Luís Hernán Matos Mejía
Soluciones a los problemas de contaminacion auditiva, visual y ahorro interno
La contaminación auditiva y visual a la que estamos expuestos los ciudadanos dominicanos y dominicanas, en las elecciones presidenciales, congresionales y municipales, cobra un alto interés o rédito en la población, debido al gran daño que ocasionan los disco light móviles y altoparlantes, así como las torturas a las cuales están sometidos los oídos de niños, niñas, jóvenes, adultos, envegecientes, discapacitados y la población en sentido general, ya que los decibeles de alta presión de sonidos y ruidos de esos artefactos que parecen mas bien salidos del mismo infierno para torturar los oídos, la vista y la mente de los dominicanos y dominicanas. Digo esto no solo porque estas contaminaciones puedan dañar severamente el sistema auditivo y la estabilidad psicológica, sino, que también puede ocasionar según los expertos en las diversas materias trastornos y enfermedades.
La contaminación auditiva con presión sonora por encima de lo que tolera el oído humano que son 120 decibeles, expone la salud auditiva de nuestros hermanos/as dominicanos/as.
Las vayas, letreros, propagandas en las distintas esquinas, contaminan el ambiente en la ciudad y esto produce según los expertos trastornos en la conductas de los ciudadanos.
Los gastos excesivos de los recursos del estado y recursos privados, de todos los partidos de República Dominicana, a los fines de promocionar sus candidatos con medios como: disco light móviles, con sonidos que superan lo que puede tolerar el oído humano, las vayas y letreros en todas las esquinas, causan daños en la salud y en la economía de todos los dominicanos y dominicanas.
El fundamento de la constitución de la República Dominicana, del 26 de Enero del año dos mil diez (2010), en su artículo 5, se basa en la dignidad del ser humano, y, en el artículo 8, dice: que es función esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, y el respeto de su dignidad. En el artículo 6 de la constitución dominicana, dice: que todo lo que sea contrario a la constitución de la República Dominicana, es nulo de pleno derecho, y en este caso, todos estos señalamientos deben ser tomados en cuenta ya que la contaminación auditiva y visual, son contrarias a la constitución de la República Dominicana, en el sentido de que estos atentan contra la dignidad y la salud del pueblo, por lo que estos señalamiento no deben ser tomados a la ligera.
Es hora de que usemos la internet, la radio y la televisión como el medio idóneo para realizar los debates y las campañas publicitarias de promoción a las distintas propuestas de los candidatos de cada partido, respetando el espacio y el derecho que tiene cada ciudadano. Si maduramos como país en este sentido, sin dudas que, tendremos un país psicológicamente y auditivamente más sano, y económicamente más estable, de manera que esos recursos de las campañas políticas destinados a la contaminación auditiva, visual y al gasto excesivo de recursos económicos, debe ser una práctica del pasado.
Espero con este artículo llamar la atención de las autoridades competentes de mi país, y que a la vez sirva como un aporte positivo a la salud de nuestros hermanos y hermanas quisqueyanos.
Termino con un párrafo del poema, que es el himno nacional de todos/as los dominicanos/as, del profesor de la Escuela Perseverancia de Azua, Don Emilio Prud-Homme.
Ningún pueblo ser libre merece
Si es esclavo, indolente y servil;
Si en su pecho la llama no crece
Que templó el heroísmo viril.