Miercoles 29 de Marzo del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


Luis R. Decamps R.

Verdades y mentiras en el PRD de hoy

Es una verdad de tomo y lomo que el grupo del ingeniero Miguel Vargas (al margen de la imputación de que ha hecho uso de medios y auxilios externos “no santos”) ha ganado la batalla legal en el PRD, y dados su indiscutible control de los mecanismos institucionales de éste y el consistente sesgo a su favor de los órganos públicos con facultad para conocer las desavenencias partidarias interiores y sus eventuales desenlaces, no parece lógico esperar, por lo menos en el futuro cercano, reversiones o cambios dramáticos en dirección contraria.

No obstante, es falso, absolutamente falso el planteamiento de algunos de los más conspicuos seguidores del presidente del PRD -entre los cuales se cuentan varios amigos entrañables del autor de estas líneas- en el sentido de que la entidad “se ha fortalecido” en sus manos dizque porque ahora es “mas disciplinado y coherente”, y la prueba más contundente de la falacia que entraña esa afirmación es que aunque en comparación con su estado de mediados de 2012 ha dado ciertas muestras de avance, aún es poco envidiable el posicionamiento político-electoral que le atribuyen los más creíbles estudios de opinión realizados en el país.

Es una verdad incontrovertible que el sector que encabezan el ex presidente Hipólito Mejía y el licenciado Luis Abinader (al margen de las inocultables diferencias de sus componentes y de la variopinta naturaleza de sus aliados) le ha ganado la batalla política al grupo de Vargas, y en virtud de la resaca y los resabios dejados por el rol que éste último desempeñó en las elecciones de 2012 y de las debilidades de liderazgo de sus seguidores en buena parte de la geografía nacional, no parece juicioso esperar modificaciones sustanciales en este aspecto del panorama interno del PRD.

No obstante, es falso, puntualmente falso que el liderato combinado de Mejía, Abinader y compartes -sólido y diverso pero sin “agarre” institucional- sea suficiente como para garantizar por sí solo la conformación de una boleta electoral triunfadora frente al bloque que encabeza el PLD (que en estos instantes monopoliza los poderes públicos, cuenta con el apoyo del empresariado conservador del país, dispone de un formidable aparato de clientelismo y corre “en el carril de adentro” en el escenario partidarista nacional), independientemente de quien sea el candidato de éste en la consulta electoral de 2016.

Es una verdad irrefutable que la franja de Vargas ha logrado crear la percepción de que sus integrantes son la representación institucional del PRD (erigiéndose en interlocutora ante los poderes públicos, los grupos de presión y la prensa), de que el sector Mejía-Abinader está fuera de sus estructuras y operando apenas en zonas marginales (hasta el punto de que éste se llama a sí mismo “el sector mayoritario”), y de que sus prédicas y acciones no influyen en la vida cotidiana de la organización y, subsecuentemente, pudieran no ser decisivas en los procesos internos que han sido pautados para el año en curso.

No obstante, es falso, completamente falso que el sector Mejía-Abinader carezca de representatividad o sea insignificante como segmento partidario con capacidad para influir sobre los destinos de la organización, pues en su seno o en sus cercanías se reúne lo más granado del perredeismo histórico, los más importantes dirigentes altos y medios, los aliados menos volátiles y cualificados del PRD y, hasta que se demuestre que no es así en un evento eleccionario interno, por lo menos las dos terceras partes de sus militantes y simpatizantes.

Es una verdad tan notoria como el Sol que la no superación de la táctica de "embestida legal" y "descrédito público" ejecutada por el sector Mejía-Abinader contra el de Vargas, a pesar de que el tiempo se ha encargado de demostrar su absoluta ineficacia para la búsqueda de una solución satisfactoria a la grave crisis que sacude a esa organización política, revela que ese segmento del PRD se encuentra casi “tuche”, virtualmente paralizado y en riesgo de dispersión (contrario a lo que ocurre con sus opositores internos), y que por ello mismo en estos momentos da la impresión de que no sabe exactamente hacia donde marcha en la liza de la política vernácula en términos inmediatos.

No obstante, es falso, totalmente falso que semejante situación implique una victoria completa e irretractable del estamento de Vargas sobre el de Mejía-Abinader (o que sea demostración de un ascenso triunfal de aquel en el terreno de la política nacional), pues no sólo la sensación pública sino también los muestreos realizados por firmas independientes indican con claridad meridiana que el último sigue sobrepujando ampliamente al primero en simpatías, adhesiones e intenciones de voto tanto dentro como fuera del PRD.

