Los políticos son un grupo extraño, cosa rara dirían en algunos pueblos, a esos individuos se le ve defendiendo un color hoy y tres más mañana, pero cuando de su dinero se trata son mas unido que las hormigas cuando ven azúcar.
El presidente Luis Abinader, en su afán de completar el presupuesto del 2021 toco una tecla que aun en las filas de su partido se escuchó desafinada, fuera de tono y nada agradable se pudiera agregar, al proponer recortar el dinero que se les da a los partidos políticos en un 50%, ´´caramba presidente y no habrá otra opción´´, se le escucho decir a varios compañeros del cambio (parece que ese tipo de cambio, no lo esperaban).
Lo que propone el presidente, tiene lógica y más de uno ha pensado lo mismo, tenemos partidos minoritarios sin esperanza de llegar a ningún lado, que mensualmente se les paga de nuestros impuestos, para mantener el sistema partidario nacional, oigan que motivo más poético.
Lo interesante es ver como los muchachos del cambio han volteado la mirada ante la propuesta de su líder, pero más interesante será ver su reacción cuando la propuesta llegue al congreso con ropa de ley, si la dejaran vestida o si la dejaran bailar, es la cuestionarte aquí.
Luis, esta actuando como todo menos como un político, cosa que desencanta a los que les gusta chupar las tetas del estado y más si el presidente es quien de convida, pero tener a uno que no bebe debe complicarles mucho el asunto a muchos.
He de imaginarse que la cara de Guillermo Moreno y del Pastor Carlos Peña, debe tener sinónimo de poema de Neruda en estos momentos, pues para ellos la dignidad termina donde comienza el dinero.
Seamos sinceros, ara justo y necesarios que los impuestos tuvieran un sabor a champan y caviar, no solo de los de a pie deben completar presupuestos, también lo que lo gastan en exoneraciones y viajes deben sacrificar aunque sea el 1% de lo que le cogen prestado de por vida al estado.