Cada vez que llueve, los residentes vuelven a enfrentarse al mismo temor: que el río salga de su cauce e impida el paso entre las comunidades.
Desbordamiento del río Ozama deja comunidades incomunicadas en Peralvillo
Monte Plata, RD. – Las lluvias mantienen incomunicadas a varias comunidades del municipio de Peralvillo, provincia Monte Plata, donde el desbordamiento del río Ozama dificulta el tránsito de residentes, trabajadores y estudiantes. Ante esta situación, los comunitarios reclaman la construcción de un puente que les permita cruzar de manera segura, un problema que, aseguran, arrastran desde hace más de 15 años.
Cada vez que llueve, los residentes vuelven a enfrentarse al mismo temor: que el río salga de su cauce e impida el paso entre las comunidades. La falta de un puente los obliga a suspender sus desplazamientos o a exponerse a las fuertes corrientes para intentar llegar a sus destinos.El transporte público también resulta afectado
La situación representa una dificultad para quienes salen a trabajar y deben regresar a sus hogares atravesando la zona. Cuando aumenta el caudal del río, los conductores del transporte público se ven obligados a devolverse, dejando a los pasajeros sin posibilidad de continuar el trayecto.
Los comunitarios sostienen que la construcción de un puente adecuado permitiría reducir los riesgos y garantizar la comunicación terrestre, incluso durante los períodos de lluvias.
Los residentes también cuestionan las precariedades que enfrenta Peralvillo, pese a ser una zona reconocida por su producción de cacao orgánico. Consideran que las dificultades de acceso afectan el desenvolvimiento cotidiano de las comunidades y limitan el traslado de las personas cuando crece el río.
Las consecuencias también alcanzan al sistema educativo. Según los comunitarios, el desbordamiento de los ríos ha obligado a paralizar la docencia en algunas escuelas, debido a que estudiantes y profesores no pueden cruzar las corrientes para llegar a los centros educativos.
Los residentes aseguran que el problema se repite cada vez que una vaguada o las lluvias incrementan el caudal de los ríos, arroyos y cañadas de la zona, interrumpiendo las actividades escolares.
«Hoy no hubo clases con toda esta agua y los profesores cogiendo lucha para poder llegar a su lugar de clases», expresó Mártires Gómez residente en la zona.
Otro problema que enfrentan las personas que conforman a este municipio, es que, en tiempo de lluvias, los que tienen que cruzar ríos, arroyos o cañada, no tienen derecho a enfermarse, puesto a que cuando el río se desborda no hay quien pueda salir o entrar ni siquiera a La Cuaba de Peralvillo.
Los residentes explican que, cuando los ríos y cañadas se desbordan, el tránsito queda interrumpido y se dificulta tanto la entrada como la salida de la comunidad. Esta situación aumenta la preocupación de las familias ante cualquier emergencia de salud.
«Hay mucha que estan asustados en sus casas por que no encuentran que hacer, porque cuando crece la gente no puede cruzar», dijo Orioly De La Cruz otro residente de la zona.
Más de 15 años esperando la construcción de un puente
Los comunitarios de La Cuaba afirman que llevan más de 15 años esperando una solución definitiva. Algunos incluso cuestionan la falta de avances en la construcción de una estructura que permita cruzar el río con seguridad.
Según expresan, tenían la expectativa de que la presencia de un senador de Monte Plata y un diputado oriundos de la zona contribuiría a resolver el problema. Sin embargo, aseguran que hasta el momento no han visto avances que respondan a sus reclamos.
«Este puente, digo, no sé si es un puente, se le puede llamar puente, donde más de 10,000 personas se trasladan diario. Y es una problemática que la gente no ve, si una persona que, vamos a decir, una mujer que le llegó la hora de parir y se encuentra de aquel lado, cómo se hace posible pasar. Esto afecta bastante desde hace mucho tiempo. Y es muy difícil, la verdad, lo que pasa a esta comunidad de La Cuaba en Peralvillo», expresó Ángel Nicolás Manzueta, residente.
Mientras tanto, las condiciones del río Ozama continúan dificultando el tránsito. Algunos conductores y motoristas se aventuran a cruzar pese a la fuerza de la corriente, exponiéndose al riesgo de ser arrastrados por las aguas.
Los residentes insisten en que la construcción de un puente es una necesidad para garantizar la seguridad de las comunidades de Peralvillo y evitar que cada episodio de lluvias vuelva a dejarlas incomunicadas.

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