Maduro le envió una carta a Trump en medio de las tensiones
Trump advirtió a la dictadura de Maduro que sufrirá un “precio incalculable”
Washington.- Donald Trump exigió este sábado al régimen de Nicolás Maduro que reciba de regreso a los presos y pacientes de instituciones mentales venezolanos que han ingresado a territorio estadounidense. De lo contrario, advirtió que la dictadura chavista sufrirá un “precio incalculable”.
Y agregó: “Miles de personas han resultado gravemente heridas, e incluso asesinadas, por estos ‘monstruos’. ¡Sáquenlos de nuestro país ahora mismo, o el precio que pagarán será incalculable!“.
La solicitud de Trump se produce en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, marcado por el operativo militar de Washington en el Caribe para hacer frente al narcotráfico.
El mandatario sostuvo que los servicios de inteligencia confirmaron que la embarcación transportaba narcóticos ilícitos por una ruta conocida y que pretendían “envenenar a estadounidenses”.
El balance brindado por Trump señala que, desde el inicio de la operación, el Comando Sur ha destruido tres embarcaciones y eliminado a 17 criminales.
Mientras tanto, en respuesta al despliegue de fuerzas estadounidenses en el Caribe, el régimen de Venezuela efectuó una maniobra militar en la isla de La Orchila, según anunció el ministro Vladimir Padrino López. El funcionario calificó la acción como una “operación exitosa” necesaria para hacer frente a lo que calificó de amenaza extranjera.
El dictador Maduro, por su parte, viene sosteniendo que la movilización estadounidense representa un intento por “forzar un cambio de régimen” en Caracas e instalar un “Gobierno títere” afín a los intereses de Washington. Trump, consultado sobre esta posibilidad, negó cualquier conversación en ese sentido entre miembros de su gabinete.
El mensaje de Donald Trump solicitando la devolución inmediata de ciudadanos venezolanos considerados indeseables, y la respuesta militar en aguas del Caribe, subrayan la dimensión nacional e internacional de la estrategia de seguridad de la Casa Blanca.
Maduro le envió una carta a Trump en medio de las tensiones: rechazó las acusaciones de narcotráfico y propuso abrir un canal de diálogo
El dictador venezolano Nicolás Maduro propuso establecer conversaciones directas con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un nuevo intento por rebajar la tensión entre ambos gobiernos, según información publicada este sábado por Reuters. El anuncio se produjo pocos días después de que fuerzas estadounidenses realizaran el primer ataque contra un barco venezolano, acción que Washington justificó señalando que la embarcación transportaba narcotraficantes. Este episodio ha sido uno de los momentos más críticos en la escalada de medidas militares y retórica entre los dos países.
La respuesta desde Washington ha incluido una intensificación de la presión diplomática y militar. El sábado más reciente, Trump publicó un mensaje en su plataforma Truth Social advirtiendo que Venezuela debe aceptar el regreso de todos los prisioneros que, según acusaciones de la administración estadounidense, el país sudamericano habría obligado a ingresar en territorio de Estados Unidos. El mandatario norteamericano amenazó con un costo “incalculable” si el régimen venezolano se niega a colaborar. Además, el viernes, Trump anunció el que describió como el tercer ataque contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes venezolanas, destacando el despliegue de siete buques de guerra, un submarino de propulsión nuclear y cazas F-35 de tecnología furtiva en la zona sur del Caribe.
El régimen de Venezuela ha calificado la operación militar estadounidense como una “amenaza militar” dirigida a propiciar un “cambio de régimen”, en palabras del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien definió la situación como una “guerra no declarada”. En respuesta, Caracas organizó tres días de ejercicios militares en la isla La Orchila, ubicada al norte del país, que incluyeron la participación de 2.500 efectivos, 12 naves de la armada, 22 aeronaves, vehículos anfibios y unidades de la Milicia, una fuerza civil armada leal al chavismo. Durante los ejercicios, se realizaron lanzamientos de misiles y exhibición de armamento adquirido a Rusia, el principal aliado del régimen venezolano. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, afirmó durante los ejercicios que el país debe estar listo para sorprender a cualquier fuerza invasora.
Sin embargo, diversos especialistas citados por la AFP subrayaron que la capacidad de combate real de la Fuerza Armada venezolana se encuentra disminuida tras años de crisis económica, y que las maniobras en La Orchila son percibidas como una operación propagandística orientada a demostrar control y disuasión interna.
A pesar de la escalada de tensión, la administración de Trump aparece fragmentada en cuanto a su enfoque sobre Venezuela. Mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, impulsan la presión sobre Maduro, otros funcionarios como Grenell favorecen el canal diplomático. Un funcionario estadounidense citado por Reuters indicó que más de 8.000 venezolanos han sido deportados desde Estados Unidos mediante vuelos gestionados con la cooperación de Caracas, aunque la agencia no pudo verificar de forma independiente esas cifras.
Expertos internacionales, como Geoff Ramsey del Atlantic Council y Henry Ziemer del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, evaluaron para Reuters que tanto Trump como Maduro buscan evitar una guerra abierta, pero alertan sobre el riesgo creciente de errores de cálculo dado el despliegue de fuerzas y la presión mutua. Coinciden en que la Fuerza Armada venezolana dispone oficialmente de 123.000 efectivos y 220.000 milicianos, aunque fuentes militares cifran en unos 30.000 el número de milicianos realmente entrenados y armados en el país. La tensión persiste mientras ambos gobiernos mantienen mensajes cruzados a través de canales diplomáticos y demostraciones militares.

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