Juan Barek
Clama a tu Dios
Levántate, y clama a tu Dios; quizás él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.”
Jonás 1:6
Que tremenda lección encontramos aquí:
El encargado del barco le dice a Jonás “levántate” siendo que el cómo profeta debía estar levantado, pero la condición de su corazón no estaba lista para recibir la orden de Dios, y el no obedecer le llevo a esta situación de estar “tirado”. Condición en la que se encuentra la gente que esta en pecado y no obedece a Dios.
Clama a tu Dios: Le dice el encargado, que el sabia de Dios, ya que sabia que si Jonás clamaba a Dios, lo escucharía y saldrían de esta situación, no debes de dejar que, otros conociendo tu fe, te digan que debes clamar a Dios para que arregles tú situación, mejor obedece, clama a Dios y te responderá, pues no debes de dejar tampoco que la situación por tremenda que se vea, te quite la relación con Dios que llevas y te quiera terminar y arrasar, como la tormenta que quería tragarse a Jonás.
Quizás él tenga compasión de nosotros, y no pereceremos: esto si que me parte el corazón, Jonás estaba teniendo compasión de el mismo, ya que se “tiró en la depre” y se acariciaba y sé decía: “Pobre de mí, Dios quiere que vaya a Nínive y proclame y, seguramente me maten...” él sé auto compadecía por su situación y a la vez no podía ver el tremendo espanto que estaban pasando los que iban en ese barco, y nuevamente el encargado del barco, le da una lección tremenda, “Quizás él tenga compasión de nosotros y no pereceremos” este hombre veía el egoísmo de Jonás, y le pidió a Jonás algo que Jonás debía haber echo desde que empezó su “tormenta”, clamar a Dios porque Dios si sentía misericordia sobre esos hombres, y Jonás no.
Debemos sentir misericordia por la gente que esta en tormentas, pues ellos muchas veces no saben pedir y clamar a Dios, como lo sabes hacer tú y yo, no hay que esperar a que se ahoguen en su tormenta o que nos supliquen que clamemos a Dios para que les ayude a salir esas tormentas, y que perezcan en medio de ellas, Tu y yo podemos evitarles mucho sufrimiento. ¿Cómo? ¡Clamando a Dios por sus vidas!
La palabra de Dios menciona que Jonás finalmente obedeció, además que aquellos hombres temieron a Jehová, clamando ellos mismos a Jehová, cuando echaron a Jonás al agua, fue como se calmo la tempestad y se salvaron, Cuándo entramos en una tormenta, creemos que Dios no nos escucha, además creemos que llego nuestro fin, o que nunca saldremos de esa tormenta, pero Dios es sabio y sabe porque estamos en esa situación, asi que en todo momento hay que obedecer Dios.
Mira: Cuando pasamos por fuego, es porque nos falta madurar en algo, sabes que somos esas vasijas de barro que Dios formo, y El sabe que nos falta:
Es la vasija de barro numero 3,334,166 y es un poco necia, así que muestra unas pequeñas aberturas por donde se esta saliendo “La Gracia”, entonces el Alfarero ve que necesita ser reparada y Zas! Le mete un Varazo, y ve que se quebranta, pero no se corrige, así que va para el fuego nuevamente, y de nuevo, Zas! Otro Varazo, esta vez parece que ya esta lista, le mete de nuevo otro varazo y que ¿crees? Ya canta, esto es señal de que esta lista para llevar la “Gracia y Misericordia” de Dios a todos lados sin derramarla y Cantar la Gloria de Dios a los hombres, esto es Reconciliación.
Así es con el “Barro” natural, el Alfarero se dedica a “ Moldear la figura que esta en su Mente y en su Corazón crear, ya elaborada la “Figura” con todas las características que El Alfarero decidió en su Corazón compartirle a la “Figura” , la pone a “Prueba” golpeándola enérgicamente, pero a la vez suavemente para no dañarla y llegar a romperla, esto para ver si resistirá el no quebrantarse fácilmente, y poder dar un “Buen Servicio” a la gente que la use, sino “Canta” no esta lista todavía, y hay que introducirla nuevamente en el Horno de fuego, para que “Tome Cuerpo” El Alfarero la sacara nuevamente y hará lo mismo, con el mismo cuidado y El Alfarero al darle el varazo, esta vez< escucha que la vasija de barro “canta” , está CREACIÓN Ahora sí Esta lista para servir a la Gente!
¡ Arrepentios y convertios, porque el reino de Jehová se ha acercado ¡ yo creo en el caso de Juan el bautista no estaba tan “difícil” por decir algo, ya que fue otro tiempo y otra ciudad, por la que estaba pasando Juan el bautista.
Y Jonás no-tenia que andar pregonando de esa forma, sino de otra “un poco más poderosa”