Balaguer ocupó la presidencia en ocho oportunidades
Hoy se cumplen 23 años de la muerte de Joaquín Balaguer líder y fundador del Partido Reformista Social Cristiano
Santo Domingo RD.- Hoy se cumplen 23 años de la muerte del doctor Joaquín Balaguer Ricardo, líder y fundador del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y presidente de la República Dominicana en seis ocasiones.
Antes de su presidencia, Balaguer ocupó varios cargos durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo (1930-1961), incluyendo vicepresidente y presidente de la República. Fue uno de los colaboradores más cercanos del régimen trujillista. Tras el asesinato de Trujillo, retuvo el poder hasta 1962.
En el 1963 mientras se encontraba en Estados Unidos por la crisis política que se vivía en la República Dominicana fundó el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) es un partido político de la República Dominicana, formado por la fusión del Partido Reformista Dominicano.
Balaguer, quien gobernó el país durante 24 años en diferentes periodos, falleció la madrugada del 14 de julio de 2002 en su residencia de la avenida Máximo Gómez, tras 10 días hospitalizado por una úlcera sangrante.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada en la clínica Abréu del sector Ciudad Nueva, donde había sido internado días antes. Tenía 95 años y a pesar de su ceguera y muchas otras enfermedades, era todavía candidato presidencial de su Partido Reformista Social Cristiano (PRSC)-
Su deceso tuvo lugar apenas horas después de que el Congreso Nacional, de mayoría perredeista, aprobara una enmienda constitucional para restablecer el principio de la reelección presidencial, por el que tanto le criticaban sus adversarios. Era domingo. Muy tarde en la noche del día anterior, la sesión conjunta de ambas cámaras habían aprobado una enmienda que le permitiría, dos años después, al presidente Hipólito Mejía presentarse para un segundo periodo constitucional, lo que finalmente hizo sin éxito.
Apenas minutos antes de que exhalara su último suspiro, dirigentes de su partido fueron a verle a su lecho de moribundo para comunicarle la noticia. El restablecimiento del derecho a la reelección presidencial en cierta medida reivindicaba al anciano expresidente, pues ocho años antes, en 1994, un gran pacto político suscrito por las partidos más importantes del país redujo su octava y última presidencia a solo dos años, tras acusársele de haber ganado las elecciones de ese año por medios fraudulentos.
El acuerdo prohibía la reelección e introdujo importantes cambios en el sistema electoral, estableciendo la doble vuelta en los casos en que el candidato ganador no obtuviera más del 50% del sufragio y modificaba la estructura de la Junta Central Electoral, creando dos cámaras, una administraba responsable de organizar los procesos electoral, y otra contenciosa, para dirimir los conflictos que de ellos se originaran.
Las honras fúnebres comenzaron el día siguiente, con un peregrinaje por el Congreso, la Cancillería, la sede principal de su partido, y una lenta procesión acompañada por una multitud que fue creciendo a medida que se acercaba al cementerio que años antes él había construido en la zona norte de la ciudad.
El féretro con sus restos fueron finalmente depositados en la primera hora del miércoles. En esos cuatro días, no recuerdo haber hecho otra cosa que cubrir el sepelio del más importante líder político dominicano hasta entonces.
Balaguer ocupó la presidencia en ocho oportunidades. La primera de ella desde agosto de 1960 al 31 de diciembre del 1961. Fue designado en el cargo desde la vicepresidencia, cuando el dictador Rafael Trujillo sacó del mismo a su hermano Héctor Bienvenido Trujillo, mientras la OEA, reunida en San José de Costa Rica, discutía la expulsión de ese organismo regional al país y a su gobierno acusándole de haber financiado en junio de ese año un atentado contra la vida del presidente venezolano Rómulo Betancourt.
El final de su primera presidencia significó de hecho el fin de la llamada Era de Trujillo, iniciada 31 años en 1930. El 1 de enero de 1962, Balaguer se juramentó a sí mismo como presidente de un gobierno colegiado de siete miembros, llamado Consejo de Estado, que solo duró 16 días, a causa de un golpe que siguió a un tiroteo en el Parque Independencia que provocó siete muertos y un desorden generalizado en toda la ciudad.
Le sustituyó como presidente del consejo, el doctor Rafael F. Bennelly, quien era el vicepresidente. Ese gobierno organizó las primeras elecciones democráticas y realmente libres celebradas en el país en más de tres décadas, resultando ganador el profesor Juan Bosch, quien fuera derrocado siete meses después de haberse juramentado.
El 16 de enero de 1962, tras ser derrocado, Balaguer se asiló en la residencia de la Nunciatura Apostólica, sede de la embajada del Vaticano, contigua a su residencia en la avenida Máximo Gómez. Allí permaneció por 49 días. Salió del país con un salvoconducto hacia Puerto Rico y luego se radicó en Nueva York, donde fundara el Partido que luego se convertiría en el Partido Reformista y posteriormente una alianza con la democracia cristiana lo convirtió en el PRSC.
Regresó al país en 1965, meses después del estallido de la revuelta de abril, a pesar de un impedimento oficial, con un dispensa humanitaria debido a la enfermedad de su madre. Una vez en el territorio nacional, se las arregló para permanecer en él y postularse como candidato presidencial a las elecciones celebradas en mayo de 1966, en las que ganó la presidencia y volvió a reelegirse en las elecciones de 1970 y nuevamente en las de 1974. En 1978, perdió un intento para un cuarto mandato consecutivo, y permaneció ocho años en la oposición, siendo candidato de su partido en los comicios de 1978 y en los del 1982 en las cuales fue derrotado por el PRD.
Volvió a ser candidato en 1986 ganando de nuevo la presidencia, lo cual volvió a alcanzar en las elecciones de 1990 y en las de 1994, cuando la amenaza de un gran conflicto lo obligó a un acuerdo que redujo en dos años su octava y última presidencia y se prohibiera la reelección en una reforma constitucional.
El primero en gobernar sin vicepresidente
Balaguer fue el primer presidente que gobernó sin vicepresidente en el siglo pasado. Ocurrió cuando Trujillo lo ascendió de la vicepresidencia y no puso a nadie en ese puesto-. Volvió a darse ese vacío constitucional, durante el mandato del doctor Salvador Jorge Blanco (1982_1986), cuando falleciera el vicepresidente Manuel Fernández Mármol, el 20 de enero de 1983, apenas cinco meses después de haberse juramentado. Tenía 71 años y murió de un cáncer.
Jorge Blanco gobernó el resto de su periodo sin vicepresidente de la República

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