Jueves 27 de Abril del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


Carlos McCoy

Cocolos y haitianos

Aunque originalmente el termino cocolo se utilizó para referirse de manera despectiva a los haitianos, prueba de ellos es la carta que le envió el cura peruano Gaspar Hernández, profesor de filosofía de Juan Pablo Duarte, al pintor Baltazar Morcelo, donde le dice "Te felicito a ti y a todos los dominicanos por haber sacudido el yugo de los mañeses-cocolos” Hoy, solo se le aplica y no de forma peyorativa a los descendientes de los inmigrantes de las islas de barlovento.

Los anglos antillanos comenzaron a llegar a la República Dominicana a raíz del desarrollo de la industria azucarera alrededor del año 1878, por la necesidad de mano de obra barata. Pero, entre esos inmigrantes, no solo vinieron braceros, junto con esa ola, también llegaron al país muy buenos mecánicos, ebanistas, carpinteros, albañiles, pastores evangélicos, comerciantes y profesores, principalmente de inglés, además de excelentes artesanos y artistas.

Desde el principio, los cocolos resaltaron su condición de súbditos ingleses y de libertos norteamericanos para diferenciarse de otros grupos étnicos semejantes en apariencia física, pero muy diferentes en idioma, religión y costumbres.

El cocolo en nuestro país, se distinguió por su sentido de orden y organización, fundando diversas instituciones sociales, tales como: logias odfelas, instituciones religiosas, artísticas, deportivas y sociedades de socorro mutuo. Algunas han prevalecido en el tiempo como es el popular “SAM” (Sociedad de Ayuda mutua).

La Logia “Flor del Ozama” aunque fundada por Henry Astwood vice cónsul norteamericano en el año 1885, fueron los cocolos los que impulsaron ese movimiento odfelo llegando a fundar otras logias similares en San Pedro de Macorís, Samaná y Puerto Plata.

Los cocolos fueron los que establecieron la Iglesia Anglicana, en 1897 en San Pedro de Macorís, denominada actualmente como Iglesia Episcopal Dominicana. Todavía se conservan algunas “Chorchas” anglicismo de la palabra Church (Iglesia) en inglés.

Los inmigrantes afroantillanos de origen anglo, se distinguieron por la práctica de algunos deportes de factura inglesa, especialmente el cricket, pero los descendientes de esos inmigrantes han abandonado la práctica de ese deporte por la del baseball, dándose el caso de que San Pedro de Macorís es uno de los lugares del país donde más se practica el llamado deporte Rey y una gran cantidad de jugadores profesionales provienen de esa región, casi todos descendientes de cocolos.

Estos inmigrantes introdujeron alimentos como el yaniqueque que se prepara con harina de trigo y que se consume frito u horneado. El término es una corruptela de “Johnny’s Cake”.

De todas las comidas cocolas, el yaniqueque es la que más se ha extendido por el país. También los domplins (dumplings), bollos de harina de trigo regularmente acompañados de bacalao.

Los funyis (o fungis, funchis) son similares a los "domplins" pero hechos con harina de maíz y se sirven con molondrones y pescado fresco guisado. Existen muchas variaciones en la confección y consumo de estos dos platos.

De las bebidas, la más conocida es el guavaberry, un licor elaborado usando frutos del arrayán, que maduran a finales del otoño y por eso el licor guavaberry está asociado con las fiestas navideñas. El licor se hace mezclando los frutos con ron, frutas deshidratadas (pasas, ciruelas, etc.), especias (canela, vainilla, jengibre) y otros ingredientes.

Como podemos ver en esta reseña, los cocolos han mantenido sus tradiciones, su orgullo, su organización. Al tiempo que se han integrado a la sociedad que los acogió.

Uno de los clásicos anuncios de un ron dominicano los define de una manera simple pero magistral.

El viejo cocolo, dice junto a su hijo nacido aquí: “Come to Samaná. To enjoy this beautifull place” Mira a su hijo y este dice en español: Mi nombre es Jaime Kelly. El viejo lo corrige: ¡No, no James Kelly!
Orgullo cocolo. Ningún complejo. Cero discriminaciones. Tanto, que mi padre siempre decía con gran satisfacción: “No hay un solo cocolo que sea ladrón ni maricón”

