Ramón Tejada Holguín
La izquierda en Dominicana
Uno de los graves problemas de una parte de la izquierda dominicana es que no se detiene a pensar seriamente en las consecuencias de ciertas luchas y el apoyo a las mismas. Solo basta que alguien se enfrente a una autoridad determinada, para salir en apoyo del que enfrenta esa autoridad, es como si partieran del principio de que la autoridad jamás en la vida tiene razón. Lo grave de todo, es que internamente la autoridad de los líderes siempre tiene razón.
Hay una creencia de que irrespetando la institucionalidad se es revolucionario. Por Dios, la revolución crea su propia institucionalidad, antes de transformar una institucionalidad determinada, hay que ser capaz de respetarla, para ver qué es lo que no funciona de la misma.
Esa forma esquizoide de hacer política es lo que más ha bloqueado el crecimiento de las izquierdas (sí, en plural) como movimiento social, o como movimiento político, y para colmo es esa izquierda anquilosada la que más se ha acercado a la juventud. Que conste creo que el país necesita de un movimiento de izquierda, progresista, fuerte y racional, capaz de hacer política, como diría Gramsci, basado en la construcción de la hegemonía de los grupos subalternos, es decir que tenga como norte constituir una autoridad política y moral que enfrente la hegemonía de los grupos que hoy tienen la sartén por el mango.
En fin, que la apuesta al enfrentamiento pueril es el bloqueo principal de la constitución de lo nuevo, en la política dominicana. Cómo puede ser que los héroes de las izquierdas juveniles sean quienes tienen 40 o 50 años de fracasos acumulados. Recuerdo a Sting: "History will teach us nothing".