Jueves 25 de Mayo del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


Carlos McCoy

Los números en creole

En contabilidad, para saber el verdadero estado de situación financiera de una empresa, no basta con restar el valor de lo comprado al total de lo vendido. Las cosas van un poquito más lejos.

Hay que tomar en cuentas muchos otros factores. Empleomanía, transporte, almacenamiento, alquiler de locales, pagos de energía, de seguridad social, en fin, un sinnúmero de elementos que afectan el resultado final.
Nuestra relación comercial con la República de Haití, no se debe enfocar solo en lo que le vendemos y lo que le compramos. Si lo vemos de esa forma simple, la ventaja de nuestro país es abismal.
Pero las cosas van mucho más lejos que eso.

Nosotros les vendemos a Haití, según estadísticas de ADOEXPO del 2012, alrededor de RD$27,000 millones y le compramos RD$1,600 millones. Visto de esa manera tenemos un superávit, como dicen los expertos.
Pero echémosle un vistazo a la empresa “República Dominicana” ¿Cuáles fueron sus gastos?

Vamos a comenzar con los gastos de salud. En el 2012, nuestro país ofreció un millón 85 mil 253 atenciones médicas a pacientes haitianos, para un gasto de RD$1,050 millones.

Esos recursos fueron invertidos en servicios de consultas, emergencias, ingresos, pruebas de laboratorio, partos, cesáreas, control de embarazos en adolescentes, cirugías mayores, imágenes y transfusiones, pero no incluyen los gastos en medicamentos, traslado de pacientes, vacunación y servicios de primer nivel, estimados estos últimos en RD$1,950 millones. Para un gran total de RD$3,000 millones.

Estos números tienden a crecer vertiginosamente, pues cada 12 minutos nace un niño haitiano en centros de salud de la República Dominicana. La mayoría por cesárea que es más costoso.

Si a esto le agregamos que la tasa de fertilidad de las haitianas es la más alta de América y que según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), a partir del terremoto de enero de 2010 la tasa de fecundidad en Haití se ha triplicado, estamos ante la crónica de una quiebra anunciada.

En cuanto a educación, la inversión del Ministerio de Educación (MINERD), en educación preuniversitaria para los nacionales haitianos en el periodo 2011-2012, fue de más de 762 millones, según el director de la Oficina Nacional de Planificación y Desarrollo de la institución, ingeniero Víctor R. Sánchez Jaques.

Por último y no por esto menos importante, un estudio recientemente publicado por el Observatorio del Mercado Laboral Dominicano (OMLAD) del Ministerio de Trabajo determinó que los haitianos remesan a su país alrededor de US$1000 millones (RD$41,000 millones) a la tasa actual, anualmente.

Hay otros intangibles, que deberían cuantificarse, como son el problema de desplazamiento laboral de los dominicanos, ya que los haitianos trabajan por mucho menos dinero y no exigen seguridad social, la densidad poblacional causado por la indetenible invasión, ya no tan pacífica, de los haitianos y la reaparición de enfermedades que habían sido erradicadas en nuestro país.

En fin, para saber si la empresa “Republica Dominicana” verdaderamente ha tenido ganancias en su sociedad con Haití, deberíamos tomar en cuenta estos gastos en “Creole”, cerrarla por inventario, hacer una concienzuda auditoria y determinar si verdaderamente nos conviene seguir con esta relación comercial.

