Luis Gonzalez
Sal de la trampa, ven al Partido V República
Ya me salí de la trampa, yo no voto, yo no legitimo el sistema corrompido en el que vivimos. Es una expresión común de personas que han logrado un grado de entendimiento tal que se han convencido que este es un problema sistémico, que las elecciones no cambian nada más que el nombre de las autoridades y los gobernantes.
Ellos entienden que todo es un engaño, una farsa y lo único que se les ocurre es abstenerse. La carrera electoral está encaminada hacia el que tenga mayor capacidad de fabulación o tenga más dinero para influir en la gente. Ese grupo que se “salió de la trampa” lo sabe, ¿qué está haciendo? Legitimamos el sistema imperante cuando teniendo el entendimiento sobre lo que en realidad sucede, no participamos.
Como decía Epicteto: “El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues sería un delito dejar de servir a los necesitados y una cobardía ceder su espacio a los indignos”. Lo correcto es asumir el compromiso, lo correcto es que ese hombre que ha logrado despojarse de la venda, preste sus ojos y su entendimiento al que todavía no, para sacarlo del profundo abismo en que está sumergido.
No es verdad que la historia ha terminado como dijera Fukuyama, existe la izquierda y la derecha, ya lo demostró Bobbio, existen las ideologías. El mundo no puede seguir siendo gobernado por “hábiles y astutos negociadores”, debe ser gobernado por verdaderos políticos que entiendan que el liderazgo se basa en la autoridad y la influencia y esta a su vez, en servicio y sacrificio.
Políticos de vocación, que entiendan que su sagrada tarea consiste en garantizar seguridad, tranquilidad y bienestar a su pueblo. Que mientras los demás duerman él cuide sus sueños, que mientras la familia está en el parque él cuide sus espaldas, procurar siempre que no falte el alimento en ninguna mesa, la educación, ni la salud. No saliste de la trampa, ahora es que estás en ella.
Salir de ella es formar parte de un proyecto de nación que trascienda la desacreditada clase política actual, es hacerle una propuesta viable de desarrollo, transformación y verdadera regeneración de la República Dominicana, a ese pueblo que implora por un nuevo hombre, una nueva clase política.
Intelectual, hombre de entendimiento, es hora de que asumas tu responsabilidad, la patria te llama, no la hagas esperar más, no la defraudes, es tiempo de que formes parte del Partido V República. Si continuamos con ese silencio egoísta y hasta cómplice por omisión, habremos de darle lastimosamente la razón a Martin Luther King cuando sentenció: “Tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto de las malas acciones de los hombres perversos, como del pasmoso silencio de los hombres buenos.”