Sábado 24 de Junio del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


José Carvajal

Gabriel García Márquez para dominicanos

Juan Bosch y Gabriel García Márquez

Que el gobierno de Colombia haya donado 25,000 dólares (un millón de pesos dominicanos) a la Feria del Libro de Santo Domingo, “para cubrir parte del programa cultural ‘García Márquez y el Caribe’”, es una buena noticia; y muestra la sensibilidad de un país dispuesto a invertir en sus valores literarios.

Los fondos serían para “una exposición y varias conferencias en el Centro León de la ciudad de Santiago”, según una nota en los medios.

Me parece bien. Pero quiero sugerir al Ministerio de Cultura que imite el ejemplo de Colombia, y que iguale esos 25,000 dólares para hacer lo propio con una exposición similar en torno a Juan Bosch, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá o en el Centro Gabriel García Márquez que instaló hace unos años en la capital colombiana el Fondo de Cultura Económica de México.

Esa debe ser la dinámica. Aprovechar el gesto de Colombia para el intercambio literario, y realizar en ese sentido “lo que nunca se ha hecho”. García Márquez siempre reconoció en Juan Bosch un maestro de la narrativa breve y participó incluso en un seminario sobre el cuento que el dominicano impartió en 1958 en Caracas, Venezuela. De allí salió el celebrado ensayo “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos” que aparece en varios libros de Bosch.

Mantuvieron contacto, el necesario para que la historia los vincule literaria y políticamente. En los archivos de Juan Bosch debe haber mucho material para montar una exposición de su quehacer intelectual: manuscritos, primeras ediciones, cartas, fotos con personalidades literarias latinoamericanas, artículos de valor cultural, en fin.

Todo dependería de la voluntad del gobierno dominicano para proyectar a Juan Bosch, no el político que todos conocemos sino al escritor que en vida se ganó el reconocimiento internacional por ser uno de los teóricos y maestros del cuento hispanoamericano.

De modo que nunca es demasiado. Y a República Dominicana le falta mucho por hacer para proyectar la literatura nacional; no cualquier literatura sino la que vale la pena exhibir; la que nos puede llenar de orgullo, la que aporta algo, la de alcance regional o continental; la que no confunde a los lectores sobre los verdaderos valores culturales del país. Esa literatura existe, pero está bajo las piedras, aplastada por el poder político.

La obra de Juan Bosch responde a una época de desarrollo intelectual regional y a una tradición literaria continental, pero la estrechez mental y los intereses particulares de funcionarios públicos, ya sea de uno o de otro bando partidista, en embajadas o despachos nacionales, mantienen un “cerco diabólicamente político” que no permite detectar las fallas de esa parte de la gestión cultural en República Dominicana. O tal vez nunca ha existido la voluntad de descubrir dónde y desde cuándo viene fallando la proyección de nuestra literatura. Sin duda, es un mal que arrastramos desde el principio.

Entre tanto, mientras descodificamos la “clave del éxito”, disfrutemos la exhibición sobre García Márquez que estará abierta desde el 23 de abril hasta el 4 de mayo de 2015, en el Centro León de la provincia de Santiago. Después de todo se trata del Premio Nobel de Literatura 1982, del autor de la grandiosa novela “Cien años de soledad”, del mago de Macondo, y del más celebrado escritor latinoamericano de todos los tiempos. Asistir sería una forma de honrarlo en el primer aniversario de su muerte.

