Así fue el arresto del sospechoso que disparó contra dos guardias nacionales cerca de la Casa Blanca
Trump calificó el tiroteo contra los miembros de la Guardia Nacional como un “acto de terrorismo” y confirmó que el atacante es afgano
Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó el ataque contra dos miembros de la Guardia Nacional y calificó el hecho como un “acto de terrorismo”. El mandatario afirmó que el Departamento de Seguridad Nacional identificó al sospechoso detenido como un extranjero que ingresó al país procedente de Afganistán.
El mandatario añadió: “Debemos tomar todas las medidas necesarias para soportar la expulsión de cualquier extranjero de cualquier país que no pertenezca aquí, o agregar beneficios a nuestro país. Si no pueden amar nuestro país, no los queremos”.
Cómo fue el tiroteo
El ataque tuvo lugar en la intersección de la calle 17 y la calle I, una zona de tránsito intenso ubicada a corta distancia de la sede presidencial. Según los primeros reportes policiales, un sospechoso abrió fuego contra los dos guardias, desplegados en la capital desde Virginia Occidental, antes de ser detenido en el lugar.
El gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, declaró inicialmente que los soldados habían muerto a causa de sus heridas, pero poco después rectificó y señaló que recibía “informes contradictorios” sobre su condición. Afirmó que solo ofrecerá actualizaciones cuando disponga de información confirmada por las autoridades médicas.
La secuencia del ataque generó un operativo de seguridad inmediato. Varias cuadras fueron acordonadas y numerosos vehículos policiales y equipos médicos se concentraron frente a un hotel cercano al punto del tiroteo. Testigos informaron haber escuchado una breve ráfaga de disparos antes de que las fuerzas del orden bloquearan el área.
La Fuerza de Tarea Conjunta de DC y la Policía Metropolitana asumieron el control inicial de la escena, mientras que agencias federales abrieron una investigación para determinar las circunstancias exactas del ataque.
Técnicos forenses permanecieron durante horas en la intersección para recuperar casquillos, revisar cámaras de seguridad y reconstruir la secuencia de los hechos. Las autoridades locales activaron además sus protocolos de emergencia ante el despliegue policial en el centro de la ciudad.
La operación también tuvo repercusiones en el tráfico aéreo. El Aeropuerto Nacional Reagan ordenó un “ground stop”, una suspensión temporal de despegues, debido a la intensa actividad policial en el área. Rob Yingling, portavoz de la Autoridad de Aeropuertos de Washington, confirmó que la medida estuvo directamente asociada al operativo en curso.
Así fue el arresto del sospechoso que disparó contra dos guardias nacionales cerca de la Casa Blanca
La zona cercana a la estación de metro Farragut West, a solo dos cuadras de la Casa Blanca, en Washington DC, fue escenario de una rápida intervención policial tras un tiroteo que dejó a dos miembros de la Guardia Nacional de Estados Unidos gravemente heridos.
Jeffery Carroll, jefe adjunto de la Policía Metropolitana, explicó que el atacante “salió desde una esquina, levantó el arma y disparó directamente contra los miembros de la Guardia Nacional”. Según el funcionario, otros efectivos que estaban patrullando reaccionaron y lograron detenerlo.
Las imágenes muestran a los oficiales bloqueando el tránsito y manteniendo a los civiles a distancia mientras un grupo de funcionarios atienden a los agentes heridos y arrestan al sospechoso.
“El atacante fue reducido y puesto bajo custodia casi de inmediato gracias a la respuesta de otros guardias y de la policía”, detalló el subjefe policial Jeffery Carroll.
La alcaldesa de la ciudad, Muriel Bowser, confirmó ante la prensa que “el individuo ha sido puesto bajo custodia”. De acuerdo con varios testigos, se escucharon diversas detonaciones, seguidos del ruido de sirenas y del arribo acelerado de refuerzos policiales y ambulancias al lugar.
En el sitio donde ocurrieron los hechos, el tránsito fue reemplazado por escenas de tensión y desconcierto. Angela Perry, una conductora que aguardaba en un semáforo con sus hijos, describió el momento.
“Escuchamos los disparos de repente y enseguida vimos miembros de la Guardia Nacional corriendo hacia la estación de metro”, dijo.
El director del FBI, Kash Patel, informó que “ambos soldados están en estado crítico”.
El gobernador de West Virginia, Patrick Morrisey, aclaró que los dos efectivos, desplegados a la capital federal desde su estado natal, permanecen con vida después de haber anunciado previamente su muerte por error. La identidad del atacante no fue divulgada y las autoridades no comunicaron de inmediato las posibles razones detrás de la agresión.
El presidente Donald Trump, desde su residencia en Florida, calificó al sospechoso como un “animal” y afirmó: “El atacante también está gravemente herido, pero pagará un precio muy alto”.
La Casa Blanca notificó que Trump fue informado y que se monitorea de cerca la evolución del caso.
Este saldo violento es el más grave sufrido por fuerzas federales desde la decisión de Trump de desplegar a la Guardia Nacional en Washington y otras ciudades gobernadas por alcaldes demócratas a inicios de este año.
Tras el tiroteo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que otros 500 soldados se sumarán a los 2.000 ya presentes en la capital.
“Esto solo refuerza nuestra determinación de asegurar que Washington DC sea una ciudad segura y hermosa”, declaró Hegseth.
El despliegue militar en zonas urbanas se ha convertido en un foco de controversia. Críticos señalan que la Guardia Nacional carece de entrenamiento específico para tareas policiales. “Eso añade un elemento imprevisible a situaciones como esta”, opinó el ex subdirector del FBI, Andrew McCabe.
Mientras la policía mantiene el área acordonada y la investigación judicial avanza, hospitales de la ciudad atienden a los guardias nacionales heridos. El ataque ocurrido a plena luz del día frente a la Casa Blanca vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en la capital y el alcance de las políticas federales ante el crimen urbano.

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