Félix Santana García
Ejecución presupuestal
La ejecución presupuestal es la tercera etapa de las cinco que comprende el ciclo presupuestal de: una empresa, un Estado, familia y municipio, siendo las etapas de: pre- iniciación, formulación, control y evaluación, las que completan el proceso de presuponer lo que ha de suceder en un periodo determinado, a la luz de los objetivos, metas, misión, visión, valores, políticas y estrategias de los sectores: privado, publico y tercer sector (entidades sin fines de lucro).
Debido a la alta politización y gran interés sobre el desempeño económico que ha desarrollado la población dominicana, como consecuencia de las influencias que tienen estos aspectos sobre la vida de todos los sectores nacionales, no hay un solo día que los medios de comunicación y ciudadanos en general no comenten el devenir de los acontecimientos políticos y económicos.
La formación de nuevos técnicos y profesionales dominicanos en los planos, nacional e internacional, en las disciplinas económicas y financieras ha llevado que estas dos actividades profesionales hayan alcanzado un significativo nivel de desarrollo.
De ahí que el debate de las ideas en torno a los señalados campos profesionales, se haya elevado y concitado el interés hasta del ciudadano más humilde de la nación.
Hoy se oye hablar a personas, que ni por asomo, han tenido la oportunidad de poner sus pies en un centro de estudios de nivel superior y, ver con que destreza se manejan en los ámbitos de la economía y finanzas.
En ese sentido, hay muchas personas que de por si, saben que de nada vale haber formulado un presupuesto si este no ha sido bien formulado, tomando en cuenta las variables controlables e incontrolables, endógenas y exógenas, que inciden en el mismo.
En los últimos años se ha visto en el país, como antes de llegar a la primera mitad del año, el presupuesto de la nación ha tenido que ser sometido a modificaciones, debido a que los supuestos utilizados para la formulación de este, no guardan estrecha relación con la realidad.
En consecuencia, en estos días, el ministro de Hacienda del país ha informado que someterá al Congreso Nacional, un proyecto de transferencias de fondos de instituciones públicas por el orden de los US$373.0 millones, que serian destinados a cumplir con el subsidio eléctrico consignado en el presupuesto nacional de este año.
Esto así, debido a que se agotó la partida de US$320.0 millones contenida en el presupuesto de 2010. En ese contexto el ministerio de Hacienda ha reconocido que durante la formulación del presente presupuesto se han quedado corto al estimar el valor del barril del petróleo, ya que se estimó que el mismo rondaría los US$70.00 o US$72.0, cuando este se ha colocado en los últimos meses, entre los US$75.0 u US$80.00 dólares, tal como ha sucedido con otros renglones presupuestados que también fueron subvaluados.
Y sobre estas subvaluaciones presupuestales, se agrega el déficit pronunciado que al mes de junio 2010, exhibe dicha herramienta de desarrollo, pues en los primeros cinco meses del año, la ejecución de los gastos públicos, exceden los ingresos en unos RD$76,752.6 millones, si se parte del método de lo devengado, al registrar los ingresos y egresos del gobierno.
Un presupuesto formulado y ejecutado sin que se haya comparado lo presupuestado con lo ejecutado, para rendir el informe de desempeño y evaluación presupuestal, es como haberse sometido a exámenes médicos y no haberse analizado sus resultados para fines de medicación.
De ante mano se sabe, que un informe de desempeño presupuestal transparente, delataría la efectividad o ineficiencia de un funcionario en el cumplimiento de sus funciones.
De modo que es práctica común en el país, formular presupuestos sin que al final se evalúen los resultados de su ejecución, a los fines de que no se conozcan los verdaderos errores cometidos, a la luz de los principios presupuestales internacionales, que pueda garantizar el éxito de una gestión.
Ojala que de ahora en adelante, los informes de ejecución presupuestal sean más oportunos y transparentes, a los fines de que garanticen una mejor toma de decisiones.