Juan Barek
Salmos 84:5-6
En Salmos 84:5-6 dice “Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques”. Tomamos agua para apaciguar la sed, y las aguas son útiles para regar los campos.
Mas Jehová dice que primeramente debemos atravesar a muchas valles de lágrimas para llenar los estanques. La vida del apóstol Pablo representa a la vida de una perla. Padeció de muchas heridas, persecuciones por parte de sus conciudadanos, el peligro de la misión y de dolor físico. Clamó a Dios estando en una barca, en la cárcel, en el camino, mientras predicaba el evangelio, Pablo clamó a Dios sin descanso. En consecuencia todos los sufrimientos se transformaron en perlas. Hoy contamos que la mayoría de los escritos del Nuevo Testamento fue escrito por Pablo. Dios, luego de pasar por estas diversas tribulaciones, usó a Pablo como un instrumento poderoso en sus manos. En II Corintios 12:9-10 dice “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.
Mientras enfrentaba a muchas dificultades en su vida, Pablo clamó a Dios, asimismo en sus necesidades, persecuciones, y en angustias. De esta manera experimentó el poder de Dios y su carácter se transformó como la de una perla. Pues, para entrar al reino de Dios debemos atravesar a muchos sufrimientos, porque allí llegan solo los que atravesando los sufrimientos se convirtieron en perlas. Porque una perla se hace con dolor y sufrimiento, también para entrar al reino de Dios, deberá enfrentar los sufrimientos mediante la oración y ruego. Si reflexionamos sobre los sufrimientos, nos daremos cuanta que ellos son como una fábrica del tesoro. Dios, para formar a nosotros como un tesoro aromático, firme, fuerte y hermoso, nos hará pasar por las puertas del sufrimiento; hay sufrimientos significativos y otros insignificantes. Si Dios quiere usarle, le hará pasar por fuego, agua, tribulaciones y pruebas difíciles, para formar en usted un carácter firme en la fe del Señor, fuerte como el diamante y perla. Algunos serán molidos y otros pisoteados como las uvas y el fruto del olivo para transformarlos y producir en ellos buenos aromas.
De acuerdo a la Palabra “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” De modo que nuestra vida devocional es importante para que Dios derrame sus bendiciones sobre nosotros como prosperidad en todas las cosas, y salud y prosperidad del alma; asimismo nos harán atravesar el valle de tribulaciones, de pruebas difíciles, por agua y por fuego, para que de esta manera seamos aromáticos, fuertes como el diamante, hermoso como perla. Así que hermanos cuando se encuentre por diversas pruebas y tribulaciones busquen a Dios en oración y ruego, o si están feliz den alabanzas y acción de gracias a Dios. Nuestra vida no es color de rosa, también hay espinas. Así como en la naturaleza, hay día de sol y de lluvia, día nublado y de viento, también en nuestra vida cotidiana habrá día de sosiego, o gozo, pero también hay día de tribulaciones y del sufrimiento, en donde el Señor estará trabajando, formando en usted un carácter maduro. Nosotros crecemos atravesando el valle del sufrimiento, pero también gozamos de las bendiciones del Señor; mas en los sufrimientos somos moldeados y transformados; luego, gozamos de las bendiciones del Señor. Así viviremos hasta que vayamos al reino de Dios, para entonces nos habremos convertidos en unos cristianos aromáticos, fuertes como el diamante y hermoso como la perla.
Oración
Dios santo y glorioso, nos llega diversas pruebas y tribulaciones a nuestra vida. Somos bendecidos pero al mismo tiempo también padecemos del sufrimiento; pedimos, oh Señor, cuando enfrentemos estos sufrimientos, lo hagamos como cristianos maduros. Pedimos oh Señor, reconocer que debemos enfrentar estas situaciones difíciles, primero porque somos cristianos, segundo para que nuestra vida espiritual crezca a un estado más alto. Oh Dios te damos las gracias porque por estas pruebas difíciles nos transforma a un estado más aromático, precioso como el diamante y perla. Ayúdanos oh Señor a no desalentarnos cuando enfrentemos estas tribulaciones, ni retrocedernos, mucho menos lamentarnos, mas pedimos Señor crecernos más, en arrepentimiento y recibir los cambios. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.