Es una verdad como un templo que insistir en litigar legalmente contra el sector de Vargas o exponerlo al escarnio ciudadano revela impotencia, escasa creatividad e incomprensión de la coyuntura actual de parte del grupo Mejía-Abinader, no sólo porque -como ya se señaló o insinuó- los órganos de arbitraje, los sectores internos y las opiniones de los observadores se encuentran clara y terminantemente delimitados a ese respecto, sino también porque -a consecuencia de lo anterior, y que es lo fundamental de cara al venidero proceso electoral- con acciones de tal guisa ya no se atrae a nadie ni se agrega ningún apoyo en la sociedad dominicana.

No obstante, es falso, enteramente falso que el sector de Vargas (aún bajo las actuales circunstancias, jurídica y fácticamente favorables a sus propósitos mediatos) esté en condiciones de realizar por sí solo una convención del PRD en la que no corra el riesgo de quedar de ridículo ante el país y el mundo (lo que le pudiera provocar un daño irreparable a su imagen), puesto que no dispone ni de la estructura ni de la militancia suficientes como para llevar a efecto un evento con las características, la participación cuantitativa y la brillantez que han sido rasgos de identificación de esa colosal falange política.

Es una verdad como un puño que la mayoría de los integrantes del sector de Vargas apuesta por una “solución quirúrgica” a la crisis del PRD (en la inteligencia grupal de que cualquier cosa, incluyendo la derrota electoral, es mejor que estar bajo el mando de Mejía y su gente, cuyo sectarismo ya “degustaron” en los pasados comicios), y que justamente su táctica fundamental de los últimos tiempos ha consistido en asegurarse de que sus adversarios se mantengan en los márgenes institucionales de la entidad o se decidan a formar tienda aparte para ellos quedarse, definitivamente y sin oposición, con su nombre, su simbología y su representación política y legal.

No obstante, es falso, íntegramente falso que una “solución quirúrgica” en el PRD sea garantía para que sus promotores del grupo de Vargas extirpen de la entidad al sector Mejía-Abinader y asuman de manera permanente su control -en razón, por un lado, de que los liderazgos políticos nunca se han liquidado con “fatwas” y, por el otro, de que no hay manera de sacar permanentemente de la organización a su amplia legión de seguidores-, por lo cual tal “operación” sería a la postre tanto ineficaz como causa eficiente de una vergonzosa paliza electoral.

Es obvio que el sector de Vargas parte de la creencia -fundada en las experiencias que protagonizara el doctor Peña Gómez en 1973 y 1989- de que controlar el nombre y la simbología del PRD es lo que cuenta para fines políticos y electorales por su peso específico en términos históricos y prácticos, pero esa premisa luce mas incierta que verdadera en el presente momento epocal porque olvida o trata de ignorar dos elementos de capital importancia: el “Danton de Mao” ya está muerto y nadie puede calzarse sus botas, y las grandes masas perredeístas -hasta prueba en contrario- aún se reputan del lado de sus adversarios.

Por la otra parte, parece correcto el aserto de que mucha gente en el sector Mejía-Abinader aún se niega a reconocer o no desea darse por enterada de que su grupo se encuentra en un momento crucial en el que se imponen actitudes firmes y audaces, y que la más importante de éstas reside en decidir ya el camino que tomará en lo inmediato, que no puede ser sino uno de dos posibles: se decanta por participar en el proceso convencional que está organizando el grupo de Vargas (con sus fechas, reglas y métodos) o adopta el camino secesionista de formar tienda aparte (para siempre o sólo para las votaciones nacionales venideras).

La primera opción implicaría reeditar una antigua táctica del doctor Peña Gómez (“vamos a participar como quiera, con o sin condiciones, y ganaremos”), y aunque para los practicantes de la “jaibería” ello podría interpretarse como un reconocimiento de la victoria legal de Vargas y adoptar una postura de sumisión y derrotismo, en los hechos sería una decisión inteligente y osada que no sólo podría reavivar el ahora mustio sentimiento perredeísta sino que pudiera ser -con la garantía de un arbitraje social que se sobreponga a la sospecha de parcialidad que pende sobre los órganos públicos competentes- la única fórmula unitaria con probabilidades reales de concretarse.

La segunda opción entrañaría armar una propuesta político-electoral en las afueras del PRD (creando una nueva organización o haciendo uso de alguna ya existente) destinada a aglutinar orgánicamente a todos los adversarios del PLD y de Vargas con una táctica de frente amplio y una estrategia programática atractiva y unitaria, sabiendo de antemano que sólo ésto último daría posibilidades de victoria porque, como ya se ha establecido, es difícil desbancar electoralmente a los peledeístas (por el nivel cuantitativo de su clientela gubernamental) y punto menos que imposible conquistar a los seguidores de Vargas (firmemente convencidos de que su supervivencia política colide con el ascenso de sus adversarios internos).

Tales son, valga la insistencia, los dilemas que tienen ante si los perredeístas al día de hoy, y aunque estas notas pudieran considerarse como hijas de determinadas simpatías o inclinaciones internas, la verdad es que la conclusión de las mismas es aplicable a los dos sectores: no actuar con la celeridad adecuada para definir el destino inmediato del PRD (hay que recordar que en la historia electoral dominicana no abundan los mesías ni los fenómenos coyunturales de popularidad) pudiese ser funesto para sus aspiraciones de competir airosamente en las elecciones pautadas para el 2016.

(Es por eso -esto es, a partir de las reflexiones que anteceden- que quien escribe, en su infinita ignorancia, no entiende bien la referida táctica de "embestida legal" y "descrédito público" que mantienen en escena los adversarios de Vargas: como se ha sugerido, ella era comprensible en la época en que iniciaron los escarceos divisionistas y cuando nuestras altas cortes todavía eran vírgenes políticamente hablando, pero la insistencia en mantenerla vigente en medio de las realidades actuales y teniendo como telón de fondo las experiencias de los últimos dos años, luce una pifia impropia de la experticia política de sus principales gestores y promotores).

El autor de estas líneas, como se sabe, es francamente hostil a toda aventura secesionista en el PRD (y, por lo tanto, a la idea de formar otra entidad política), pero no puede eludir su deber militante de ratificar lo que reseñó más arriba: en lo atinente a este tópico la pelota está en el lado de la cancha del sector Mejía-Abinader, y ya es hora de que éste tome una decisión (la que sea), pues sólo cuando esto ocurra todos (perredeístas, peledeístas, reformistas, alternativos, independientes, apartidistas, etcétera) sabremos a qué atenernos con respecto al porvenir inmediato del país.

(*) El autor es abogado y profesor universitario
lrdecampsr@hotmail.com

Otras opiniones de: Luis R. Decamps R.

El gobierno versus Leonel: El blanco real de Felucho Odebrecht y la lucha interna en el PLD y el PRMEl raro "antiimperialismo" del doctor Ray GuevaraDanilo y el PRD: ¿Un noviazgo sin amor?Sabores y picores en el PLD de hoyAntonostalgia del PEMELa reeleccion resbala y la oposicion en babiaLa reivindicacion historica del balaguerismo Google se parece a Dios, pero no lo es...El ostracismo de Leonel: ¿Culpa o ingratitud?La robótica ultranacionalista Hipocresia y cinismo en el panorama politicoLuis Abinader ante la historia El asesinato de Indhira Ghandi Lo que nos queda: El balaguerismo Abril 1965: El capitan que tomo por asalto la gloria La rebelión del leonelismo Luis Abinader en la cresta de la ola La “tozudez” de Leonel: ¿panico en el PLD?La reeleccion: ¿Un “maco” made in PLD?La agenda “patriotica” del conservadurismo El asesinato de Mahatma Gandhi en 1948El asesinato de Gaitan y el “Bogotazo” de 1948Baches y cachivaches de la reeleccion El asesinato de Olof Palme en 1986Las tribulaciones actuales del peledeismo historico Quirino al habla y Leonel en su ordalia “Pendejadas” de la vieja educacion domestica Brincos y mimicas con la reeleccion Leonel y el legado historico de BalaguerEl PLD y la crisis del pensamiento critico Hipolito Mejia ante la historiaEl asesinato de Isaac Rabin en 1995 Vainas y sables en el PLDEl asesinato del Che Guevara en 1967Leonel: El “zóon politikón” El asesinato de Anwar El-Sadat en 1981La reeleccion: Rosas y espinas en el PLDLeonel: ¿Camino a su primera derrota?Martin Luther King: humanista integral Malcolm X: De ratero a redentor social Kennedy: El hombre y el destino El PLD, LOma Miranda y Groucho MarxAdalai Stevenson: Un demócrata olvidado Matices históricos de la política en USATransfugas y "corchos" en la era del PLDEl legado gris de la "era" del PLDEl PRD, Majluta y la "Ley de Lemas"Trujillo: la lección ignorada La Constitución, el referendo y la reelección Danilo, Leonel y al reelección Caamaño y la prepotencia del embajador Era Trujillo realmente patriota o nacionalista?La "no reelección": ¿Una engañifa institucional?Graznidos del trujillismo historico El "vicio" del poder y la tentación totalitaria La socialdemocracia sigue siendo el camino Sobre "desfases" y “cambios de paradigmas"No es comunismo sino cristianismo La hipocresía como ideología Patriotismo, nacionalismo y antihaitianismo Ni Marx ni Cristo: ¿El signo de la época?Un articulo de Balaguer Recordando la “Izquierda Democrática” La política: ¿Pasión o profesión? La "política del gran garrote" de los EEUU El atentado de 1981 contra Juan Pablo IIEl decrepito circo del ultranacionalismo Elogio de la hipocresía Danilo versus Leonel: ¿Cambio de mando en el PLD?El conservadurismo dominicano; en la cresta de la olaEl disparate de la "fusión" con Haití Luis Abinader: Perfiles de un liderazgo en ascensoLa prensa digital: perfiles de una revolución mediática Liberalismo y conservadurismo en la historia dominicanaLa tirria del conservadurismo contra las ONGsSu majestad, el peledeismoSi a la regularización, no al ultranacionalismo Hipocresia y cinismo en el ultranacionalismo criolloLauros y perversiones de la democraciaEl dia que Hitler escapo de la muerte El "voto preferencial": Mitos y realidades El dia que ¨mataron¨ a Lenin Secreto a voces: el PRD necesita un nuevo liderazgoEl gobierno de Danilo, la encuesta Gallup y el pobre PRDLa "doctrina Monroe" y la "Seguridad Nacional" de Estados UnidosLa miseria ideológica de los partidos De Leonel a Danilo: Breve historia de la cosmética política PRD: El derrotero suicida de la división Se cavan las trincheras en el PRD: ¿La “tesis Betancourt" o la táctica penagomista de “ir como quiera”?El gobierno "light", la culebra que no se muerde la cola y la impronta de Barrabás en el PRDBolívar, García Márquez y la subversión de la historia Derecha e izquierda en la política del siglo XXIDe Maquiavelo a Rousseau: realismo e idealismo en politicaCorea del Norte: Ritos de una extraña monarquía "comunista" Leonel, el PLD, la Barrick Gold y el perogrulloDanilo y Leonel: el desafio silenteLos “pendejos” de la guerra restauradoraEl PRD, el liberalismo histórico y la riña de los egos Liberalismo y socialismo: Otras viejas vainas de los "pendejos"“Pendejos” Y “Realistas” en la primera república La feria de la política: pinceladas históricas para pendejosLa vieja vaina del "bien común": anatomía del político pendejoDe Marx a Bosch: la "envidia" de los "pendejos" socialistasConfucio: Un "pendejo" de antes de CristoJesucristo: Pionero de la ideologia de los "pendejos"Los