Una alianza entre Washington y la OTAN incorporará cambios en los acuerdos vigentes sobre bases militares en el Ártico
Los cuatro pilares del preacuerdo para poner fin a la crisis sobre Groenlandia
Washington.- El preacuerdo alcanzado la víspera en los márgenes del Foro Económico Mundial de Davos sobre Groenlandia consiste en cuatro pilares, que incluye la renegociación del acuerdo de estacionamiento de tropas estadounidenses en la isla ártica para crear el escudo antimisiles ‘Cúpula Dorada’ y el control estadounidense de inversiones en el territorio autónomo danés.
1.- En el primer punto del texto figura de forma genérica que “se retira la amenaza de imponer nuevos aranceles”.
Trump ya adelantó anoche que desistirá de imponer nuevos aranceles a los ocho países europeos que enviaron soldados a Groenlandia a partir del 1 de febrero para participar en maniobras militares lideradas por Dinamarca.
2.- Se renegociará un acuerdo sobre el estacionamiento de tropas en Groenlandia que data de 1951, que fue enmendado ya una vez en 2004 y que se titula “Defensa: Groenlandia”. En ese documento en su artículo 1 consta que la base aérea de Thule o Pituffik en el norte de la isla ártica “es la única zona de defensa en Groenlandia”.
El objetivo es enmendarlo de nuevo para incluir una cláusula sobre la ‘Cúpula Dorada’, el escudo antimisiles que Trump quiere establecer y que costará unos 175.000 millones de dólares. Trump quiere que el escudo, inspirado en el de Israel, esté operativo hasta finales de su mandato actual en 2029 y que proteja -principalmente de una eventual amenaza de China y Rusia- no solo a EE. UU., sino también a Canadá.
3.- El Gobierno de EE. UU. podrá intervenir en el control de inversiones en Groenlandia. De este modo, podría impedir que países competidores como China o Rusia aseguren recursos en la isla. Trump ya adelantó la víspera en la cadena CNBC que el preacuerdo incluirá derechos sobre minerales de tierras raras en la isla.
4.- Los Estados europeos de la OTAN se comprometen más firmemente con la seguridad en la región ártica. Se trata de una exigencia de Trump, que utilizó la supuesta presencia de barcos y submarinos chinos y rusos en torno a Groenlandia como argumento para afirmar que se quería hacer con la isla (con título de propiedad) por motivos de seguridad nacional y que solo EE. UU. era capaz de garantizar la seguridad de esa “masa de hielo” para proteger a su país y el mundo.
En el preacuerdo no está incluido, que se sepa, ninguna mención sobre la soberanía de la isla y su integridad territorial, que Dinamarca y Groenlandia siempre se han negado a entregar a Trump.

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