vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa, anunció la visita del primer ministro haitiano para discutir el futuro de las tropas salvadoreñas en Haití
ONU aclara que no reconoce a 400 Mawozo como interlocutor oficial en las negociaciones
Nueva York.- El jefe de la banda criminal haitiana 400 Mawozo, Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou, afirmó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aceptó enviar una delegación a Haití para iniciar conversaciones el próximo 18 de noviembre. Una versión que procede exclusivamente del cabecilla contra quien Estados Unidos ofrece una recompensa de un millón de dólares.
El jefe de la banda envió una comunicación a la ONU, lo que fue confirmado el pasado 2 de noviembre, pero aclaró que esto no suponía reconocerlo como interlocutor ni respaldar sus planteamientos. Una situación que se mantiene hasta este viernes.
El anuncio del pandillero surge mientras tropas haitianas y salvadoreñas desarrollan operaciones en Croix-des-Bouquets, uno de los territorios donde opera su organización, y buscan a cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecidos desde el 18 de octubre.
Sobre los desaparecidos, información oficial ha señalado que se ha encontrado el vehículo blindado incinerado, no así sus ocupantes.
En una segunda comunicación, difundida el jueves 5 de noviembre, Joseph aseguró que su oficina recibió un correo electrónico de la ONU el día 3, mediante el cual supuestamente se aceptaba su solicitud.
El documento atribuido al cabecilla señala que la delegación llegaría el 18 de noviembre y participaría en un encuentro público en la plaza de Croix-des-Bouquets, junto con residentes y representantes de instituciones haitianas.
También sostiene que Naciones Unidas habría manifestado disposición a solicitar la suspensión de determinadas operaciones militares para evitar víctimas civiles.
Ninguno de esos compromisos figura en las declaraciones oficiales conocidas del organismo internacional hasta este momento.
Lo que ha respondido la ONU
La primera comunicación de Joseph fue enviada el primero de noviembre al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
En ella, el dirigente de 400 Mawozo solicitó el envío de una delegación que facilitara conversaciones entre su organización y las fuerzas internacionales desplegadas en Haití.
El portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, confirmó al día siguiente que la institución recibió una carta firmada por Joseph bajo el nombre de Gwoup Rebel 400.
Dujarric aclaró que la recepción del documento no representaba un respaldo a su contenido, reconocimiento de su autor ni una posición oficial de Naciones Unidas.
La explicación fue recogida por la agencia Associated Press (AP) y medios haitianos como Vant Bèf Info, Gazette Haïti y Radio IBO.
El organismo expresó preocupación por la seguridad de los civiles y recordó que las operaciones contra las pandillas deben respetar el derecho internacional.
La ONU tampoco anunció que estuviera considerando a 400 Mawozo como una organización política o un grupo con el que hubiera acordado establecer un proceso de paz.
Un jefe pandillero buscado por secuestros y asesinatos
Wilson Joseph dirige una de las organizaciones criminales identificadas por Naciones Unidas como responsables de la violencia que afecta a Haití.
El Consejo de Seguridad lo incluyó en su lista de sanciones el 8 de diciembre de 2023 por su participación directa o mediante órdenes a sus subordinados en secuestros, asesinatos, violaciones, reclutamiento de menores y ataques contra la población.
Su expediente también relaciona a 400 Mawozo con el tráfico de armas y municiones, los ataques contra servicios sanitarios y el desplazamiento de comunidades.
Joseph está implicado en el secuestro de 17 misioneros extranjeros y familiares, entre ellos cinco menores, ocurrido en octubre de 2021.
El futuro de los 2,000 soldados de Bukele en Haití se discutirá entre el 16 y 17 de noviembre
El vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa, aseguró este viernes a EFE que el 16 y 17 de noviembre el primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé viajará a El Salvador para discutir sobre el futuro de las tropas salvadoreñas desplegadas en Haití, sobre cuyo retorno no hay todavía una fecha fijada.
Ulloa explicó que Fils-Aimé viajará esos días a El Salvador para participar en una conferencia internacional sobre el estado de la democracia: "Ya me confirmó (su asistencia) el primer ministro y ahí vamos a tener la oportunidad de discutir cuál es el futuro de esta fuerza".
El envío de tropas salvadoreñas a Haití tuvo lugar tras una emboscada sufrida el 18 de octubre de 2026 por un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) -respaldada por la ONU- en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, donde desaparecieron cuatro nacionales salvadoreños.
El Salvador desplegó un contingente de 2,000 militares, incluidos miembros de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo, que el presidente del país, Nayib Bukele, presentó como una misión para recuperar con vida a los cuatro salvadoreños y negó que se tratara de una invasión.

Críticas pero más elogios
Tras la intervención militar salvadoreña se levantaron voces críticas que pusieron en duda su contribución a la paz o que alertaron, como Médicos Sin Fronteras, de una "explosión de violencia".
Ulloa aseguró hoy que las tropas han "ido limpiando" la zona de Croix-des-Bouquets, situada a unos 10 km de Puerto Príncipe, e insistió en que el pueblo y el gobierno haitianos "lo están viendo con satisfacción".
"Al enviar estas tropas a rescatar a nuestros compatriotas, tenemos que intervenir zonas donde las pandillas operan, porque ahí fue que los emboscaron, en Croix-des-Bouquets. Entonces, al entrar a la zona, hemos ido limpiando la zona, y eso es lo que el pueblo haitiano y el gobierno haitiano están viendo con mucha satisfacción y con mucha expectativa", explicó.
En este sentido, aseguró que tras la intervención militar salvadoreña, el líder de la banda armada 400 Mawozo, Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou (La muerte no avisa, en español), que opera en Croix-des-Bouquets, escribió una carta a la ONU pidiendo una tregua y negociar.
"Hay reacciones ya de las pandillas que están viendo que están hablando con una fuerza que realmente está haciendo su trabajo", asegura.
No obstante, apuntó que su país no pretende sustituir a la Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por la ONU, que actualmente ayuda a la policía haitiana para tratar de restablecer la seguridad en el país.
"No quisiéramos nosotros sustituir a las fuerzas de Naciones Unidas, ya que es una fuerza multinacional, porque sería como decir que el multilateralismo está fallando, está fracasando, porque ahí han llegado tropas de más de 50 países", dijo.
Asimismo, agregó que "con la centésima parte que Naciones Unidas ha invertido en Haití nosotros hemos estado enviando nuestro contingente y con resultados mucho más tangibles", aunque aseguró no tener las cifras del coste económico de la misión, sobre el que aseguró que está siendo pagado íntegramente por El Salvador. EF

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