Trinitarios: Nuestros primeros "pendejos" y "envidiosos"Los gobiernos del PLD: Poder, "Progreso" e Impunidad¿Se necesita o no una ley orgánica para aprobar la reforma tributaria de Danilo? Las fotos de Fidel: El contramensaje de la imagen El Feliz Bautista, los zafarranchos en el PLD y el "regalito" de Leonel a Danilo¿ Presión tributaria? Enemas y vomitivos para todosEl “eterno retorno”: Lla otra cara de las “megapensiones” El viejo imperialismo: antinostalgia de otra "Era"El "ABC" de la democracia: notas para desmeroriadosDe politica y politicos: machacando ideasVincho, Leonel y otros "bultos" del gobierno de DaniloRecordando a McLuhan: recovecos de la globalizacionMercado y doctrina: La politica en la "posmodernidad"El neoliberalismo y la crisis del capitalismo globalTodo “made in PLD”: De la mediocracia a la desesperación Nuestro "mundo posideológico"Despues del “Mundo de Yalta”Los grupos en el PRD: ¿Vicio o Virtud?¡Ay, qué miedo!: El don me quiere botar del PRDLa socialdemocracia dominicana: verdades y mentirasEl antireelecionismo: Mitos y realidadesMe derrotó el Estado, pero siento orgullo de mi voto Hipolito Mejía: Un voto por el país ¿A quien le creo? Encuestas, realidades, opiniones populares y otras vainas raras en el escenario electoral dominicano Hipólito: El elegidoHipolito: el presidente que yo conocíLas elecciones dominicanas, segun Broussonet¿La “Era” de Leonel? De encuesta Gallup a “crisis” de JCE: ¿Vericuetos de la agenda de campaña del PLD?Danilo y Margarita: ¿Es cierto que “esta linda la mar”?Fernández Domínguez: De Puerto rico a la gloria Consumatum Est: Con Margarita, Leonel le gana el primer “round” a Danilo y al Comite PoliticoLas dos encuesta de “Asisa”, las bellaquería y el “riflazo” de DaniloLeonel, doña Margarita y otras piedras en el camino de DaniloLa encuesta de "Asisa", la "cuerda" de Danilo y la candidatura de Doña MargaritaEl PLD y la “recuperación” económica del paisDanilo: ¿Bajo el contrasigno de la historia? La nómina pública, los timbales palaciegos y el festin de los “Wikileaks”La Amet, el “Progreso”y otros “bultos” gubernamentales“¡Memoria contra el olvido!”: El FMI, Leonel y el dominicano común “Se Pasa la tenaza…”: Hipólito, Perogrullo y DaniloEl “chulla” latinoamericanaDanilo y el PLD: maullidos del GatopardoEl “paquetazo”, el gobierno y el pobre Danilo El conde Abraños: de política y politiquerosEl PLD frente e Hipólito: el “cuentazo” del “retroceso” Hipólito y el PLD: Mentiras viejas, Verdades nuevasLeonel; Razones y sinrazones de una “¨declinatoria” Política, realidad y artificioLos trotes postreros de la convención del PRD...Mis apuestas en la convención del PRDEl dilema de Leonel, según BroussonetHipólito, Miguel y e PRD en el análisis de BroussonetLa “descelebración” de la navidad y ptras curiosidades Jesús de Nazaret: El gestor de una nueva civilización Leonel, la reeleción y el referendoLo que viene en el PRD: Un “choque de trenes” De Trucutú al nuevo doctor Merengue: la retórica de la política "light"La tesis reeleccionista del candidato títereEl PLD, los valores y la iniciativa de la Primera DamaIdentidad, “reingeniería” y candidatura presidencial en el PRD¿Es realmente posible una nueva reforma constituciona?El Metro en los hechos: ¿Gran obra o estafa? El Comité Político del PLD: Un anacronismo¿Reelección de Leonel? Una discusión para tontos Aspavientos y zafarranchos en el PRDLa “ceremonia de la bata blanca” ¿Par qué sirve el DNPC (antiguo DEPRECO)? Luis Abinader: impresiones fugaces sobre su discurso políticoLos desplantes del PRD al liberalismo históricoHipólito Mejía: ¿como el ave fénix? “Corran, muchachos, corran…” Milagros Ortíz Bosch en las “pinceladas” de Broussonet Una luz en el caminoEl gobierno como la arepa y la ” Nueva Republica de la Barrick Gold““Tiren coño, cobardes, tiren…”Marx y Bolívar: Notas sobre una controversia histórica “SE PASA LA TENAZA…”La candidatura del desprecio “SE PASA LA TENAZA…” La canidatura de Milagros Ortiz Bosch“SE PASA LA TENAZA…”“SE PASA LA TENAZA…”¿ingenuidad y desaprensión ?“SE PASA LA TENAZA…”: Se pusieron guapitos...“SE PASA LA TENAZA…”: La queja de algunos hipolitistas“SE PASA LA TENAZA…”: ¿Hipolito entierra el hacha? “SE PASA LA TENAZA…”Requiem por la “Constitución de Leonel”Viejas perogrulladas de la táctica política La “agenda Fernández”La portentosa voz de mando del general LuperónMiguel Vargas en la cresta de la olaLa feria de la corrupciónLa verdad como “roba la gallina”: Percepción y realidad en los gobiernos del PLD
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados