Miguel Angel Paredes M.
Impuestos al juego para educación y salud
Alta Gerencia
Unos hablan de RS$ 70 millones, otros de RD$80 a 100 millones en juegos diario de loterías. Si agregamos las apuestas en las bancas deportivas, casinos, bingos, Etc. de seguro que las apuestas pasan de RD$100 millones diariamente. En el 2011 se registraron unos 11 mil nuevos establecimientos de juegos. La ley 139-11 establece un impuesto fijo de operación de 35 mil pesos y otro de unos RD$10,500 como pago simplificado de impuesto sobre la renta, lo que representa al fisco un aproximado de RD$1,600 millones cada año además de la retención del 15% del premio pagado.
Con tantos establecimientos de juegos nuestro país ha creado cientos de miles de personas que cifran la solución de sus problemas en la actividad de apostar habitualmente a juegos de azar. Para personas pobres sacar cientos de pesos diarios para apuestas es parte de su vida y muchos empresarios perder fortunas en juegos no es raro.
El haber tantas empresas del juego demuestra la existencia de jugadores persistentes y recurrentes, por consiguiente estamos ante la presencia masiva de ludópatas que diariamente por causa del juego alteran la actividad presupuestaria de su hogar.
Las apuestas al juego representan una fuente de alteración de salud de la familia dominicana por la adicción crónica a este vicio, por lo que se deberá crear por ley un organismo autónomo que fiscalice, controle y distribuya en beneficio de la sociedad la recaudación que se genere mediante el juego de azar, no en regalos de artículos, sino entregándole un alto porcentaje para salud publica y educación.
Se necesita un organismo oficial que brinde protección y asistencia al jugador compulsivo y que cree una red de atención gratuita para la prevención y control de esta patología que carcome la salud y economía de los dominicanos.
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