Ramón Santana
Gruñidos políticos
En Enero del 2005, el hoy Presidente de los USA Barak Obama fue juramentado como Senador Federal en representación por el Estado de Illinois y una de las actividades que tradicionalmente se realizan especialmente para los nuevos legisladores de todos los estados que van a establecerse en Washington es una recepción de parte del Presidente de los USA en la Casa Blanca.
Cuenta Obama en su obra “La Audacia de la Esperanza” –la cual siempre recomiendo leer-, el asombro de estar en aquel lugar y poder revisar en su memoria toda la grandeza que por allí había pasado –Lincoln, FDR, Kennedy, la Crisis de los Misiles en Cuba, etc-. Prácticamente Obama olvido porque estaba allí, y mientras los demas legisladores disfrutaban él se dedicó a recorrer la cronología histórica representada por la galería de los diferentes presidentes de los USA.
“¿Senador?”, de repente le dijo uno de los sirvientes de la Casa Blanca. “¿Desea que le tome el plato?”. Fue entonces que en ese momento se escuchó una voz decir: “¡Obama!”, era el Presidente George W. Bush (Bush hijo). “Ven aquí con Laura. Laura, recuerdas a Obama. Nosotros lo vimos en TV la noche de las elecciones. Bella familia. Y esa esposa suya, esa es una dama impresionante”. Se refería Bush a la forma en que la TV nacional resalto el naciente liderazgo de Obama. “Tanto usted como yo tenemos más de lo que merecemos Sr. Presidente” replicó Obama, saludando a la Primera Dama.
Entonces Bush se voltio donde uno de sus asistentes que le echaba en las manos desinfectante líquido. “¿Quieres un poco?” Le pregunta Bush a Obama. Para luego aclarar, “Es un buen producto. Te mantiene alejado del resfriado”. Es cuando Bush jala a Obama para un lado de la habitación y le dice: “Ven aquí por un segundo. Tú sabes. Yo espero que no lo cojas mal si te doy un pequeño consejo”. Obama le contesta, “De ninguna manera Sr. Presidente”. Mientras Bush lo mira a los ojos y asiste con la cabeza.
Luego Bush le dice a Obama: “Tú tienes un futuro brillante. Muy brillante. Pero he estado un buen rato en esta ciudad, déjame decirte, puede ser difícil. Cuando se recibe una gran cantidad de elogios como los que has estado recibiendo, la gente empieza a gruñirte. Y no necesariamente sólo puede venir de mi lado, se entiende!! Del tuyo, también. Todo el mundo estará esperando que te resbale, ¿sabes lo que quiero decirte? Así que ten cuidado.” Y Obama contesto, “Gracias por el consejo, Sr. Presidente.”
Cuatro años más tarde de aquel primer encuentro entre Bush y Obama y para esa misma fecha, Obama estaba siendo juramentado como Presidente de los USA. Que conste que el libro de Obama donde narró todo esto fue publicado en 2006, es decir mucho antes de que Bush le predijera su brillante futuro y de que fuese electo Presidente.
El político tiene antes que nada que ser paciente, estar seguro de sí mismo, saber diferenciar entre el allante y la realidad, nunca confundir lo táctico con lo estratégico. Y por último, practicar con el ejemplo, pues de lo contrario puede caerse sin poderse levantar.
Ramón Santana. Dominicano residente en Teaneck, NJ, USA