Humberto Salazar incurrió en la temeridad de tocar las fibras más sensibles de la ortodoxia balaguerista en su respuesta imponderada a esta columna sobre los requiebros amorosos del líder reformista en el final de su existencia, un tema sumamente delicado.
A favor de Salazar podría argumentarse que se refirió a los alcances políticos de un amor senil que puso en riesgo la unidad de un partido en el poder en una coyuntura histórica de singular relevancia. Pero su indelicadeza lo llevó a terreno movedizo.
Ha dolido su indiscreción al revelar que Balaguer dio instrucciones a Luis Toral para trampear el proceso interno reformista en Puerto Plata a fin de favorecer a la madre de su amada.
Aún en el caso de que haya dicho la verdad, Salazar se autoincrimina en una acción política fraudulenta que lo descalifica para pretender erigirse en crítico de Balaguer si como dice fue él quien ejecutó la bellaquería en contra de la señora Ginette Bournigal.
En carta a esta columna, el dirigente reformista llega al colmo de calificar el “amor senil” de Balaguer como responsable de la división de su partido y de los hechos posteriores que desencadenaron la derrota electoral de 1994 en Puerto Plata.
De Jimmy García
La edición del pasado lunes del Listín apenas comenzaba a circular cuando llegaba la primera carta lanzando fuego contra Salazar. La suscribe Jimmy García:
“Te escribo indignado por la falta de respeto a la memoria de Joaquín Balaguer expresada en una carta dirigida a ti por parte de un megalómano que no pasó de ser un empleado de sexta categoría en los gobiernos del líder reformista”.
“Joaquín Balaguer, como todos, fue un ser humano lleno de virtudes y defectos, y el que en su ancianidad tuviera momentos de debilidad por una mujer no es extraño ni ridículo... ¿Cuántos hombres mayores no dejan a sus esposas y a sus hijos para irse detrás de una joven? Extraño y ridículo sería si hubiera sido detrás de un hombre.
“Lo que más rabia me da es que esta falta de respeto provenga de alguien que se dice ser balaguerista y que ocupe un alto puesto partidario, posición que ocupa debido a la falta de capacidad política que hay en esa organización después de la muerte de Balaguer y Peynado. Sólo espero que Joaquín Ricardo o Ramón Rogelio pongan en su puesto a este irrespetuoso y que los reformistas vean en estas declaraciones por qué el PRSC ha llegado tan bajo...”
De Ramírez Merán
“No soy el más balaguerista de los balagueristas, y sólo debo agradecerle a Balaguer el honor de haberme permitido nacer en su misma tierra.
“Quiero aprovechar este espacio para expresar mi indignación ante las libelosas palabras del “dirigente político” evolucionado a farandulero Humberto Salazar, quien no pierde ocasión para injuriar de manera alegre, irresponsable y conspirativa, el buen nombre del presidente Balaguer y con ello afectar de manera impenitente, artera y cobarde, la esencia del reformismo.
“Balaguer fue humano, con debilidades y fortalezas dables a su condición, y si se enamoró de una mujer, lo hizo acorde con la naturaleza, no como algunos faunos, payasos tristes de circo de ocasión...”.
“Balaguer fue hombre que vivió y gobernó como hombre y en torno a ese hombre se han tejido leyendas e infundios, unas paridas de la sabiduría popular y otras surgidas de mentes retorcidas, alienadas, enfermas...
“El delirio de exhibirse en esta sociedad de sinvergüenzas, de hacerse el gracioso en detrimento del buen nombre y la honra de una mujer y de una familia, es la máxima expresión de la sevicia con la que algunos creen que crecerán en términos políticos y obtendrán ascensos estatales.
“Los reformistas repudiamos la afrenta del señor Salazar y la enfrentaremos con la misma vehemencia y virulencia con la que él hace sus apariciones en los escenarios públicos, cual vedette...
“Lo saluda Gustavo Ramírez Merán, miembro de la Comisión Política y subsecretario de Organización del PRSC...
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