerpo siguiera hacia adelante y mi brazo izquierdo simplemente hubiera salido volando hacia el jardín derecho, independientemente del resto de mi cuerpo… Salí del montículo y me encontré con [el manager] Walter Alston, que venía saliendo del dugout. ‘Será mejor que busques a alguien’, le dije. ‘Acabo de lastimarme el brazo’”.
Después de que dos meses de reposo y tratamiento con hielo no dieran resultado, el médico de los Dodgers, el Dr. Frank Jobe, realizó un revolucionario procedimiento de cuatro horas el 25 de septiembre de 1974. Jobe extrajo un tendón del antebrazo derecho de John y perforó orificios en el húmero y el cúbito izquierdos, utilizando anclajes para fijar el ligamento.
Debido a que John había perdido sensibilidad en los dedos de la mano izquierda, fue necesario un segundo procedimiento para reparar daños en el nervio cubital. En aquel momento, Jobe calculó que John tenía apenas una posibilidad entre 100 de volver a lanzar en un montículo de Grandes Ligas. John aceptó el riesgo, razonando que, de lo contrario, regresaría a casa para vender automóviles en Terre Haute, Indiana.
“Le dije: ‘Eres un gran médico y creo en ti. Pero estás equivocado. Voy a regresar’”, dijo John. “Hiciste un trabajo excelente dentro de mi brazo. Ahora depende de mí. Sé cuánto dolor puede soportar mi cuerpo, y es bastante. Sé lo duro que puedo trabajar, y si hacen falta 18 horas al día, lo haré. Voy a regresar”.
John se perdió la temporada de 1975 y luego regresó para dejar marca de 10-10 con efectividad de 3.09 en 31 aperturas por Los Ángeles en 1976, ganándose un apodo entre jugadores y periodistas: “El Hombre Biónico”. La temporada siguiente, John terminó segundo detrás de Steve Carlton, de los Filis, en la votación para el Premio Cy Young de la Liga Nacional. Su récord de 20-7 y efectividad de 2.78 en 31 aperturas ayudaron a los Dodgers a conquistar el banderín.
“Podía retirar bateadores incluso cuando no tenía mis mejores lanzamientos; sentía el brazo como si nunca me hubieran operado”, dijo John posteriormente.
Fue convocado al equipo de la Liga Nacional para el Juego de Estrellas de 1978, una temporada en la que sus Dodgers fueron eliminados por los Yankees en octubre por segundo año consecutivo. John pasó a los Yankees para la campaña de 1979, al firmar un contrato de tres años y US$1.4 millones pese a recibir ofertas más lucrativas de los Rojos y los Reales. Sin embargo, John volvió a quedar del lado perdedor en otro enfrentamiento entre Yankees y Dodgers en 1981, cuando Los Ángeles se coronó campeón.
Aquella temporada de 1981 representó una etapa extremadamente difícil para John fuera del terreno. En agosto, su hijo Travis, de 2 años, fue hospitalizado tras caer desde una ventana de un tercer piso. John permaneció al lado de su hijo durante un coma de 19 días, y sólo salía del hospital para lanzar en los juegos como local cuando llegaba su turno en la rotación.
En agosto de 1982, los Yankees enviaron a John a los Angelinos a cambio de un jugador por ser nombrado posteriormente, que terminó siendo el zurdo Dennis Rasmussen. John lanzó 3.5 temporadas con los Angelinos, incluyendo dos presentaciones en la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 1982, antes de ser dejado en libertad en junio de 1985. Terminó ese año con los Atléticos y luego asistió a los Entrenamientos Primaverales con los Yankees en 1986, firmando un contrato en mayo.
Las últimas 91 presentaciones de John en Grandes Ligas fueron con el uniforme a rayas de los Yankees, incluyendo una apertura en el Día Inaugural de 1989. Cuando el nudillero Phil Niekro se retiró en 1988, John se convirtió en el lanzador activo de mayor edad en las Mayores.
Tras igualar el récord de Deacon McGuire de 26 temporadas disputadas, una marca que posteriormente fue superada por Nolan Ryan (28), John se retiró con récord de por vida de 288-231 y efectividad de 3.34 en 760 juegos (700 aperturas), con 162 juegos completos y 46 blanqueadas. Ciento sesenta y cuatro de sus victorias llegaron después de la cirugía de 1974 que salvó su carrera.
“Debido a la atención que recibe, la gente piensa que la operación se realiza únicamente en lanzadores”, dijo el Dr. Jobe en 1989. “Pero yo no fui un pionero cuando le realicé la operación a Tommy. No hice nada revolucionario. Esa operación se había realizado en pacientes con polio. Simplemente le di una nueva aplicación”.
Nacido en Terre Haute el 22 de mayo de 1943, John asistió a la Preparatoria Gerstmeyer, donde se destacó en béisbol y baloncesto, y se graduó como el mejor estudiante de su clase en 1961, aunque los administradores no le permitieron pronunciar el discurso de graduación debido a un problema de tartamudez. Reclutado por varias universidades para jugar baloncesto, John deslumbró al scout de Cleveland Johnny Schulte con su curva, lo que llevó al club a firmarlo en 1961, cuando tenía 18 años.
John debutó en Grandes Ligas el 6 de septiembre de 1963 contra los Senadores de Washington. Don Zimmer, el segundo bateador al que enfrentó John, conectó un sencillo productor. Utilizando principalmente una combinación de curva y recta, John fue empleado con frecuencia como relevista hasta 1966, cuando los Medias Blancas lo nombraron su abridor para el Día Inaugural.
John recordó en una ocasión que el manager de Chicago, Eddie Stanky, les prometía a sus lanzadores un traje Hart Schaffner Marx gratis si conseguían 20 rodados en una victoria de juego completo, algo que influyó en su estilo de lanzar.
“No teníamos un equipo lo suficientemente bueno en ese entonces como para completar nueve innings, pero sí conseguí que me diera tres trajes”, le dijo John a The New York Times en el 2017. “Y un rodado no tenía que convertirse en out. Podía ser un hit por el suelo. Él quería que lo vieras de esta manera: ‘Los rodados no se convierten en jonrones’”.
Tras retirarse, John trabajó como comentarista en transmisiones de los Mellizos y los Yankees durante la década de 1990, y luego regresó al dugout como coach de pitcheo de Ligas Menores en las organizaciones de los Expos y los Yankees a comienzos de la década del 2000. En el 2007, John probó suerte como manager de los ya desaparecidos Bridgeport Bluefish de la independiente Atlantic League, guiando al club a un récord de 159-176 a lo largo de 2.5 temporadas.
Los últimos años de John también estuvieron marcados por la tragedia. En marzo del 2010, su hijo menor, Taylor, falleció a los 28 años por causas relacionadas con una sobredosis de medicamentos recetados. Como respuesta, John creó la Fundación “Let’s Do It”, dedicada a crear conciencia sobre el suicidio y ayudar a prevenirlo, una causa con la que se mantuvo activo hasta su fallecimiento.

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