El té de jengibre, sin azúcar ni sodio, puede apoyar la hidratación y el cuidado renal, pero no sustituye una dieta equilibrada ni la atención médica.
El té de jengibre puede contribuir a la hidratación y al cuidado renal, según especialistas
SALUD.- El té de jengibre puede ser una alternativa para aumentar la ingesta de líquidos durante la noche, especialmente cuando se consume sin azúcar, alcohol ni grandes cantidades de sodio. Especialistas señalan que esta infusión puede formar parte de hábitos orientados al cuidado de la salud renal, aunque advierten que no sustituye una alimentación equilibrada ni la atención médica.
Los riñones cumplen funciones esenciales como filtrar los productos de desecho de la sangre, regular el agua y los electrolitos y producir hormonas relacionadas con la presión arterial, los glóbulos rojos y la salud de los huesos.
De acuerdo con EatingWell, nutricionistas especializadas en salud renal recomiendan considerar una infusión de jengibre como opción nocturna. La bebida puede prepararse con raíz fresca en agua caliente y consumirse sola, con limón o con una cantidad moderada de miel.
La hidratación favorece la función renal
La dietista Melanie Betz explicó que mantener una adecuada ingesta de líquidos es importante para el funcionamiento de los riñones y para disminuir el riesgo de formación de cálculos.
Cuando el organismo recibe poca agua, los desechos presentes en la sangre pueden concentrarse, lo que obliga a los riñones a realizar un mayor esfuerzo para eliminarlos.
La falta de líquidos también puede activar mecanismos que favorecen la retención de agua y sodio, situación que puede elevar la presión arterial y aumentar la carga de trabajo de los riñones a largo plazo.
Aunque el agua continúa siendo la principal fuente recomendada de hidratación, las infusiones sin azúcar también pueden contribuir al consumo diario de líquidos. Una taza de té después de la cena puede ayudar a quienes suelen beber poca agua durante la noche.
Sin embargo, la cantidad de líquido necesaria varía según la edad, actividad física, clima, medicamentos y condiciones de salud. Las personas con enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca u otras afecciones deben seguir las recomendaciones de su médico.
Jengibre contiene compuestos antioxidantes
Además de aportar líquidos, el jengibre contiene gingerol, un compuesto estudiado por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
La nutricionista renal Jen Hernandez indicó que las especias pueden incorporarse a la alimentación como parte de una estrategia saludable, pero aclaró que no deben considerarse un sustituto de tratamientos médicos o controles profesionales.
Aunque la inflamación crónica se ha relacionado con distintas enfermedades, especialistas advierten que el té de jengibre no previene ni cura por sí solo la enfermedad renal. Su consumo debe formar parte de un patrón alimentario equilibrado.
Preparado de forma sencilla, el té de jengibre también tiene la ventaja de no incluir alcohol ni azúcares añadidos, a diferencia de gaseosas, jugos industrializados y otras bebidas procesadas.
Bajo contenido de sodio y otros minerales
Hernandez destacó que el jengibre es naturalmente bajo en sodio, fósforo y potasio, nutrientes cuyo consumo puede necesitar mayor control en determinadas personas con problemas renales.
No obstante, los expertos recomiendan revisar las etiquetas de los tés comerciales e instantáneos, ya que algunos pueden contener fosfatos, cloruro de potasio, azúcar, conservantes o regaliz.
Preparar la infusión en casa permite controlar mejor sus ingredientes. Una opción consiste en colocar varias rodajas de jengibre fresco en agua caliente y dejarlas reposar entre cinco y diez minutos antes de consumirla.
Reducir la sal también protege los riñones
El cuidado de los riñones no depende únicamente de la hidratación. Betz recordó que consumir más de 2,300 miligramos de sodio al día se asocia con un mayor riesgo de hipertensión, cálculos y enfermedad renal.
Las carnes procesadas, comidas congeladas, productos ultraprocesados, aderezos y platos de restaurantes suelen concentrar una cantidad importante de sodio dentro de la dieta diaria.
Revisar las etiquetas de los alimentos, moderar la sal añadida y controlar la presión arterial y la glucosa son otras medidas relacionadas con la protección de la función renal.
Debido a que las primeras etapas de la enfermedad renal pueden desarrollarse sin síntomas, los controles médicos periódicos permiten evaluar indicadores como la presión arterial, la presencia de albúmina en la orina y la capacidad de filtración de los riñones.
El té de jengibre puede complementar una hidratación adecuada y una dieta equilibrada, pero especialistas insisten en que las personas con antecedentes o diagnósticos renales deben consultar con un profesional de la salud antes de realizar cambios importantes en su alimentación.

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