Los ciudadanos contactaron a la embajada dominicana en Rusia para comunicar que no firmarían un contrato militar.
Se encuentran en República Dominicana los cuatro dominicanos que desistieron de unirse al ejército ruso
Santo Domingo RD.- La gestión del retorno de cuatro dominicanos que evitaron incorporarse a las Fuerzas Armadas rusas deja preguntas pendientes sobre quiénes son y cuáles circunstancias les motivaron a viajar los alrededor de 9,363 kilómetros que dividen a Santo Domingo de Moscú. Además, permanecen las cuestionantes sobre el seguimiento que recibirán ahora que, de acuerdo a fuentes oficiales, se encuentran en República Dominicana desde la madrugada del martes 27 de octubre.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), los ciudadanos contactaron a la embajada dominicana en Rusia el 23 de octubre para comunicar que no firmarían un contrato militar. Evitaron llegar al frente, ese aspecto constituyó un factor clave para que, a diferencia de los otros dominicanos que todavía permanecen en la nación euroasiática, pudieran regresar sin tener que encarar la legislación rusa.
Las autoridades de ese país facilitaron su traslado a Moscú, mientras que la Cancillería dominicana gestionó los pasajes para su retorno y les proporcionó asistencia consular.
Sin embargo, el comunicado oficial no identifica a los ciudadanos. Ante los intentos de Diario Libre para identificar sus nombres y procedencia, el Mirex respondió que no hacía estos detalles públicos para resguardar la privacidad de los jóvenes. Tampoco detalla cómo viajaron a Rusia, qué condiciones les habían ofrecido en un inicio o si alguna institución investigará las circunstancias de su posible incorporación militar.
Este nuevo caso se produce en medio de denuncias de familiares de otros dominicanos que, según sus testimonios, viajaron tras recibir ofertas de empleo y luego enfrentaron situaciones relacionadas con el reclutamiento militar.
Más allá de facilitar el regreso, queda por aclarar el seguimiento que recibirán estos ciudadanos en el país. También el alcance de la asistencia consular en casos similares y las medidas adoptadas para prevenir que otros dominicanos se expongan a situaciones parecidas. Este medio preguntó al Mirex sobre estos aspectos, pero hasta el momento de la edición de este artículo no recibió respuesta.
De acuerdo a la Organización de Naciones Unidas, la actividad mercenaria debe ser considerada como un delito autónomo, perseguible internacionalmente, porque viola los derechos humanos y afecta, en la mayor parte de sus modalidades, la libre determinación de los pueblos. Según esta definición tienen responsabilidad penal quienes reclutaron, contrataron, entrenaron y financiaron al o a los agentes mercenarios.

Portada



