Una historia… muchos rostros
El periodismo femenino se viste de gala en el Día Internacional de la Mujer
Santo Domingo RD (Por Claudia Fernández)- La escritura, ese poderoso y fino arte, que no todos pueden dominar, toma un giro especial cuando la pluma y el papel, o en tiempos más modernos, la máquina de escribir y las computadoras forman parte del diario quehacer de la mujer.
Esa mujer que sienta bases desde su firme convicción, no de cambiar la sociedad –eso quisieran--, sino de poner un granito de arena y dar a conocer las verdades más dolorosas en contexto.
Desde su óptica particular, también sabe distraer y plasmar los sucesos sociales relevantes. Es una historia con muchos y diversos rostros. Es la mujer templada al calor de las palabras y las escribe y las transforma para todos.
Esa mujer es la periodista, la de verdad, la que se arriesga, la que denuncia, la que habla por los demás a través de sus escritos.
En nuestro país, esa historia tiene un nombre y muchos rostros que, a través del tiempo se mantienen en la memoria nacional.
Desde Abigail Mejía --nacida en 1895, falleció en 1941--, fue una feminista, sufragista, biógrafa, prosista, educadora y fotógrafa, política, periodista y la primera reportera transnacional y corresponsal dominicana.
Cómo olvidar a doña María Ugarte, la primera mujer periodista del siglo XX nacional. Su nombre evoca cultura, transpira historia y desde los recovecos de la memoria, dedicó su vida al arte de escribir y escribir con altura y seriedad. Sembró la semilla que germinó en múltiples facetas del periodismo nacional.
A la caída de la tiranía trujillista, surge un personaje emblemático en el universo periodístico femenino, doña Pía Rodríguez, autodidacta del periodismo, al que le dedicó media vida. Una mujer que dejó su huella particular en el vanguardismo periodístico dominicano, tanto, que sus dos hijas, Dania y Virginia Goris, siguieron sus pasos.
Cada cual a su modo y forma de ser y pensar, marcaron y dejaron huellas en el periodismo nacional. Ejemplos de mujeres que han dedicado su vida a un periodismo serio, responsable.
Entre esta pléyade de artistas de la escritura y del arte de la buena información, no podemos pasar por alto a la inconmensurable Minerva Isa, cariñosamente nombrada la Beba para los que la conocimos en el periódico Hoy. Reportera de investigación, dedicada a hurgar en los archivos de la memoria histórica, pasada y reciente, es un ejemplo vivo de la periodista empoderada y enamorada de su profesión.
La huella del tiempo, marca indeleble
Entramos al campo en que las pioneras en la dirección y jefatura de redacción de periódicos y revistas, todo impreso, han dejado una huella perenne para las futuras generaciones.
Inés Aizpun, navarra de nacimiento, dominicana por elección, es la primera mujer en dirigir un periódico impreso y digital. Diario Libre.
De la mano de Aníbal de Castro, llega al país para trabajar en el también desaparecido vespertino Ultima Hora, en 1988. Vino con una camada de pasantes españoles y se quedó. Echó raíces y se “aplatanó”, en buen dominicano, y entró en buena lid al duro oficio de dirigir un periódico gratuito y de libre circulación, hasta el pasado año.
Otro ejemplo a seguir. Margarita Cordero, mujer de armas tomar, suave y correcta dicción en cada palabra que dice o escribe, es un ejemplo vivo para aquellas que quieren y pueden empoderar el entorno femenino y darle un rostro particular a un periodismo cada vez menos exigente, con marcas de futilidad, en el que el protagonismo prima sobre la seriedad de la información.
Sus trabajos hablan solos. Desde la jefatura de redacción de la Revista Rumbo, a la dirección del periódico digital 7 Días, es un ejemplo de la normativa a seguir.
La Morena de Oro, Patricia Arache, forjada a golpes de sol y de agua, es otro ejemplo vivo del periodismo femenino actual. Jefa de Información del periódico El Siglo hasta el cierre del mismo, supo dar ejemplo de cómo manejar a todo un personal de redacción que no siempre estaba de acuerdo con ella.
Pero supo imponer su valía y tenacidad. Radio Popular, Despacho de la primera dama y finalmente el INFOTEP, son prueba viviente de su tenacidad y amor al periodismo de verdad. Kirsis Díaz, nativa de La Vega, la ciudad del carnaval, viene del equipo de investigación de Diario Libre Digital y se ha abierto camino por sus propios méritos, madre, trabajadora incansable, dedica su tiempo a dirigir el equipo de medios impreso y digital de Panorama las 24 horas del día, los siete días de la semana, es el epítome de ¡la paciencia!
Teodorica Infante, ha logrado posicionarse como la única y primera mujer en tener en la internet, un medio radial, escrito y televisivo, que trata temas puramente turísticos, no ha sido nada fácil para esta egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Su sitio se posesiona día a día, y es, al mismo tiempo, directora, redactora y cabeza de lainfanteria.com.do
Las deportivas, un precedente en el periodismo dominicano
Únicas, inigualables. Incursionar en la crónica deportiva contra viento y marea, las hacen merecedoras de un sitial aparte en el periodismo nacional.
Ellas son Onfalia Morillo y Adelaida Hernández. Iniciaron la ruta del despegue en un ámbito exclusivo para los hombres . Cada cual, a su manera, ¡y de qué manera! Ambas han sido reconocidas y galardonadas por sus aportes en este difícil campo del periodismo deportivo del país.
Su hoja de vida está inscrita en los anales de la historia del reporterismo nacional en este campo reservado casi de manera exclusiva a los hombres. Dos ejemplos de que cuando se quiere, se puede.
Las “socialité”, informan y opinan de los eventos sociales relevantes
De voz medio ronca, impecable siempre, fue la animadora oficial de “esas muchachas nuevas” en la crónica social, pequeña, de cuerpo delgado pero ágil al momento de hacer algo diferente, “Susy” se convirtió, de golpe y porrazo en la maestra por excelencia de las que buscaban un nuevo método para incursionar al periodismo de sociedad.
Hija de la pionera del periodismo nacional y más que nada cultural, Camenchu Brusíloff Ugarte, ¿Adivinaron de quién es hija?, ha construido una vida alrededor del periodismo de sociedad, pero también de ese periodismo cultural heredado de su madre, con matices más populares.
La conocí de “ahí a ahí” –frente a frente—cuando era correctora del Listín Diario. Don Rafael Herrera me recomendó para un trabajo en su página. “Un granito de café cuenta su historia”, mi primer trabajo en serio y que catalputó mi instinto y olfato por el periodismo.
Cuánta lluvia ha corrido desde entonces. Y Carmenchu confió en mí. No se puede dejar de mencionar a muchas otras periodistas que se encargaron de entregar el día a día de los grandes acontecimientos sociales en la década 80-90. Ninoska Manzueta, Cándida Ortega, Magda Florencio, Fanny Santana, Rosario Tifá, ellas también hicieron un largo recorrido en el espacio de las sociales.
Las puras y simples reporteras que provocan polémicas y amarguras
En el campo del reporterismo serio, de denuncia, de preocupación social, seriedad, apego a la ética y al arte del buen escribir, tenemos mujeres con compromisos sociales, por mejorar una sociedad en decadencia y desde su espacio particular, mencionamos algunas, no todas caben o se encuentran en el espacio cerebral de quien escribe.
Ana Mitila Lora, sentó raíces en el buen trabajo de reportera, ganadora de premios y galardones, su entrega y vocación no conocen límites, al momento de escribir una denuncia social. Niza Campos, desde Diario Libre, realizó las mejores coberturas noticiosas en el espectro judicial.
Ivonne Ferreras, polémica, arriesgada, a quien no le importa lo que digan ni opinen, su trabajo es la prioridad. Eso es el periodismo de verdad. Y estos ejemplos son la viva muestra de nuestra realidad social.
Una imagen vale más que mil palabras escritas a sangre y fuegp
Un reconocimiento especial a las fotorreporteras, mujeres que arriesgan el todo por el todo, al momento del impacto noticioso, ellas también merecen reconocimiento por su labor tenaz y entrega. Muchas veces, lo que captan no es lo mismo que se escribe y por esto un reconocimiento oficial a Esas mujeres que iniciaron el camino, que hoy reproducen esas fotografas de prensa que solo piensan en el “click” y atrapar el momento oportuno.
Un reconocimiento especial a Fanny Suárez, Solangel Valdez, Luchi Placencia y otras tantas que se han destacado en el arte de apoyar la palabra escrita a través de las imágenes captadas desde el obturador de una lente. Gracias a ellas se ha forjado una generación de fotorreporteras.
A esa élite del periodismo femenino dominicano, en cada espacio que han resaltado, Panorama les tiende la alfombra roja y el respeto a un trabajo sin igual que solo ellas podían realizar.

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