Félix Santana García
El gasto corriente
El Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos, es la expresión cuantitativa de los objetivos y metas que se propone alcanzar el Gobierno del país, en un periodo determinado, aplicando las estrategias que más se ajusten a los referidos objetivos y metas.
Este presupuesto se caracteriza por estar constituido por: Ingresos Corrientes, Ingresos de Capital, ingresos más donaciones e ingresos financieros, los cuales se aplican a los gastos corrientes, gastos de capital, gastos sin aplicaciones financieras y aplicaciones financieras.
Entre los gastos públicos, los más comentados y analizados año tras año son los corrientes, los cuales están conformados por: gastos de operación, gastos de consumo, intereses deuda pública, prestaciones sociales y transferencias corrientes.
De todos estos renglones que forman el gasto corriente del Gobierno Central, el de mayor relevancia y volumen, corresponde a los gastos por servicios personales.
Esto así, porque en este último renglón de gastos corrientes se estima y registra los gastos relativos a sueldos, honorarios profesionales, refrigerios, entre otras erogaciones a favor del personal de la administración pública centralizada.
El pasado año 2010, este renglón alcanzó una ejecución de RD$102,057.2 millones equivalente a un 35.8% del total de los gastos corrientes.
En los últimos siete años, el gasto por servicios personales del presupuesto de la nación ha aumentado significativamente, ya que el actual gobierno, no obstante haber firmado varios acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, siempre se ha excedido en este renglón del presupuesto.
Lo anterior, debido, a que el Gobierno no solo incrementa la nomina oficial con nuevos nombramientos, los cuales en la actualidad sobrepasan los 400,000 empleados, sino que además de esta carga al erario, le adiciona nominas no oficiales, llamadas nominillas y botellas, ya que sus beneficiarios no reportan ningún valor agregado a las operaciones estatales, pues estas personas hacen las veces de rémoras o parásitos.
El Gobierno no ha podido concretizar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, ya que este no ha cumplido con las metas de la quinta revisión del acuerdo firmado Stand By por unos US$1,700.0 millones y hasta la fecha no ha podido ser beneficiario de US$1,200.0 millones de dólares por desembolsar de dicho acuerdo.
La situación de falta de monitoreo por parte del Fondo Monetario Internacional sobre las finanzas y economía dominicanas, la aprovecha el Gobierno para designar nuevos incumbentes en el aparato estatal, trasladar de puestos a funcionarios con incrementos de sueldos y engrosar con más botellas o personal parasitario las nominillas ya existentes.
El gasto corriente del presupuesto nacional se incrementa año tras año, fundamentalmente por los servicios personales ya que este aumenta sin ningún control, arrojando variaciones abismales a final de cada periodo fiscal, el cual contribuye a que los déficits fiscales sean mucho más pronunciados.
Recuerden que en los últimos tres años, los faltantes de fondos presupuestales consolidados han estado por encima de los RD$55,000.0 millones, lo cual denota falta de planificación y control en los gastos públicos, agravándose dicha situación porque el organismo fiscalizador o Cámara de Cuentas, cuando emite sus informes lo hace cuando la información para la toma de decisión, prácticamente ha perdido vigencia o, el funcionario ha sido relevado o suspendido en sus funciones.
¿Que hacer entonces? ¿Seguir orientando a las autoridades cuando esto se a hecho hasta la saciedad, aún sabiendo, que ellas saben que hacer?
De manera que no se debe insistir en aconsejar a personas adultas, pues el árbol cuando crece es difícil enderezarlo. Lo que recomienda el librito o la regla, es cambiar de equipo de gobierno cuando éste ya no funciona.