Un informe de inteligencia revisado por Reuters advierte que Teherán y sus aliados podrían intensificar represalias en territorio estadounidense y en la región
La inteligencia de Estados Unidos advirtió por posibles atentados y ciberataques del régimen iraní tras la muerte de Ali Khamenei
WASHINGTON.- El gobierno de Estados Unidos alertó este lunes sobre el riesgo de una escalada de ataques por parte de Irán y sus grupos aliados en la región tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, según un reporte oficial al que tuvo acceso la agencia Reuters.
El informe sostiene que la mayor amenaza inmediata son los ciberataques de baja intensidad, como sabotajes a sitios web o intentos de denegación de servicio.
Las autoridades subrayan que, aunque el riesgo de atentados de gran escala es bajo, la amenaza de incidentes dirigidos y disruptivos persiste, especialmente contra infraestructuras sensibles y objetivos estratégicos.
En paralelo, un alto funcionario citado por CNN anticipó que en las próximas 24 horas se espera “un fuerte aumento” de los ataques en Irán, mientras que la primera fase de bombardeos ya debilitó las capacidades defensivas del país.
La siguiente etapa se enfocará en destruir infraestructuras vinculadas a misiles, drones y recursos navales.
El presidente Donald Trump ratificó en una entrevista con CNN que “la gran ofensiva aún no ha comenzado”, y prometió que lo más duro está por venir. Desde la Casa Blanca se asegura que la campaña militar no tiene un plazo fijo y que continuará hasta desmantelar completamente las capacidades estratégicas de Irán.
Durante la madrugada del lunes, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció nuevos ataques con drones y misiles contra bases estadounidenses en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. Según el comunicado iraní, una decena de drones impactó en la base naval de Arifjan, en Kuwait, y otro ataque golpeó un punto de concentración de tropas estadounidenses en Dubái.
A la vez, la televisión estatal iraní difundió imágenes de bombardeos con misiles contra la base aérea Muwaffaq Salti en Jordania y la ciudad de Tel Aviv, en Israel. Reuters informó que Israel amplió las hostilidades bombardeando posiciones de Hezbollah en Líbano, mientras Irán mantenía sus ofensivas contra países del Golfo con presencia militar estadounidense.
En este contexto, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense no ha respondido a consultas sobre nuevas evaluaciones de riesgo ni sobre posibles respuestas oficiales.
Sin embargo, el informe de inteligencia advierte que Irán probablemente continuará atacando intereses estadounidenses y de sus aliados en la región, y que podría responsabilizar a altos funcionarios norteamericanos si se producen protestas internas en Irán tras la declaración de Trump a favor de un “cambio de régimen”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la operación militar del sábado calificándola como una acción preventiva.
Rubio señaló que existía información que Irán estaba por lanzar una ofensiva contra posiciones estadounidenses y que esperar habría costado más vidas. Trump, por su parte, explicó que el objetivo de la campaña es destruir el programa de misiles, la marina y las capacidades nucleares de Irán, y reiteró que “lo principal está por venir”.
La Casa Blanca insiste en que la campaña militar seguirá hasta anular todas las capacidades estratégicas de Irán y reducir el riesgo para sus fuerzas y aliados en la región. En este clima de máxima tensión, autoridades estadounidenses y aliadas mantienen un estado de alerta reforzado ante la posibilidad de nuevas represalias, tanto en Medio Oriente como en territorio nacional.

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