En los últimos 10 años, el organismo que entrega estos galardones cinematográficos ha ampliado y diversificado su composición
Esta noche ¿Quién vota en los Premios Oscar? La Academia de Hollywood que ya no representa a Hollywood
LOS ANGELES.- Los Premios Oscar se celebran este domingo 2 de marzo en Los Ángeles —aunque en España será en la madrugada del lunes—, con Anora y Cónclave como las principales favoritas, a priori, para alzarse con el galardón a la Mejor Película. Mientras se mantiene esta incógnita, sin embargo, hay una cosa que ya es segura: las redes sociales y las conversaciones entre las personas que se interesan por el tema —y que no son pocas, pues el año pasado 20 millones de personas siguieron el evento solo en Estados Unidos— se llenarán de mensajes de gente descontenta porque no ha ganado la obra, la actriz, el actor o el director que ellos querían. Y, por tanto, surge una duda: ¿A quién tendremos que culpar?
¿Y quiénes son estas 9.905 personas? Según un censo del 11 de diciembre de 2024 publicado por el medio estadounidense The Wrap, la mayoría son actores: en concreto, 1.258, el 12,7% del total. Les siguen los miembros de la rama de películas documentales (693), los de la rama de películas de animación (677), los de efectos especiales (644), los directores (589), sonido (551), guionistas (523), diseño de producción (421), música (402), montaje (392), dirección de fotografía (292), maquillaje y peluquería (236), cortometrajes (202) y diseño de vestuario (181).
Unos votantes cada vez más globales
Y no solo lo prometió. Desde 2016 hasta hoy, el número de miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas —que sólo se amplía por invitación de su Junta de Gobernadores, que evalúa las recomendaciones de cualquiera de sus miembros y también suele integrar a los nominados de cada año— casi se ha duplicado y se ha diversificado enormemente. En 2024, según datos de esta institución, el 35% ya eran mujeres, el 20% pertenecía a “comunidades étnicas y raciales subrepresentadas”, y el 20% provenía de fuera de Estados Unidos.
Este cambio en la composición de la Academia comenzó poco a poco a tener consecuencias en la lista de nominados y ganadores de los Oscar. Y esto no solo se vio en el mayor número de actores de raza negra o asiática entre los galardonados desde entonces, y de mujeres entre los directores seleccionados, sino también entre las propias aspirantes al principal premio. Cada vez más películas de habla no inglesa comenzaron a colarse en la carrera, empezando por Roma, de Alfonso Cuarón, en 2019, y culminando un año después con Parásitos, en una tendencia que ha continuado desde entonces y que este año tiene su ejemplo en Emilia Pérez, la cinta con más nominaciones.
En definitiva, la Academia de Hollywood tiene menos que ver con Hollywood y más con una industria del cine globalizada y diversa. Por supuesto, este movimiento no ha estado exento de constantes críticas, tanto de los que consideran que los esfuerzos en pro de la diversidad todavía no son suficientes como de los ‘anti woke’. “Parece que la única manera de seguir siendo relevante es ser global”, ha zanjado la presidenta de la Academia, Janet Yang.
Una vez anunciadas las nominaciones, elegidas por cada rama de la Academia —excepto Mejor Película, donde votan todos, y Mejor Película Internacional, que se criba a partir de una preselección realizada por cada país— el proceso se vuelve más sencillo: todos los miembros de la Academia pueden votar por los ganadores en todas las categorías y el nominado con más votos gana.
Sin embargo, hay una excepción: Mejor Película. En esta categoría, los votantes deben clasificar las películas en orden de preferencia, del 1 (la preferida) al 10 (la menos preferida). Este método tiende a favorecer películas menos divisivas y opciones de consenso: una obra puede ganar si es la segunda o tercera opción de la mayoría de los votantes, mientras que filmes más polarizantes pueden ser la primera elección de algunos votantes pero la última de otros, lo que dificulta su victoria.

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