El álbum se titula De todo un poco y, el nombre responde justamente a la variedad de géneros de la música tropical que reúne el material.
"De todo un poco" el nuevo disco del El Negrito de Villa ya está disponible a través de J&N Records, además de Spotify y el resto de las plataformas digitales
Santo Domingo RD. -El merenguero Sergio Vargas, conocido popularmente como El Negrito de Villa, presentó una nueva producción discográfica con la que reafirma, dice, su compromiso con la calidad y con la huella artística que ha construido a lo largo de su carrera.
El álbum se titula De todo un poco y, según explicó el propio artista, el nombre responde justamente a la variedad de géneros de la música tropical que reúne el material.
"Tengo un merengue típico hecho con músicos del Cibao. Tengo una balada que compuso para mí Pamel, el hijo de Pamel Hernández, que canta y ustedes ya han entrevistado. En la onda de él, tengo una bachata. Y más del 60 % del material es inédito", detalló Vargas.
El intérprete subrayó que decidió mantenerse al margen de las herramientas de inteligencia artificial que hoy dominan buena parte de la producción musical. "No me dejé atrapar por la nueva modalidad de ahora, que es la IA. Recorrí todo ese proceso para tener un disco artesanal, de la A hasta la Z", afirmó.
En la producción musical del álbum lo asistió Ademar Sinter. Vargas destacó que, como ha sido su costumbre, la mayoría de los músicos que participaron provienen de las orquestas con las que él mismo se formó. "Con una selección antológica de los mejores músicos del país", dijo.
El disco completo, agregó, ya está disponible a través de J&N Records, además de Spotify y el resto de las plataformas digitales.
Al ser consultado sobre cómo se sintió al ver terminado el proyecto, Vargas respondió: "Me sentí muy satisfecho, porque logramos acercarnos lo más que pudimos a la excelencia que andábamos buscando".
En cuanto a la autoría de los temas, mencionó a la compositora cubana Mari Lauret, a Pamela y a Henry, dueño de un lounge en Nueva York donde se presentan artistas.
Consultado sobre si esta apuesta por un álbum orgánico, en medio de tanta variedad musical, habla de su coherencia como artista, Vargas fue categórico: "Si yo tuviera que hacer una gran transformación hacia lo que es el negocio hoy en día, preferiría no grabar. Apuesto a que el público viene a escuchar mi propuesta. Y aunque tecnológicamente hoy contamos con muchos recursos, tampoco voy a dejar de hacer lo mío por la falta de calidad y de contenido que hay hoy en la industria".
Sobre el tiempo que acumula en la música, el artista hizo un repaso de su trayectoria. "El pasado 26 de este mes se cumplen 40 años de mi orquesta, es decir, de Sergio Vargas y su Orquesta. Pero unos años antes estuve con Dionis Fernández, así como con Los Hijos del Rey, precisó.
Vargas también se refirió a la manera en que su música ha sido recibida por las nuevas generaciones y aprovechó para cuestionar el concepto de "crisis del merengue". "Me siento contento porque han pasado los años y por eso difiero cuando se habla de la crisis del merengue. Los que estamos en crisis somos los exponentes, los intérpretes. La crisis afecta a los merengueros; el merengue como tal no ha perdido su vigor", sostuvo.
Sobre el tiempo que acumula en la música, el artista hizo un repaso de su trayectoria. "Ahora, en el 26, se cumplen 40 años de mi orquesta, es decir, de Sergio Vargas y su Orquesta. Pero unos años antes estuve con Dionis Fernández y estuve con Los Hijos del Rey. Si sumamos eso, estamos llegando casi a los 45 años de carrera profesional", precisó.
Vargas también se refirió a la manera en que su música ha sido recibida por las nuevas generaciones y aprovechó para cuestionar el concepto de "crisis del merengue". "Me siento contento, porque han pasado los años y por eso difiero cuando se habla de la crisis del merengue. Los que estamos en crisis somos los exponentes, los intérpretes. La crisis afecta a los merengueros; el merengue como tal no ha perdido su vigor", sostuvo.
Como ejemplo, citó su participación en el Cook Music Fest, en Tenerife, España, un festival de tres días en el que, según dijo, el merengue tuvo un peso importante en la cartelera.
"Ahí coincidí con Olga Tañón, Los Hermanos Rosario, Elvis Crespo y otros grupos, y estuvo también la filarmónica de Villa Altagracia conmigo. Tuve la satisfacción de que los organizadores me hicieran un reconocimiento personal por el impacto de mi presentación en el festival", relató.
Sobre Nueva York, plaza que durante años fue su territorio por excelencia, Vargas reconoció cambios profundos en el mercado. "La ciudad de Nueva York prácticamente la perdimos, porque los negocios grandes, las discotecas grandes especializadas en merengue, cerraron todas. Se acomodaron lugares más pequeños para la nueva generación de artistas urbanos. Pero en las afueras de Nueva York, en los demás condados, el negocio sigue siendo muy bueno", explicó.

Colombia, su segunda casa
Colombia, en cambio, se mantiene como un mercado clave para el artista, al punto de que reparte buena parte del año entre ambos países. "Yo diría que trabajo seis meses aquí y prácticamente cinco o seis meses en Colombia", afirmó.
Sobre la clave de esa acogida, Vargas destacó la exigencia del público colombiano y el respeto que ese país ha mostrado históricamente hacia los artistas extranjeros con trayectoria.
"El pueblo colombiano es muy exigente. Hay regiones que aceptaron artistas, como los salseros puertorriqueños, hace más de 30 años, y esos artistas van hoy a cualquier evento, de la importancia que sea, con el respeto que merecen. Entre ellos, uno se encuentra con Tuco Baloy, quien fue el primero en introducir a los artistas dominicanos en Colombia. Luego, Wilfrido Vargas se convirtió, en esa época, en el artista de más impacto en esa región", relató.
En ese mismo punto de la conversación, el artista se refirió a otras plazas colombianas y puertorriqueñas donde ha sido bien recibido, aunque el fragmento correspondiente de la entrevista no permite una transcripción precisa: "Pero ellos llevan a Cusco a cualquier evento multitudinario... Y como Cusco, a lo que está La Cereta, por ejemplo, en Puerto Rico, que uno cree que... tú te encuentras con artistas en Colombia que pensaban que ya necesitaban...". "Hay un respeto y una consideración muy grande a la huella, a la trayectoria", agregó, ya de forma más clara.
Consultado sobre si, de cara a sus 45 o 50 años de carrera, contempla un gran concierto similar al que ofreció en el Teatro Nacional, Vargas no lo descartó, aunque tampoco confirmó nada. "Hemos estado estudiando la posibilidad. En la medida en que nos acerquemos a una decisión, se los informaré inmediatamente", dijo.
Sobre sus planes inmediatos, el merenguero adelantó que su agenda está copada para lo que resta del año. "Acabo de llegar de España. Este fin de semana me voy, regreso a Colombia. Tengo la agenda bien ocupada en lo que resta de año", contó.
Finalmente, Vargas dejó un mensaje sobre el uso de las redes sociales en momentos que consideró convulsos, tanto para República Dominicana como para el resto del mundo.
"Definitivamente, las redes sociales se han convertido en una ruta muy transitada por todo el mundo. Invito a las autoridades a que confíen en el ejemplo de otros países, donde se están usando las redes sociales para educar a la población, especialmente a las nuevas generaciones. Me preocupa lo que está pasando en ese sentido en este país. No es un secreto para nadie que un 90% de lo que se puede ver en las redes sociales carece de veracidad, y todo se saca de contexto", concluyó.

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