Logo La Nación Dominicana
Todo tu país, en un solo click...! | jueves, 18 de enero del 2018
Las primeras imágenes de Maluma y Natalia Barulích en su romántica cita Presidente Danilo Medina recibe a exgobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla Ministerio Administrativo de la Presidencia recibe, por segunda ocasión, Premio Nacional a Calidad Pontifice defiende inmigrantes. En Chile son haitianos, ecuatorianos, venezolanos y dominicanos los recién llegados Actriz porno alega que Trump se acostó con ella durante 4 meses Dominicana que andaba con hijo recién nacido muerto será sentenciada a 16 años en la cárcel Reid & Compañía gana medalla en Premio Nacional a la Calidad del Sector Privado de República Dominicana Hambre cero: seis nuevos comedores beneficiarán población vulnerable del sur Ministerio de Cultura y Comisión Nacional de Carnaval trazan ruta para Desfile Nacional Dos oficiales mueren a manos de asaltantes en hechos separados Condenan a 30 años de cárcel para hombre mató su amante en una cabaña Círculo de Locutores Dominicanos reconoce presidente Cámara de Cuentas Cancilleres redefinirán esta tarde fecha para el diálogo entre Gobierno y oposición Agua Bendita, el secreto de los bikinis colombianos que están conquistando el mundo LeBron James: 'Ha sido otro año desafiante', sigue en busca de otro campeonato Rafael González Tirado “Educar es lo que más me complace” Dan a conocer cartelera y novedades del carnaval vegano 2018 Instituciones analizarán situación del transporte y causas de accidentes de tránsito en RD Secretario general AD dice Oposición venezolana no asistirá a diálogo hoy en RD por asesinato de Óscar Pérez Presidente Asonahores advierte sobre proyectos afectarían al sector turístico RD Detienen dominicanos que atropellaron policía en Times Square cuando el oficial trató detener Mercedes Benz a toda velocidad Opción Democrática considera Pacto Eléctrico no soluciona problemas del sector Finjus y ADN debatirán sobre seguridad Obispos dominicanos piden enfrentar males como la corrupción y la violencia Niegan familiares de Rondón sean los agresores de periodista Elbania Flores

Víctor Corcoba Herrero

ALGO MÁS QUE PALABRAS Hay que parar los discursos de odio

 

Vivimos tiempos repelentes, donde nadie escucha al corazón y el corazón es nuestra gnosis. Un verdadero tesoro que aniquilamos. Los efectos de esta frialdad son bien palpables. El mundo se mundializa, pero no se armoniza. La interdependencia de los caminantes se extiende a todos los campos, pero cada día queremos levantar nuevos muros. En lugar de auxiliarnos, nos endiosamos, y los frutos ya están ahí. Lo acaba de advertir un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU, tras las manifestaciones de extrema derecha y la violencia registrada en Charlottesville, Virginia: “El racismo y la xenofobia están en aumento en Estados Unidos”. Sin duda, hay que controlar los actos y parar los discursos de odio, donde quiera que se produzcan. A mi juicio, urge en casi la totalidad del planeta, abordar el problema de las manifestaciones de incitación a la violencia racial, con otras políticas más de hermanamiento y consenso. Personalmente, confieso que me había ilusionado con el Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024), pues el lema de “reconocimiento, justicia y desarrollo”, todo hacía presagiar la erradicación de las injusticias sociales heredadas de la historia, pero está visto que los prejuicios y la discriminación racial continua enraizándose en la especie humana. Bajo este marco de intolerancia, lo primordial como ya señalé en algunos artículos anteriores, es cambiar el ánimo humano, retornarlo a lo poético, purificarlo de esos aires de dominio corrupto. De ahí, la importancia de ese factor espiritual, de esas constantes llamadas a la conversión personal de muchas creencias.


En efecto, las religiosidades pueden ayudar mucho a eliminar cualquier resentimiento, pues si importante es depurar la memoria, para que se active la reconciliación, desde una visión de la persona humana trascendente, no menos vital son esos caminos de encuentro del hombre mismo consigo mismo, a través de su inherente mística natural. Sea como fuere, no debemos formar parte de un mercado que nos monopoliza a su antojo, que nos insta a utilizarnos como mercancía, que nos reclama para la lucha permanente. Olvidamos, con demasiada frecuencia, que  somos un linaje que ha de cohabitar unido en esa búsqueda de la verdad, dignificándonos unos a otros, para reconstruir esa alianza entre pueblos y poder salvaguardar esa belleza que nos vierte la creación. En este sentido, como ha reiterado el Papa Francisco en sucesivas ocasiones, “las religiones tienen una tarea educativa: ayudar al hombre a dar lo mejor de sí”. También la justicia, previo al reconocimiento de la realidad, ha de ser reparadora y, a la vez, reeducadora de valores como la tolerancia, la consideración por los demás y el sometimiento, por parte de todos, a la diversidad. Ojalá, a pesar de los muchos tormentos, seamos capaces de promover esa cultura de diálogo, que impulsa lo equitativo y sostiene la libertad. Es hora, en consecuencia, de llamar al sosiego y de reafirmar y hacer cumplir los valores centrales de la Carta de las Naciones Unidas, que son los valores esenciales de nuestra civilización común, a pesar de esta nebulosa de conflictos que estamos atravesando.


Por tanto, pienso, que la educación en los derechos humanos debe ser una dimensión fundamental en todos los programas educativos del mundo. Siempre hay que volver a las raíces del alma, para que surja el amor más níveo, y se empequeñezca el odio. Tenemos que huir de este mundo, dominado casi siempre por los poderosos, que aprovecha cualquier ocasión para perjudicar a los demás, pues suelen confiarlo todo a la fuerza y a la violencia. Ya está bien de tanta deshumanización, de tanta conducta racista y xenófoba, que rechaza al más débil, ya sea extranjero, inválido o pobre. Nos falta esa mano tendida, esa conciencia por lo humano, para salir del completo fracaso moral de los prejuicios raciales y de las rivalidades étnicas. Sin embargo, nos sobran comportamientos altaneros, que es lo que nos está impidiendo convivir. Hay que salir de la mundanidad del choque y del cheque, y reorientarnos hacia otra sabiduría más desprendida, y no tan prendida de intereses, si en verdad queremos reducir el calvario de las desigualdades. Por desgracia, existen informes aterradores de violaciones a los derechos humanos. Y por si fuera poco el dolor, UNICEF acaba de recordarnos que, el país africano, ocupa el último lugar en el índice de Desarrollo Humano, llamándonos a todos a no abandonar a los niños de la República Centroafricana. Seguro que cada cual, por insignificante que nos parezca, podemos hacer mucho más. Intentémoslo al menos. No hay otra manera de hacer familia, que practicando el auténtico amor. Quién lo probó lo sabe y, asimismo, conoce que la felicidad llega por esta vía.


Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

corcoba@telefonica.net

Comentarios