Jueves 30 de Marzo del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


Carlos McCoy

Dictadura. Democracia y corrupción

La definición de democracia es: La doctrina política en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección libre de sus dirigentes.

La dictadura se define como: Un gobierno que prescinde del ordenamiento jurídico para ejercer la autoridad sin limitaciones en un país y cuyo poder se concentra en una sola persona.

En el caso de las democracias y las dictaduras en América Latina, el espacio que las separa es muy fino. Tan fino como el grosor de la hoja donde se imprime el sufragio con el que usted ejerce su derecho a elegir.

Al momento de usted sufragar, en el preciso instante en que usted deposita su voto en las urnas, cesa su soberanía, se acaba la democracia y comienza la corrupción, pues en el caso de los latinoamericanos, dictadura, democracia y corrupción son sinónimas.

No nos vamos a detener a analizar las dictaduras propiamente dichas, pues se supone, son regímenes de fuerza donde todo lo que haga el dictador está permitido.

Pero, ¿De qué han servido los periodos de “democracia” que han tenido los países hispanoamericanos? ¿Dónde están los logros de esos regímenes de libertades plenas? ¿Qué se ha conseguido con ejercer el voto “libérrimamente” cada cuatro años? ¿Hemos cerrado la brecha económica entre el pueblo y los nuevos demócratas millonarios?

Las mismas preguntas y miles más en el mismo sentido, podríamos hacerlas en cualquier país de la América morena y la respuesta será la misma. Nada hemos logrado.

Una y otra vez se repite la misma escena en este teatro de la burla ciudadana. Ex presidentes “demócratas” acusados de corrupción. Algunos presos o huyéndoles a la justicia del país que gobernaron.

Menem en Argentina, Quiroga y García Meza en Bolivia, Collor de Melo en Brasil, Samper en Colombia, Miguel Ángel Rodríguez y Rafael Ángel Calderón en Costa Rica, la Suiza de América, Bucaram y Mahuad en Ecuador, Flores en el Salvador, Ríos Montt en Guatemala, Callejas en Honduras, Zedillo en México, Alemán en Nicaragua, Mireya Moscoso en Panamá, Franco en Paraguay, Alan García, Toledo y Fujimori en Perú, Álvarez en Uruguay, Carlos Andrés Pérez en Venezuela, Salvador Jorge Blanco en nuestro país, donde el mismísimo presidente Joaquín Balaguer “padre de la democracia” admitía que la corrupción se paraba en la puerta de su despacho

No queremos abrumar con más nombres, pero la lista es larga, muy larga. En la misma aparecen pareja de esposos. Presidentes con sus Primeras Damas, vice presidentes y hasta ¡Presidentes interinos! Demás está decir que los dictadores no se quedan atrás en número y en podredumbre.

Es una pena que aquellos pocos que tuvieron una visión diferente de lo que era la verdadera democracia social, vieron castradas sus obras, precisamente por los que se convirtieron en fiscales y jueces de un pueblo que nunca los eligió y que todavía hoy, en pleno siglo XXI, pretenden, con estilos más sutiles, reeditar esas acciones.

La mentada democracia les ha salido muy cara a nuestros pueblos. Los réditos que siguen pagando de un préstamo que no tomaron y del cual no han disfrutado ni un chele, se hacen cada día más difíciles de pagar.

Ha llegado la hora de pasar de las quejas a la acción. A la fuerza y con violencia, si es necesario, aislemos la democracia de la corrupción. A los verdaderos demócratas de los corruptos. Una vez separados, no les demos oportunidades de recomponerse.

Son ladinos, simuladores y mentirosos.

Carlos McCoy

Agosto/2014

carlosmccoy@ymail.com

Otras opiniones de: Carlos McCoy

El costo del populismoRobando con elegancia“Vísteme despacio, que voy de prisa”Curarse en saludCorrupción, el verdadero muroAgro foresta, ¡Cuidado!Interrogatorio (Cuento corto)¡O! DebrechtDonald Trump y la inmigraciónMargarita de TroyaImportando miseriasEl PLD, de lo moral a lo materialHerencia político militarCon la nacionalidad fríaSi hay Dios, ¡Es americano!Deshojando la margaritaNacionalizando el problema haitianoOfensiva diplomáticaLa gota que derramó el vaso haitianoCrisis de las leyesCreatividad en los empleos juveniles.El deporte como motor del desarrolloUna insensata oposiciónLa JCE y Haití CommoditiesSe volteó la tortillaEl Brexit, un alud económico y socialEl Brexit, consecuencias futurasEl derecho a portar armasTigueres con poderesEl INDEX (Instituto del Dominicano en el Exterior)Nuestras tradicionesSuicidios en la clase media americana¿Por qué somos tan pobres?En ultramar, una generación envejece y otra surgeSatisfacciónEl viejo catolicismo como retrancaFrustración y rabia en Nueva YorkEl “Pick and choose” de los refugiados sirios¿Avergonzados de nuestra historia?AxiomaMantenimiento Partidario¡Concho, estamos “jartos”!El patético Servicio Exterior DominicanoLa isla de Santo DomingoBlancos, negros y mulatosMás huacalitos y menos Provincias y MunicipiosLa diáspora, déjà vuLo que Leonel no dijoSignos muy parecidos e iguales de preocupantesTurismo, Agricultura y desarrolloNi el uno ni el otroEste lio lo provocó la Constitución del 2010Fusión y fisión¡Otra vez la iglesia!Competencia deslealEgos¡Acorralamiento!Haití……Grandes decisionesLiderazgos contaminados en ultramarDe palíndromos, capicúas, carambolas y boomerangsCarretera fronterizaEncrucijada ConstitucionalUtopía taínaMuerto el perro, se acabó la rabiaSi mi abuela tuviera ruedas…Haití, bomba de tiempoSolución al problema haitiano¿CARICOM?¡Cuidado, curva peligrosa!Bosch, la piedrita en el zapatoGrupismo en el PLDDejémonos de paños tibios¡Ayiti Ankó! ¡Haití de nuevo! Lectura de una encuestaOrgullo nacionalCrecimiento inconmensurableLos números en creoleHaití nos aleccionaCocolos y haitianosSino sangre, por lo menos esfuerzos, sudor y lágrimasHub aéreo agropecuarioArcoíris moradoLa bandera¡Bien por Haití!Él no se gobierna16 y 69 palé cuasi perfectoLa renuncia del Embajador Raúl YzaguirrePlaza del técnico¿Y el carisma?El precio del oro y la Barrick GoldObesidad del Estado¿Extemporáneo?Cuatro son muy pocos. ¿Doce, no son suficientes?Ferrocarril Cibao-SurDanilo y la reelección presidencialDesparpajo CongresualRenovarse o morirBingo Chino¡Se rompió la soga electoral!Una pausa… para verCaos en el Metro de Santo DomingoEl Metro y la OMSAPoner a circular el circulanteEchándole más leña al caosTanda extendida, pero de arriba para abajoRumbo al Puerto de origenEl barrilito, el cofrecito, las exoneraciones y otras hecesVuelta al Boschismo, utopía o hipocresía¿Y que nombre les pondremos? Matarile rile rile.El al revés del que salió¡Preñaron a la niña!Daniel y AntonioCero CameralLos Estados Unidos y el Servicio Exterior DomicanoEl Adagio de DaniloLa Barquita, el Ozama, el Isabela y el HainaEsta sociedad va en caída libre hacia el total deterioro moral¡En la china!El gabinetePaís o Nación No todo lo que brilla es oroMirándose en el espejo correctoCopiar y pegarNuestro gabineteEl gobierno de Danilo ya tiene siete mesesNo es como se comienza… El futuro del reformismoHipocondría nacionalUn mejor país, pero para todos ¿De qué te ríes?Se puede correr la roscaVergüenza ajenaDespoliticemos El Metro de Santo DomingoEncrucijada del sistema partidista¡Por favor, dame un chance!Joven, ¡Atrévete! Se parte de la solución El curroTráfico inducido¡Ojo pelao!Genio y figura… Hasta la sepultura Tránsito terrestre, fuente inagotable de recursosNi agradece ni guarda rencor PRD Personas Reburujadas y Desordenadas La pesada carga de DaniloDesesperación, mala consejeraEl Doctor Merengue¿Porqué Danilo y no Leonel?Recordar ¿Es vivir?Dios los cría y ellos se juntanCon los pies sobre la tierraA confesión de partes…¡Por fin, campaña de propuestas!Continuar lo que está bienDanilo y Curitiba Percepción de corrupciónLa clase mediaBendito Plebiscito¡Llegó papá!Enmarañar lo sencillo“Dan Mar”Castrando las aristas de AmableCommodities, la oportunidad del sigloNo bajar la guardia Los viajes de LeonelSúper turismo“El pequeño Haití” espina clavada en el centro de nuestra capital¿Invernaderos? ¡Cuidado!Invadamos a Haití. Expulsémoslos de nuestro paísLos dueños del paísExplosión demográfica, educación, salud y pobrezaChina y Taiwán CarambolaEl narcotráfico y la economíaEl PRD y la reelección de Leonel El bueno, el malo y el feoNi a favor ni en contra, sino todo lo contrarioMi generaciónSin cartuchos ¡Te lo dije!Sainete electoralUnión antillanaHaití, en dos actosEl Metro o la yarda¿Matriarcado?Los gringos ¡A la carga!Tomémosle la palabraHaití, el desastre y su secuela¡Juégatela!El turismo dominicanoOperativos, patronatos, comisiones, etc.El voto negativoAhora o nuncaCorrupción y narcotráficoDeja vu¡Otro pedazo de papel!
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados