Sábado 24 de Junio del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
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José Carvajal

Rihanna y la dichosa cucaracha dominicana

No veo mal que Rihanna haya declarado que salió huyendo de su habitación de hotel tras ver una cucaracha. Lo que sí me parece cavernícola y de poco gusto es la reacción de muchos dominicanos ofendidos porque la cantante lo haya dicho bajo la impresión del susto. Pues no es nada agradable hospedarse en un hotel y encontrarse con todo tipo de insectos, algo que no dudo pueda ocurrir en cualquier lugar turístico del Caribe. Rihanna dijo supuestamente que la cucaracha era del tamaño de un murciélago, y que además vio un saltamontes en la habitación. Yo hubiera reaccionado igual.

Ya dije que no veo nada de malo en lo de Rihanna, pero sí en los insultos contra la cantante nacida en 1988 en Barbados; insultos que dejan a uno boquiabierto. Son penosas y llenan a uno de vergüenza las palabras del periodista Alvaro Arvelo, una de las voces estrellas del programa radial El Gobierno de la Mañana. Arvelo, en vez de ofrecer disculpas y sugerir que no ocurra de nuevo lo que sucedió a Rihanna, lo que ha hecho es insultar a la joven artista, calificando la queja de esta como “una charlatanería”.

Arvelo, que en su país no es cualquier periodista ni comentarista radial, por sus años de experiencia y por todo lo que se le pueda añadir a una carrera de éxito local, fue todavía más lejos al calificar a Rihanna de “cosa”, además de llamarla “rastrera”. Sin duda la reacción de Arvelo es más escandalosa y vergonzosa que las declaraciones de la cantante. Me pregunto ¿con cuántas cucarachas dormirá Arvelo? Y ¿cuál de esas se le escapó aquella noche para meterse de paparazzi en la habitación de Rihanna?

Las reacciones de algunos dominicanos ante lo sucedido a Rihanna confirma que somos seres inexplicablemente agresivos, intolerantes y capaces de defender, hasta con la vida si fuera necesario, el honor de una cucaracha nacida en nuestro territorio nacional. Lo ha demostrado Arvelo y todo aquel que haya convertido a Rihanna en una diana de críticas e insultos por la reacción de ella en torno a esos insectos que sin duda aparecieron en la habitación de hotel donde se hospedó en Punta Cana.

Hace poco estuve en un hotel nada modesto de la capital donde lo primero que vi al levantarme fue una cucaracha gigante al lado de mi cama. La cucaracha estaba boca arriba y parecía que acababa de parir, pues había también unos huevitos cerca de ella. Pensé de inmediato en los insectos que protagonizan célebres relatos como “La noche boca arriba” de Julio Cortazar y “La metamorfosis” de Franz Kafka.

Sin embargo, cuando salí del estupor de verme de repente acompañado por una cucaracha paridora, me quejé con la administración del hotel y pedí que me cambiaran de habitación. Son sencillamente desagradables esos encuentros fortuitos con insectos, en República Dominicana o en cualquier parte del mundo. Son tan antihigiénicos y vergonzosos como la reacción de Alvaro Arvelo y los insultos que todavía llueven contra Rihanna en las redes sociales.

Porque yo también he padecido la desagradable experiencia de encontrarme cucarachas en hoteles del país, como dominicano ofrezco mis disculpas a la cantante Rihanna por los insultos que ha recibido por decirle a sus más de 30 millones de seguidores de Twitter que huyó de su habitación de hotel tras haber visto una cucaracha “del tamaño de un murciélago”. En fin, “solo en República Dominicana”, como diría la artista.

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