Awilda Gómez
Tiradera fatal en la Comunidad Dominicana en Puerto Rico
Por: Awilda Gómez
“Una casa dividida no prospera”, dicen las Sagradas Escrituras, y por esa razón, no logro entender, ni me cabe en la cabeza, cómo es que estamos viviendo en nuestra comunidad dominicana en Puerto Rico, cómo es posible que las organizaciones quisqueyanas sin fines de lucro, siempre están en total desacuerdo, en dime y diretes, y no se terminan de organizar y ponerse de acuerdo en cuanto a las actividades que realizan.
Este fin de semana pasado hubo un despelote descomunal, celebraron más de tres actividades a la vez en un día tan especial e importante para los dominicanos como lo es la celebración del Día las Madres.
Previo a estas actividades, por primera vez, el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla declara, mediante proclama, el 26 de mayo como Día de las Madres Dominicanas en la isla, celebración que en vez de unirnos más como hermanos nos separa, ya que ni siquiera estuvieron presentes ni la mitad de las organizaciones en esa actividad, que se efectuó en el departamento de Estado del Viejo San Juan.
¿Entonces de qué unificación estamos hablando?, no existe ninguna, no queramos tapar el sol con un dedo, decir que estamos unidos es una falsedad que insulta la inteligencia de los demás.
Tenemos que aprender de los gansos que vuelan en una misma dirección “Unidos”, velando no solo por los intereses en particular de uno de ellos sino de todos, conducta que, al aparecer, aún muchos de los miembros de la comunidad no conocen.
En Puerto Rico, existe aproximadamente de 21 a 23 organizaciones sin fines de lucro, y si una de éstas programa una actividad para una fecha con anticipación, de una forma veloz, otra realiza, en la misma fecha, un acto similar ¡Pero qué es eso señores! y cuál es el desorden que existe.
Aprendan a vivir en armonía, en paz sin seguir halando la soga para un mismo lado, dejando atrás la competencia y el figureo propio que tanto daño está haciendo a la comunidad y a las mismas organizaciones a la que pertenecen y representan.
Hay que crear métodos y soluciones eficaces, donde todos puedan participar en unión y puedan afianzar esos verdaderos lazos de hermandad que están rotos, y dónde las actividades que se realicen por las organizaciones no coincidan una con la otra en la misma fecha.
Aprendamos también de nuestros hermanos Puertorriqueños, que no importa la diferencia que existan entre ellos, siempre por encima de todos están “unidos y organizados”.
Para nadie es un secreto que todas las organizaciones, programan sus actividades muchas de ellas para todo el año, dejándose guiar quizás por un calendario, otras en cambio no, y finalmente algunas se inventa las actividades en el momento para boicotear ya la programada, ¡cómo será posible esa conducta demencial.
No tengo mucho tiempo como periodista en la “Flamante Comunidad Dominicana” en la isla, pero no necesito tenerlo porque en el poco tiempo he notado cómo se están halando las greñas, y despellejándose unos a los otros, lo que resulta triste y vergonzoso como se manejan muchos líderes de estas organizaciones.
Anhelo algún día no muy lejano, ver a mi comunidad, realmente unida, organizada y dónde exista un nosotros en vez de un yo.