Otras opiniones de: Carlos McCoy

Oportunidades migratoriasÁrboles en lugar de lápidasEl costo del populismoRobando con elegancia“Vísteme despacio, que voy de prisa”Curarse en saludCorrupción, el verdadero muroAgro foresta, ¡Cuidado!Interrogatorio (Cuento corto)¡O! DebrechtDonald Trump y la inmigraciónMargarita de TroyaImportando miseriasEl PLD, de lo moral a lo materialHerencia político militarCon la nacionalidad fríaSi hay Dios, ¡Es americano!Deshojando la margaritaNacionalizando el problema haitianoOfensiva diplomáticaLa gota que derramó el vaso haitianoCrisis de las leyesCreatividad en los empleos juveniles.El deporte como motor del desarrolloUna insensata oposiciónLa JCE y Haití CommoditiesSe volteó la tortillaEl Brexit, un alud económico y socialEl Brexit, consecuencias futurasEl derecho a portar armasTigueres con poderesEl INDEX (Instituto del Dominicano en el Exterior)Nuestras tradicionesSuicidios en la clase media americana¿Por qué somos tan pobres?En ultramar, una generación envejece y otra surgeSatisfacciónEl viejo catolicismo como retrancaFrustración y rabia en Nueva YorkEl “Pick and choose” de los refugiados sirios¿Avergonzados de nuestra historia?AxiomaMantenimiento Partidario¡Concho, estamos “jartos”!El patético Servicio Exterior DominicanoLa isla de Santo DomingoBlancos, negros y mulatosMás huacalitos y menos Provincias y MunicipiosLa diáspora, déjà vuLo que Leonel no dijoSignos muy parecidos e iguales de preocupantesTurismo, Agricultura y desarrolloNi el uno ni el otroEste lio lo provocó la Constitución del 2010Fusión y fisión¡Otra vez la iglesia!Competencia deslealEgos¡Acorralamiento!Dictadura. Democracia y corrupciónHaití……Grandes decisionesLiderazgos contaminados en ultramarDe palíndromos, capicúas, carambolas y boomerangsCarretera fronterizaEncrucijada ConstitucionalUtopía taínaMuerto el perro, se acabó la rabiaSi mi abuela tuviera ruedas…Haití, bomba de tiempoSolución al problema haitiano¿CARICOM?¡Cuidado, curva peligrosa!Bosch, la piedrita en el zapatoGrupismo en el PLDDejémonos de paños tibios¡Ayiti Ankó! ¡Haití de nuevo! Lectura de una encuestaOrgullo nacionalCrecimiento inconmensurableLos números en creoleHaití nos aleccionaSino sangre, por lo menos esfuerzos, sudor y lágrimasHub aéreo agropecuarioArcoíris moradoLa bandera¡Bien por Haití!Él no se gobierna16 y 69 palé cuasi perfectoLa renuncia del Embajador Raúl YzaguirrePlaza del técnico¿Y el carisma?El precio del oro y la Barrick GoldObesidad del Estado¿Extemporáneo?Cuatro son muy pocos. ¿Doce, no son suficientes?Ferrocarril Cibao-SurDanilo y la reelección presidencialDesparpajo CongresualRenovarse o morirBingo Chino¡Se rompió la soga electoral!Una pausa… para verCaos en el Metro de Santo DomingoEl Metro y la OMSAPoner a circular el circulanteEchándole más leña al caosTanda extendida, pero de arriba para abajoRumbo al Puerto de origenEl barrilito, el cofrecito, las exoneraciones y otras hecesVuelta al Boschismo, utopía o hipocresía¿Y que nombre les pondremos? Matarile rile rile.El al revés del que salió¡Preñaron a la niña!Daniel y AntonioCero CameralLos Estados Unidos y el Servicio Exterior DomicanoEl Adagio de DaniloLa Barquita, el Ozama, el Isabela y el HainaEsta sociedad va en caída libre hacia el total deterioro moral¡En la china!El gabinetePaís o Nación No todo lo que brilla es oroMirándose en el espejo correctoCopiar y pegarNuestro gabineteEl gobierno de Danilo ya tiene siete mesesNo es como se comienza… El futuro del reformismoHipocondría nacionalUn mejor país, pero para todos ¿De qué te ríes?Se puede correr la roscaVergüenza ajenaDespoliticemos El Metro de Santo DomingoEncrucijada del sistema partidista¡Por favor, dame un chance!Joven, ¡Atrévete! Se parte de la solución El curroTráfico inducido¡Ojo pelao!Genio y figura… Hasta la sepultura Tránsito terrestre, fuente inagotable de recursosNi agradece ni guarda rencor PRD Personas Reburujadas y Desordenadas La pesada carga de DaniloDesesperación, mala consejeraEl Doctor Merengue¿Porqué Danilo y no Leonel?Recordar ¿Es vivir?Dios los cría y ellos se juntanCon los pies sobre la tierraA confesión de partes…¡Por fin, campaña de propuestas!Continuar lo que está bienDanilo y Curitiba Percepción de corrupciónLa clase mediaBendito Plebiscito¡Llegó papá!Enmarañar lo sencillo“Dan Mar”Castrando las aristas de AmableCommodities, la oportunidad del sigloNo bajar la guardia Los viajes de LeonelSúper turismo“El pequeño Haití” espina clavada en el centro de nuestra capital¿Invernaderos? ¡Cuidado!Invadamos a Haití. Expulsémoslos de nuestro paísLos dueños del paísExplosión demográfica, educación, salud y pobrezaChina y Taiwán CarambolaEl narcotráfico y la economíaEl PRD y la reelección de Leonel El bueno, el malo y el feoNi a favor ni en contra, sino todo lo contrarioMi generaciónSin cartuchos ¡Te lo dije!Sainete electoralUnión antillanaHaití, en dos actosEl Metro o la yarda¿Matriarcado?Los gringos ¡A la carga!Tomémosle la palabraHaití, el desastre y su secuela¡Juégatela!El turismo dominicanoOperativos, patronatos, comisiones, etc.El voto negativoAhora o nuncaCorrupción y narcotráficoDeja vu¡Otro pedazo de papel!
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados