Miercoles 29 de Marzo del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


Luis R. Decamps R.

La portentosa voz de mando del general Luperón

(Un relato histórico)

Un aciago día del mes de marzo de 1871, el general Gregorio Luperón, dirigiendo el movimiento revolucionario que en la Línea Noroeste desafiaba estoicamente al oprobioso régimen de Buenaventura Báez, terminó peligrosamente acorralado junto a un pequeño grupo de los suyos, en la entonces llamada “Sabana de Guaba”, por tropas gubernamentales bajo el mando del general Lucas Tineo.

Báez se había instalado nuevamente en el poder el 2 de mayo de 1868, inaugurando el llamado “sexenio” o “gobierno de los seis años”, tras la renuncia del presidente Cabral (agobiado por la crisis económica y desacreditado por su fallida tentativa de vender la bahía de Samaná a los Estados Unidos de América) como resultado del avance victorioso de la sedición armada financiada y puesta en marcha por aquel (desde su exilio en Saint-Thomas) por lo menos desde octubre de 1866.

El “gobierno de los seis años”, desde sus inicios, en realidad fue un verdadero reino del terror y la corrupción, pues Báez desató tras su juramentación una encarnizada persecución contra sus adversarios políticos, especialmente contra los integrantes del Partido Azul (persecución después disfrazada legalmente con el decreto del 18 de junio de 1868, que autorizaba a cualquier autoridad a fusilar sumariamente a todo aquel que fuera sorprendido con armas en las manos y en actitud anti-gubernamental) y, además, impuso un estilo de administración dispendioso, errático y sin escrúpulos que pronto hundió aún más el país en la ruina económica.

Paralelamente, el gobierno rectorizado por el caudillo del Partido Rojo intentó vender la bahía y la península de Samaná (varias veces desde noviembre de 1868), contrató a principios de 1869 el infame y oneroso “empréstito Harmont” (que supuso un buen negocio para él pero una descomunal estafa para el Estado dominicano) y, en los últimos meses de este mismo año, negoció un tratado de anexión con el gobierno norteamericano del presidente Ulises Grant que no se consumó básicamente por las protestas de los patriotas dominicanos y la oposición de varios congresistas estadounidenses encabezados por el prestigioso senador Charles Summer.

El general Luperón y los principales líderes del Partido Azul (varios de los cuales marcharon al exilio para evitar ser asesinados) se opusieron firmemente a los desmanes de Báez, hasta el punto de que desde el mismo mes de julio de 1868 algunos de ellos se declararon en rebeldía armada contra el gobierno: estos fueron los casos de los hermanos Ogando (Timoteo, Andrés y Benito) en el Sur, José Cabrera en la Línea Noroeste, y el propio Luperón y Pimentel y Cabral desde su ostracismo en Saint-Thomas y en Haití (en este último con el apoyo del entonces rebelde general Nissage Saget).

No obstante, ciertos recelos y discrepancias existentes entre los generales Luperón y Cabral, figuras centrales de la oposición a Báez, impedían una verdadera unidad de acción. Se trataba de dos personalidades aguerridas, voluntariosas e imponentes que ya en el pasado reciente se habían encarado por diferencias políticas y conceptuales de importancia. La división fue en principio superada en virtud del “Acuerdo de San Marcos” del 11 de marzo de 1869, patrocinado por el general Saget, que implicó que Luperón y Cabral “se reconocían mutuamente como jefes de los movimientos que iban a empezar”, el primero en el Norte y el segundo en el Sur de la República Dominicana.

En el contexto de la lucha de los azules contra la administración de Báez en esta época fue que se hizo célebre el vapor “El telégrafo”, rebautizado “Restauración”, un navío comandado por el general Luperón cuyas exitosas incursiones en distintos puntos del país debilitaron políticamente y pusieron en jaque al gobierno de Báez durante varios meses antes de que nuevos desacuerdos entre aquel y Cabral -que había entrado al país y levantado cuartel general en Barahona- frustraran la posibilidad de enfrentar decisivamente al presidente anexionista.

El desencuentro con Cabral obligó a Luperón (que era tenazmente perseguido por el régimen baecista y sólo contaba con unos treinta combatientes bajo su mando) a tomar rumbo hacia las islas contiguas del Caribe, arribando primero a Saint-Thomas, de donde debió huir para evitar ser apresado bajo la imputación de “pirata” que le había endilgado el gobierno dominicano, llegando luego a Tórtola.

Aquí vendió la embarcación con otro nombre como si fuera inglesa, pero se vio envuelto en un litigio judicial con el gobierno británico, que había descubierto la maniobra. A la postre, empero, la verdad se impuso y Luperón ganó el pleito, e inició una peregrinación por varios lugares de América y Europa en procura de respaldo para el movimiento revolucionario contra Báez.

Contando con el apoyo del general Saget (ya convertido en presidente de Haití), en los primeros días del mes de febrero de 1871 Luperón, junto a “un puñado de valientes”, había ingresado a territorio dominicano por la frontera haitiana del Norte para reiniciar las hostilidades contra Báez. En una ronda propia de estas labores se encontraba cuando, como se dijo al inicio de estos apuntes, resultó rodeado junto a los suyos por tropas gubernamentales bajo el mando del general Tineo. Las fuerzas de Luperón sumaban menos de medio centenar de hombres, mientras que las de Tineo rondaban los trescientos efectivos, y éstos últimos, tras las escaramuzas de la víspera, lucían francamente victoriosos.

Ante la grave contingencia, Luperón, sabio y pragmático como general de mil batallas, reunió a lo que restaba de su maltrecho ejército y le planteó con sinceridad y crudeza que la única posibilidad de sobrevivir que tenían era la de que, como un intento por superar el cerco dispersando el esfuerzo de los que lo formaban, cada quien tratara por su cuenta y lado atravesar las líneas enemigas. Luego de algunas dudas y vacilaciones (había quienes se negaban rotundamente a dejar sólo a su jefe), los compañeros del prócer puertoplateño consintieron en aceptar la puesta en movimiento de aquella temeraria y desesperada táctica escapista.

Una vez, pues, que todos estaban preparados para acometer individualmente el riesgoso intento de evasión, el mismo Luperón avanzó furtivamente hasta situarse a escasa distancia del sitio donde un contingente de soldados gubernamentales cerraba herméticamente el cerco y, con la viril resolución que lo caracterizaba, situando la espada en alto con su vigoroso brazo derecho, arrió y espoleó como nunca su brioso caballo y se lanzó cual un rayo hacia la tropa enemiga. Cuando estuvo más o menos cerca de ésta, el recio patriota gritó con voz estentórea:

-“¡Paso al general Luperón, carajo! ¡Paso al general Luperón!”

Los soldados (la mayoría de baja graduación), sorprendidos por aquella portentosa voz de mando (que probablemente algunos habían escuchado en cualquiera de las tantos combates de años precedentes), reaccionaron abriéndole paso respetuosamente al héroe restaurador, quien ni tonto ni perezoso siguió fustigando a su corcel hasta que se puso a cubierto de la vista y los disparos de la tropa estupefacta…Con esta artimaña tan elemental como increíble, Luperón logró escapar de una muerte casi segura.

(*) El autor es abogado y profesor universitario
lrdecampsr@hotmail.com


Otras opiniones de: Luis R. Decamps R.

El gobierno versus Leonel: El blanco real de Felucho Odebrecht y la lucha interna en el PLD y el PRMEl raro "antiimperialismo" del doctor Ray GuevaraDanilo y el PRD: ¿Un noviazgo sin amor?Sabores y picores en el PLD de hoyAntonostalgia del PEMELa reeleccion resbala y la oposicion en babiaLa reivindicacion historica del balaguerismo Google se parece a Dios, pero no lo es...El ostracismo de Leonel: ¿Culpa o ingratitud?La robótica ultranacionalista Hipocresia y cinismo en el panorama politicoLuis Abinader ante la historia El asesinato de Indhira Ghandi Lo que nos queda: El balaguerismo Abril 1965: El capitan que tomo por asalto la gloria La rebelión del leonelismo Luis Abinader en la cresta de la ola La “tozudez” de Leonel: ¿panico en el PLD?La reeleccion: ¿Un “maco” made in PLD?La agenda “patriotica” del conservadurismo El asesinato de Mahatma Gandhi en 1948El asesinato de Gaitan y el “Bogotazo” de 1948Baches y cachivaches de la reeleccion El asesinato de Olof Palme en 1986Las tribulaciones actuales del peledeismo historico Quirino al habla y Leonel en su ordalia “Pendejadas” de la vieja educacion domestica Brincos y mimicas con la reeleccion Leonel y el legado historico de BalaguerEl PLD y la crisis del pensamiento critico Hipolito Mejia ante la historiaEl asesinato de Isaac Rabin en 1995 Vainas y sables en el PLDEl asesinato del Che Guevara en 1967Leonel: El “zóon politikón” El asesinato de Anwar El-Sadat en 1981La reeleccion: Rosas y espinas en el PLDLeonel: ¿Camino a su primera derrota?Martin Luther King: humanista integral Malcolm X: De ratero a redentor social Kennedy: El hombre y el destino El PLD, LOma Miranda y Groucho MarxAdalai Stevenson: Un demócrata olvidado Matices históricos de la política en USATransfugas y "corchos" en la era del PLDEl legado gris de la "era" del PLDEl PRD, Majluta y la "Ley de Lemas"Trujillo: la lección ignorada La Constitución, el referendo y la reelección Danilo, Leonel y al reelección Caamaño y la prepotencia del embajador Era Trujillo realmente patriota o nacionalista?La "no reelección": ¿Una engañifa institucional?Graznidos del trujillismo historico El "vicio" del poder y la tentación totalitaria La socialdemocracia sigue siendo el camino Sobre "desfases" y “cambios de paradigmas"No es comunismo sino cristianismo La hipocresía como ideología Patriotismo, nacionalismo y antihaitianismo Ni Marx ni Cristo: ¿El signo de la época?Un articulo de Balaguer Recordando la “Izquierda Democrática” La política: ¿Pasión o profesión? La "política del gran garrote" de los EEUU El atentado de 1981 contra Juan Pablo IIEl decrepito circo del ultranacionalismo Elogio de la hipocresía Danilo versus Leonel: ¿Cambio de mando en el PLD?Verdades y mentiras en el PRD de hoy El conservadurismo dominicano; en la cresta de la olaEl disparate de la "fusión" con Haití Luis Abinader: Perfiles de un liderazgo en ascensoLa prensa digital: perfiles de una revolución mediática Liberalismo y conservadurismo en la historia dominicanaLa tirria del conservadurismo contra las ONGsSu majestad, el peledeismoSi a la regularización, no al ultranacionalismo Hipocresia y cinismo en el ultranacionalismo criolloLauros y perversiones de la democraciaEl dia que Hitler escapo de la muerte El "voto preferencial": Mitos y realidades El dia que ¨mataron¨ a Lenin Secreto a voces: el PRD necesita un nuevo liderazgoEl gobierno de Danilo, la encuesta Gallup y el pobre PRDLa "doctrina Monroe" y la "Seguridad Nacional" de Estados UnidosLa miseria ideológica de los partidos De Leonel a Danilo: Breve historia de la cosmética política PRD: El derrotero suicida de la división Se cavan las trincheras en el PRD: ¿La “tesis Betancourt" o la táctica penagomista de “ir como quiera”?El gobierno "light", la culebra que no se muerde la cola y la impronta de Barrabás en el PRDBolívar, García Márquez y la subversión de la historia Derecha e izquierda en la política del siglo XXIDe Maquiavelo a Rousseau: realismo e idealismo en politicaCorea del Norte: Ritos de una extraña monarquía "comunista" Leonel, el PLD, la Barrick Gold y el perogrulloDanilo y Leonel: el desafio silenteLos “pendejos” de la guerra restauradoraEl PRD, el liberalismo histórico y la riña de los egos Liberalismo y socialismo: Otras viejas vainas de los "pendejos"“Pendejos” Y “Realistas” en la primera república La feria de la política: pinceladas históricas para pendejosLa vieja vaina del "bien común": anatomía del político pendejoDe Marx a Bosch: la "envidia" de los "pendejos" socialistasConfucio: Un "pendejo" de antes de CristoJesucristo: Pionero de la ideologia de los "pendejos"Los Trinitarios: Nuestros primeros "pendejos" y "envidiosos"Los gobiernos del PLD: Poder, "Progreso" e Impunidad¿Se necesita o no una ley orgánica para aprobar la reforma tributaria de Danilo? Las fotos de Fidel: El contramensaje de la imagen El Feliz Bautista, los zafarranchos en el PLD y el "regalito" de Leonel a Danilo¿ Presión tributaria? Enemas y vomitivos para todosEl “eterno retorno”: Lla otra cara de las “megapensiones” El viejo imperialismo: antinostalgia de otra "Era"El "ABC" de la democracia: notas para desmeroriadosDe politica y politicos: machacando ideasVincho, Leonel y otros "bultos" del gobierno de DaniloRecordando a McLuhan: recovecos de la globalizacionMercado y doctrina: La politica en la "posmodernidad"El neoliberalismo y la crisis del capitalismo globalTodo “made in PLD”: De la mediocracia a la desesperación Nuestro "mundo posideológico"Despues del “Mundo de Yalta”Los grupos en el PRD: ¿Vicio o Virtud?¡Ay, qué miedo!: El don me quiere botar del PRDLa socialdemocracia dominicana: verdades y mentirasEl antireelecionismo: Mitos y realidadesMe derrotó el Estado, pero siento orgullo de mi voto Hipolito Mejía: Un voto por el país ¿A quien le creo? Encuestas, realidades, opiniones populares y otras vainas raras en el escenario electoral dominicano Hipólito: El elegidoHipolito: el presidente que yo conocíLas elecciones dominicanas, segun Broussonet¿La “Era” de Leonel? De encuesta Gallup a “crisis” de JCE: ¿Vericuetos de la agenda de campaña del PLD?Danilo y Margarita: ¿Es cierto que “esta linda la mar”?Fernández Domínguez: De Puerto rico a la gloria Consumatum Est: Con Margarita, Leonel le gana el primer “round” a Danilo y al Comite PoliticoLas dos encuesta de “Asisa”, las bellaquería y el “riflazo” de DaniloLeonel, doña Margarita y otras piedras en el camino de DaniloLa encuesta de "Asisa", la "cuerda" de Danilo y la candidatura de Doña MargaritaEl PLD y la “recuperación” económica del paisDanilo: ¿Bajo el contrasigno de la historia? La nómina pública, los timbales palaciegos y el festin de los “Wikileaks”La Amet, el “Progreso”y otros “bultos” gubernamentales“¡Memoria contra el olvido!”: El FMI, Leonel y el dominicano común “Se Pasa la tenaza…”: Hipólito, Perogrullo y DaniloEl “chulla” latinoamericanaDanilo y el PLD: maullidos del GatopardoEl “paquetazo”, el gobierno y el pobre Danilo El conde Abraños: de política y politiquerosEl PLD frente e Hipólito: el “cuentazo” del “retroceso” Hipólito y el PLD: Mentiras viejas, Verdades nuevasLeonel; Razones y sinrazones de una “¨declinatoria” Política, realidad y artificioLos trotes postreros de la convención del PRD...Mis apuestas en la convención del PRDEl dilema de Leonel, según BroussonetHipólito, Miguel y e PRD en el análisis de BroussonetLa “descelebración” de la navidad y ptras curiosidades Jesús de Nazaret: El gestor de una nueva civilización Leonel, la reeleción y el referendoLo que viene en el PRD: Un “choque de trenes” De Trucutú al nuevo doctor Merengue: la retórica de la política "light"La tesis reeleccionista del candidato títereEl PLD, los valores y la iniciativa de la Primera DamaIdentidad, “reingeniería” y candidatura presidencial en el PRD¿Es realmente posible una nueva reforma constituciona?El Metro en los hechos: ¿Gran obra o estafa? El Comité Político del PLD: Un anacronismo¿Reelección de Leonel? Una discusión para tontos Aspavientos y zafarranchos en el PRDLa “ceremonia de la bata blanca” ¿Par qué sirve el DNPC (antiguo DEPRECO)? Luis Abinader: impresiones fugaces sobre su discurso políticoLos desplantes del PRD al liberalismo históricoHipólito Mejía: ¿como el ave fénix? “Corran, muchachos, corran…” Milagros Ortíz Bosch en las “pinceladas” de Broussonet Una luz en el caminoEl gobierno como la arepa y la ” Nueva Republica de la Barrick Gold““Tiren coño, cobardes, tiren…”Marx y Bolívar: Notas sobre una controversia histórica “SE PASA LA TENAZA…”La candidatura del desprecio “SE PASA LA TENAZA…” La canidatura de Milagros Ortiz Bosch“SE PASA LA TENAZA…”“SE PASA LA TENAZA…”¿ingenuidad y desaprensión ?“SE PASA LA TENAZA…”: Se pusieron guapitos...“SE PASA LA TENAZA…”: La queja de algunos hipolitistas“SE PASA LA TENAZA…”: ¿Hipolito entierra el hacha? “SE PASA LA TENAZA…”Requiem por la “Constitución de Leonel”Viejas perogrulladas de la táctica política La “agenda Fernández”Miguel Vargas en la cresta de la olaLa feria de la corrupciónLa verdad como “roba la gallina”: Percepción y realidad en los gobiernos del PLD
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados