Luis Brito
No es así, señor Bello Rosa
El doctor Virgilio Bello Rosa atribuye el auge de la delincuencia en el país a una supuesta desatención del gobierno a los programas sociales. Absolutamente errado en su apreciación, si no es que se trata de un pronunciamiento “politiquero”, muy de moda en estos tiempos de campaña en la República Dominicana.
A juicio del dirigente del PRD, en los gobiernos del extinto presidente Joaquín Balaguer la delincuencia era mínima porque la asistencia social de la administración reformista llevaba tranquilidad y satisfacción a la población. Lo dijo esta semana en un programa de televisión.
El ánimo de este artículo no es el de analizar en retrospectiva la política social que implementó el único líder reformista, quien innegablemente destacó de manera significativa por las inversiones sociales.
Sin embargo, ningún otro gobierno ha llevado más que éste asistencia social a la gente pobre.
Y por eso no es cierto que los altos índices delictivos obedezcan a una falta de atención social hacia las familias de escasos o ningún recurso económico.
Contrario al pasado, ahora está establecida toda una estructura institucional diseñada exclusivamente para auxiliar a los desposeídos. Es un programa que cubre todo el mapa de la pobreza.
Es ahora y no antes cuando existe un Gabinete de Coordinación de la Política Social, lo que a su vez indujo el diseño de una nueva política de asistencia al pobre.
Ha sido el gobierno del PLD que ha instaurado una plataforma de focalización de subsidios, envolviendo tres instituciones como soportes principales de la responsabilidad por la creación y funcionamiento de una Red de Protección Social.
Me refiero al Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), al Programa Solidaridad y a la Administración de Subsidios Sociales (ADESS).
Un testigo singular de la eficiencia de los programas sociales del gobierno lo es el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), un organismo internacional de prestigio mundial.
Más de 800 mil familias se benefician permanentemente del sistema de pagos de los subsidios sociales, cifra que en los próximos meses alcanzará el millón y medio.
Solamente en el período 2004-2008 los subsidios sociales entregados sumaron 3,500 millones de pesos.
Lea esto: Comer es primero, incentivo a la asistencia escolar, suplemento alimenticio, suplemento medicinal, incentivo a la educación superior, bono gas hogar, bono gas chofer. Toda una gama de ayuda social jamás vista, canalizada y distribuida hacia las prioridades de los pobres.
El lema que caracteriza a los programas sociales del gobierno del PLD no puede ser más atinado y efectivo: “Haciendo más por los que tienen menos”.
De manera, doctor Bello Rosa, que busquemos las causas del auge de la delincuencia en otros litorales, como por ejemplo, en la falta de formación en el hogar, el compromiso de los padres en proporcionarles a sus hijos, junto al Estado, una educación adecuada y oportuna, así como en la gran carga de influencias negativas que pesan sobre nuestra sociedad actual, provenientes de factores externos e internos.
También indaguemos en una debilidad judicial que no da un castigo ejemplarizador, que no dicta una sentencia que deje un precedente, que envíe mensajes a otros que mañana quieran delinquir. Busquemos en una actuación pobre de la Policía, una institución poco tecnificada y por ello ineficiente, donde no todos sus miembros están comprometidos en la lucha de combatir el mal.
En fin…son muchas las razones del azote de la delincuencia y la menos probable es una falta de programas sociales. Esa ayuda existe, aunque falta más por hacer.