Otras opiniones de: José Carvajal

Paraguay sin pena ni gloriaEl pensamiento literario de RenéLa firma de René del Risco y BermúdezAntología esencial para los tontosRealidad y Premio Nacional de LiteraturaGratereaux, Mieses Burgos y BorgesAntes de Federico Henríquez GratereauxÉtica y Premio Nacional de Literatura 2017Libros RD / Mis recomendaciones 2016Pedro Henríquez Ureña bajo observaciónAntología para escapar del olvidoPoesía amorosa dominicana en el siglo 21Amoroso mundo de la poesía dominicanaUna antología ridícula para el mundoEl pecado literarioLos espacios de Pedro CamiloLiteratura y política dominicana 2016PHU y descuidos de Andrés L. MateoEsteban Torres y las ideasHaití y una novela de Matos Moquete (y 4)Haití y una novela de Matos Moquete (3)Haití y una novela de Matos Moquete (2)Haití y una novela de Matos Moquete (I)El premio de entonces, ya no es lo mismoJuan Bosch, autor de una obra infinitaJuan Bosch, autor de una obra infinitaVirgilio López Azuán no hizo la tarea (3 de 3)Virgilio López Azuán no hizo la tareaLeonardo Nin, en blanco y negroConocimiento de pausa y efectoLiteratura dominicana: nota para extranjerosSergio Ramírez, dentro y fuera de NicaraguaTreinta días fuera de FacebookSiglos de luces sin aplausos ni veniasEl enemigo no soy yoCésar Zapata, más allá de lo virtualCésar Zapata entre la poesía y el cuentoPedro Henríquez Ureña con ribetes de oroUna tarea para el Ministro de CulturaPiedra filosofal de letras dominicanasDe viaje con un "eslabón perdido"Reynaldo Disla, diálogo y apartePoetas de un eslabón perdidoEl éxito ferial de Eugenio FortunatoReflectores para Tomás Castro BurdiezEl legado del mago de MacondoLa minúscula Feria de Santo Domingo2 libras de cuentos de Rafael García RomeroQue suba el telón para VirnaVenias y aplausos para Mateo MorrisonTony Raful y el compromiso con las ideasLunes de la Poesía huele a caprichoEncuentro entre ruinas colonialesMiguel Angel Fornerín y el afán de canonUna libreta llamada FacebookDominicana y los lacayos del PoderDominicana y la cooperativa del PoderChapucería millonaria en CulturaNada haitiano me es ajenoHaití debe guardar corduraDominicana y la estrangulación de salariosLa consecuencia de opinar en mi paísDominicana en una encrucijadaRihanna y la dichosa cucaracha dominicanaCartas de presentación de Miguel ColladoDominicana con el dedo en el gatilloAutores del desprecio y el olvidoSan Francisco de Macorís, otra realidadA salvo del olvido con obras reunidasAutogestión y responsabilidad literariaJosé Mármol, un poeta hereje reivindicadoR. Rodríguez Soriano con pasaporte literarioEl tristemente célebre Anthony WeinerLa inspiración errante aparece en CaliforniaLa marca de María Celeste ArrarásUn seminario: ¡Medios para todo!De paso por Librería Cuesta Adiós temprano al poeta del "esquizo"Carlos Alberto Montaner: Otra vez adiósProeza tuiter: una novela con cuentagotasHágalo rápido, pero primero hágalo bienLa economía portátil de Leonel FernándezUn desalojo anunciadoLa visita de los hombres blancosEnrique Eusebio, para la historiaMás allá de las tumbas, sin espectáculoApuntes para escritores dominicanosSicarios financieros en la islaUn diario para revivir a BorgesEl himno nacional de Miguel de CampsLibro súbito de José AcostaApócrifo de Judas IzcarioteLey de la ilusión en Ministerio de CulturaLos sueldos de León Félix Batista Los números de la Editora NacionalJosefina Báez, ¡Ay ombe!¿Qué tiene de malo?Derrotismo en Ministerio de CulturaEditora Nacional y supervivencia culturalLaboratorios de escritores dominicanosMarianela Medrano, sin máscara de oxígenoClaudio Hanley y la profanación de la muerte Viriato Sención en la eternidadTeodoro Grullón, al servicio de la VidaPanteón de héroes inútiles Un caimán envidiosoGallinero del libro dominicano en Nueva YorkDel best al bad seller: el libroMario Vargas Llosa, un Nobel explosivoGazapo en cuento de Jorge Luis BorgesCrisis de Alianza Dominicana huele a conspiraciónComplot y camisa de fuerza en Washington HeightsLluvia de piedras en Washington HeightsEfecto dominó en Washington HeightsEl conocimiento y las bestias
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados