Fue asesinada luchando contra el despojo injustificado de tierras a los campesinos residentes de Hato Viejo en Yamasá
Hoy se cumplen 47 años del asesinato de Mamá Tingó, una activista y defensora de los derechos del campesino en el país.
Santo Domingo RD .- Un día como hoy, 1 de noviembre de 1974, fue asesinada Mamá Tingó, una activista y defensora de los derechos del campesino en el país.
Su verdadero nombre era Florinda Soriano Muñoz. Mamá Tingo fue asesinada luchando contra el despojo injustificado de tierras a los campesinos residentes de Hato Viejo en Yamasá durante el segundo gobierno de Joaquín Balaguer.
Nació el 8 de noviembre de 1921. Era hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia Espíritu Santo de esta comunidad de Villa Mella, el día 6 de diciembre de 1922. Contrajo matrimonio con un campesino llamado Felipe con el cual procreó una familia.
Hija de la señora Eusebia Soriano, fue bautizada en la Parroquia Espíritu Santo en el año 1922, y contrajo matrimonio cuando tuvo 30 años de edad,con el campesino llamado Felipe .
Fue una líder campesina que se destacó por defender el derecho que tiene el hombre del campo de labrar la tierra, esta lucha era por la recuperación de tierras que estaban en manos de terratenientes, políticos y militares que las habían adquirido de manera fraudulenta, adueñándose de prados y hatos que habían sido cuna y medio de trabajo y subsistencia para unas 350 familias congregadas en La Liga Agraria Cristiana.
Murió asesinada en el período conocido por los 12 años de Joaquín Balaguer 1974 en Gualey, Hato Viejo, de Yamasá, a manos de Ernesto Díaz, quien la mató por interponer una querella en contra del terrateniente Pablo Díaz. Ernesto le segó la vida frente a su esposo. A la hora de su muerte tenía 53 años de edad.
El primero de noviembre de cada año se conmemora el aniversario de su muerte.
Mamá Tingó es un símbolo de la lucha por la tierra y un ejemplo de la mujer rural en la defensa de los derechos del campesinado en República Dominicana y toda América Latina y el Caribe.
Mamá Tingó era un militante de la Liga Agraria Cristiana de una comunidad de 350 familias pobres, que venían luchando por varios años por la tierra que los vio nacer y que trabajaron varias décadas, pero terratenientes y políticos disfrutaban de los títulos de propiedad, en forma mal adquirida.
Trabajó sus tierras durante décadas junto a su esposo, Felipe. Más tarde, un terrateniente reclamó las tierras que le pertenecían a Tingó. Aunque era analfabeta eso no la limitó, sino que luchó por los desposeídos.
A principios de 1974, el terrateniente Pablo Díaz Hernández reclamó las tierras que ocupaban desde hace más de medio siglo los campesinos de Hato Viejo. Díaz Hernández alegaba que había comprado las tierras. Mamá Tingó que pertenecía a la Federación de Ligas Agrarias Cristianas (FEDELAC), encabezó la lucha en beneficios de los campesinos de Hato Viejo que consideraban suyas por haberla ocupado y trabajado durante más de medio siglo, a pesar de su avanzada edad, participó con valor en la dirección de las movilizaciones realizadas por los campesinos.5
El terrateniente Pablo Díaz Hernández cercó con alambres de púas más de 8,000 tareas de tierras y con tractores arrancó la cosecha de los campesinos. El capataz Ernesto Díaz (Durín), empleado del terrateniente soltó los cerdos de Mamá Tingó. Ella fue a amarrarlos, pero el capataz permanecía escondido en el lugar y aprovechó el momento para dispararle con una escopeta. Mamá Tingó intentó defenderse con un machete, pero dos disparos, uno en la cabeza y uno en el pecho la dejaron sin vida. Murió en Hato Viejo a la edad de 53 años.
Aportes, legados y honores
Como integrante de la Federación de Ligas Agrarias Cristianas, a través de la cual luchó por el derecho de los campesinos a la tierra, consiguió que más de 300 familias obtuvieran sus tierras.
Es considerada un símbolo en la lucha por la tierra y un ejemplo a la mujer del campo, por lo tanto una de las estaciones del Metro de Santo Domingo lleva su nombre en su honor.
Fue honrada por el cabildo de Monte Plata con una estatua a nombre de su obra como activista y luchadora por los derechos de los agricultores.

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