Juan Barek
Instrumentos en las manos de Dios
El Salmo 95, versículos 1 al 3, dice: "Venid, aclamemos alegremente a Jehová, cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos. Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses". El Salmo 100, versículo 4, dice: "Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza". Y el Salmo 149, versículos 2 al 4, dice: "Alégrese Israel en su Hacedor; los hijos de Sión se gocen en su Rey. Alaben su nombre con danza; con pandero y arpa a él canten. Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo..."
A través de la alabanza entramos en la presencia de Dios. No significa esto que nos hemos salido de Su presencia, porque Él está con nosotros siempre; sino que como Congregación, nos reunimos para rendirle culto y adorarle. En la alabanza, exaltamos a Dios por Sus atributos, por Su amor, por Su bondad y por Su poder. La alabanza también es una poderosa arma de guerra espiritual, ya que proclamamos la victoria de Dios sobre Sus enemigos, el triunfo de Cristo en la cruz sobre Satanás y también el triunfo de la Iglesia. ¡Por esto la alabanza tiene que ser alegre y hasta ruidosa!
La adoración es comunión con Dios
En la adoración, en cambio, entramos en un momento íntimo con nuestro Padre. En la adoración podemos decirle cuanto Le amamos, podemos darle gracias por Sus bondades para con nosotros, y sentimos Su presencia de una manera especial. En la adoración también debemos estar atentos a Su voz, para escucharle decirnos cuánto nos ama, para sanar nuestros corazones y darnos nuevas fuerzas para seguir adelante. La adoración es un tiempo de amor y quietud con nuestro Padre Celestial.
Ahora, ¿entiendes lo que haces?
El Salmo 47, versículos 6 al 7, dice: "Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad; porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia". En otras palabras, canta, pero hazlo entendiendo lo que estás haciendo. El tiempo de alabanza puede y debe ser un momento de alegría. Los bailes pueden ser muy divertidos, pero si los haces sin entender lo que estás haciendo, si los haces sólo por la diversión y no comprendiendo que estás entrando en la presencia de un Dios grande y poderoso, no pasa de ser más que un baile y nada más. En cambio, si entiendes lo que haces, podrás disfrutar plenamente de lo que significa alabar a nuestro Dios, tendrás a tu disposición una poderosa arma espiritual contra el enemigo, y disfrutarás de hermosos momentos de adoración con tu Padre Celestial.
Queremos ser Instrumentos en las manos de Dios, pero primero, debemos limpiarnos, dejar toda envidia, orgullo, competencia, ayudar a aquellos que están emergiendo y lograr que sean mejores que nosotros. Dios quiere usar a la gente, pero muchos solo quieren proyectar su imagen y ser la figura principal o mejor dicho robarse el show.
Que triste se debe sentir Dios al querer usar a sus hijos y ellos solo utilizan la manipulación y sus habilidades humanas. Solo Dios conoce el corazón y la intenciones mas profundas, muchas veces necesitamos ser confrontados y entender que hay un solo Evangelio, no podemos distorsionar su palabra, el hecho de que tengas un don o un talento, no significa que tengas que pisotear a tus hermanos, mas bien sé de edificación a los mismos.
Es necesario que se levanten mas adoradores con un verdadero perfil. En Este mundo hay muchas necesidades y Mas que Músicos se necesitan; “Ministros de Dios”, que también puedan hacer presencia; orar, interceder, predicar, restaurar, enseñar, aconsejar, exhortar y no aislarse solo en un contexto musical. Hay miles esperando escuchar una palabra fresca para sus vidas, y algunos en este mundo ni si quiera saben quien es Jesucristo, Mientras muchos cristianos siguen peleando por posiciones, lugares y privilegios eclesiásticos. “Es Tiempo de Cambiar la Historia” Dios te bendiga...