Carlos Martínez Márquez
Después de la tempestad llega la calma o viceversa
‘’La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa. ’’ Albert Einstein
(…) Y finalmente sucedió lo que temía! Es que los márgenes entre un candidato y el otro, eran tan angostos, como la brecha de una aguja. Pensé en esa posibilidad, de que la ficción, podía convertirse en realidad. A temprana hora de la noche, del día de las elecciones, se empezaba a revelar, el mapa con los simbólicos colores, de ambos partidos. Ni quise mirarlo. El color rojo empezaba a imponer su calidad indeleble, sobre aquellos Estados, en la que el candidato electo, vendió su pócima de odio, mentiras, demagogias, misoginias y otros adjetivos abyectos, que pueden caber, en un fenómeno que empieza a causar estragos.
El mundo queda estremecido y petrificado. No era para menos; El fuerte olor a escombros putrefactos, afloro a la superficie, tras el resultado abrumador del escrutinio de votaciones, que puso al fenómeno a un paso del West Wing (‘’Ala Oeste’’) de la oficina Oval. Nunca antes, había experimentado, la extraña sensación, de lo que era una derrota ajena. Los mercados bursátiles sintieron, igualmente, la sacudida, de este inesperado fenómeno ‘’anti-natura’’, que desafió todos los pronósticos adversos, en la que todo el mundo, quiso protegerse y evitar mayores daños, más allá de toda preocupación humana.
Trump y Clinton, eran figuras, singularmente, con tasa de rechazos, su gente, ponía de manifiesto el slogan (‘’votar por el menos malo ’’) .Y eso fue lo que paso; la gente opto, por alguien a quien jamás, en su vida, hizo carrera política, como para merecer tan alta distinción, para gobernar la nación más compleja y poderosa del planeta.
Tras el resultado de su espeluznante victoria, solo nos queda dejar a cargo, al designio, que siga su curso histórico, de si Norteamérica, voto para cambiar el rostro del llamado ‘’Establishment’’, para comprobar si era necesario, o si cometieron el error, que les costara indudablemente, cuatro años, que serían el equivalente, a cincuenta de atraso, en época en la que el ‘’ku klux klan’’ (kkk), imponía su odio, de ribetes raciales y malévolos. La historia reciente de esos hechos y acciones abominables, dejaron como herencia, una fuerte herida que nunca ha cerrado; no más que tan solo, ha dejado de sangrar momentáneamente, pero la catarsis del racismo, ha servido para revivirlo en cuerpo y alma del presidente electo.
Estamos siendo sometidos a prueba de laboratorio, con las cosas más inexplicables, que están sucediendo, en el orden mundial. Hay escasez de líderes en todas partes. La corrupción y ambición de poder, nos está fastidiando. ¡Dios, nos ayude!