Otras opiniones de: Carlos McCoy

Oportunidades migratoriasÁrboles en lugar de lápidasEl costo del populismoRobando con elegancia“Vísteme despacio, que voy de prisa”Curarse en saludCorrupción, el verdadero muroAgro foresta, ¡Cuidado!Interrogatorio (Cuento corto)¡O! DebrechtDonald Trump y la inmigraciónMargarita de TroyaImportando miseriasEl PLD, de lo moral a lo materialHerencia político militarCon la nacionalidad fríaSi hay Dios, ¡Es americano!Deshojando la margaritaNacionalizando el problema haitianoOfensiva diplomáticaLa gota que derramó el vaso haitianoCrisis de las leyesCreatividad en los empleos juveniles.El deporte como motor del desarrolloUna insensata oposiciónLa JCE y Haití CommoditiesSe volteó la tortillaEl Brexit, un alud económico y socialEl Brexit, consecuencias futurasEl derecho a portar armasTigueres con poderesEl INDEX (Instituto del Dominicano en el Exterior)Nuestras tradicionesSuicidios en la clase media americana¿Por qué somos tan pobres?En ultramar, una generación envejece y otra surgeSatisfacciónEl viejo catolicismo como retrancaFrustración y rabia en Nueva YorkEl “Pick and choose” de los refugiados sirios¿Avergonzados de nuestra historia?AxiomaMantenimiento Partidario¡Concho, estamos “jartos”!El patético Servicio Exterior DominicanoLa isla de Santo DomingoBlancos, negros y mulatosMás huacalitos y menos Provincias y MunicipiosLa diáspora, déjà vuLo que Leonel no dijoSignos muy parecidos e iguales de preocupantesTurismo, Agricultura y desarrolloNi el uno ni el otroEste lio lo provocó la Constitución del 2010Fusión y fisión¡Otra vez la iglesia!Competencia deslealEgos¡Acorralamiento!Dictadura. Democracia y corrupciónHaití……Grandes decisionesLiderazgos contaminados en ultramarDe palíndromos, capicúas, carambolas y boomerangsCarretera fronterizaEncrucijada ConstitucionalUtopía taínaMuerto el perro, se acabó la rabiaSi mi abuela tuviera ruedas…Haití, bomba de tiempoSolución al problema haitiano¿CARICOM?¡Cuidado, curva peligrosa!Bosch, la piedrita en el zapatoGrupismo en el PLDDejémonos de paños tibios¡Ayiti Ankó! ¡Haití de nuevo! Lectura de una encuestaOrgullo nacionalCrecimiento inconmensurableHaití nos aleccionaCocolos y haitianosSino sangre, por lo menos esfuerzos, sudor y lágrimasHub aéreo agropecuarioArcoíris moradoLa bandera¡Bien por Haití!Él no se gobierna16 y 69 palé cuasi perfectoLa renuncia del Embajador Raúl YzaguirrePlaza del técnico¿Y el carisma?El precio del oro y la Barrick GoldObesidad del Estado¿Extemporáneo?Cuatro son muy pocos. ¿Doce, no son suficientes?Ferrocarril Cibao-SurDanilo y la reelección presidencialDesparpajo CongresualRenovarse o morirBingo Chino¡Se rompió la soga electoral!Una pausa… para verCaos en el Metro de Santo DomingoEl Metro y la OMSAPoner a circular el circulanteEchándole más leña al caosTanda extendida, pero de arriba para abajoRumbo al Puerto de origenEl barrilito, el cofrecito, las exoneraciones y otras hecesVuelta al Boschismo, utopía o hipocresía¿Y que nombre les pondremos? Matarile rile rile.El al revés del que salió¡Preñaron a la niña!Daniel y AntonioCero CameralLos Estados Unidos y el Servicio Exterior DomicanoEl Adagio de DaniloLa Barquita, el Ozama, el Isabela y el HainaEsta sociedad va en caída libre hacia el total deterioro moral¡En la china!El gabinetePaís o Nación No todo lo que brilla es oroMirándose en el espejo correctoCopiar y pegarNuestro gabineteEl gobierno de Danilo ya tiene siete mesesNo es como se comienza… El futuro del reformismoHipocondría nacionalUn mejor país, pero para todos ¿De qué te ríes?Se puede correr la roscaVergüenza ajenaDespoliticemos El Metro de Santo DomingoEncrucijada del sistema partidista¡Por favor, dame un chance!Joven, ¡Atrévete! Se parte de la solución El curroTráfico inducido¡Ojo pelao!Genio y figura… Hasta la sepultura Tránsito terrestre, fuente inagotable de recursosNi agradece ni guarda rencor PRD Personas Reburujadas y Desordenadas La pesada carga de DaniloDesesperación, mala consejeraEl Doctor Merengue¿Porqué Danilo y no Leonel?Recordar ¿Es vivir?Dios los cría y ellos se juntanCon los pies sobre la tierraA confesión de partes…¡Por fin, campaña de propuestas!Continuar lo que está bienDanilo y Curitiba Percepción de corrupciónLa clase mediaBendito Plebiscito¡Llegó papá!Enmarañar lo sencillo“Dan Mar”Castrando las aristas de AmableCommodities, la oportunidad del sigloNo bajar la guardia Los viajes de LeonelSúper turismo“El pequeño Haití” espina clavada en el centro de nuestra capital¿Invernaderos? ¡Cuidado!Invadamos a Haití. Expulsémoslos de nuestro paísLos dueños del paísExplosión demográfica, educación, salud y pobrezaChina y Taiwán CarambolaEl narcotráfico y la economíaEl PRD y la reelección de Leonel El bueno, el malo y el feoNi a favor ni en contra, sino todo lo contrarioMi generaciónSin cartuchos ¡Te lo dije!Sainete electoralUnión antillanaHaití, en dos actosEl Metro o la yarda¿Matriarcado?Los gringos ¡A la carga!Tomémosle la palabraHaití, el desastre y su secuela¡Juégatela!El turismo dominicanoOperativos, patronatos, comisiones, etc.El voto negativoAhora o nuncaCorrupción y narcotráficoDeja vu¡Otro pedazo de papel!
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados