SANTO DOMINGO, R.D. – El exalcalde y líder político Abel Martínez cuestionó con firmeza la proliferación de fideicomisos público-privados que, según señaló, se han convertido en “una vía sutil pero peligrosa de privatización encubierta” y justificación de la inoperancia del gobierno central.
“Cada vez que el Estado dice que no puede operar un servicio o gestionar una infraestructura y lo entrega mediante fideicomiso al sector privado, está haciendo una confesión pública de que no sabe gobernar. Eso no es eficiencia; eso es rendición administrativa”, afirmó Martínez.
Citó como ejemplo el caso del teleférico de Puerto Plata, que ahora se transfiere a un fideicomiso mixto, bajo el argumento de que se requiere inversión privada para reactivarlo y cuestionó el “por qué no puede hacerlo el Estado dominicano. Se está institucionalizando esta práctica, no por incapacidad estructural del Estado, sino por falta de voluntad, de visión y de compromiso con el interés nacional. El Estado debe gobernar, no tercerizar su responsabilidad”.
“¿Acaso no puede crear una gestión moderna, con visión turística, comercial y cultural que genere empleos, ingresos y desarrollo para el país? Claro que puede. Lo que falta es voluntad y gerencia”, subrayó.
El excandidato presidencial Abel Martínez, aclaró que no está en contra de la inversión privada y dejó claro que las reglas deben ser claras y los beneficios deben llegar al pueblo dominicano, no solo a un grupo de inversionistas.
“Que nadie se equivoque. Este país necesita inversión privada, pero dentro de un modelo que garantice equidad, control democrático, transparencia y soberanía sobre nuestros bienes. Los fideicomisos no pueden convertirse en zonas grises fuera del alcance del Congreso y de la gente”, sostuvo.
Martínez hizo un llamado a revisar esta tendencia y a fortalecer la capacidad del Estado para operar con eficiencia, visión y resultados.
“El gobierno no puede seguir actuando como un intermediario de negocios ajenos. Su deber es servir y proteger el interés público. La República Dominicana no se alquila, no se terceriza y no se administra por partes. Se gobierna con responsabilidad”, concluyó Martínez.

Portada




