Miercoles 24 de Mayo del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
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José Carvajal

Los sueldos de León Félix Batista

En la historia hay casos de poetas traicionados por sus propios compañeros de juergas y luchas ideológicas, pienso en el salvadoreño Roque Dalton. También hay casos, como en República Dominicana, de poetas que traicionan la confianza de la “patria cultural”, pienso en León Félix Batista.

Desde su cargo de director general de la Editora Nacional, Félix Batista se cree intocable, amparado en la burbuja del poder que obnubila la razón de los servidores públicos de quinta categoría, es decir, los que se convierten en peones y edecanes de mentes maquiavélicas que no tienen conciencia de la historia.

Nunca fue mi intención polemizar tanto con Félix Batista. Los lectores no se merecen este espectáculo de cultura callejera, o este "pugilismo intelectual de cloaca", como diría Mario Vargas Llosa; ni yo mismo tenía tiempo para quitarle tantos pétalos a la rosa.

Mientras uno expone preocupación legítima por la manera personalista en que se maneja la gerencia cultural desde el Estado, en el otro lado no hay más que silencio oficialista y burlas: “Esto de ser su centro de atención tiene su encanto... me está gustando esa vaina!”, escribió Félix Batista en su perfil de Facebook. De modo que como a él le gusta ser el centro de atención, lo voy a complacer una vez más.

En mi escritorio descansa el cuerpo de un posible delito. Por dos años, Félix Batista estuvo ganando dos salarios al mismo tiempo: uno como director general de la Editora Nacional, cargo que mantiene hasta la fecha; y otro por un contrato como asesor editorial de la Biblioteca Nacional, un elefante blanco que lleva casi cinco años cerrado.

Todo eso ocurrió a pesar de que la Ley No.41-08 sobre la Función Pública prohíbe a funcionarios “prestar, a título particular y en forma remunerada, servicios de asesoría o de asistencia al Estado, relacionados con las funciones propias de sus cargos”.

El contrato de la Biblioteca Nacional dice: “para realizar una investigación y asesorar a segunda parte (es decir, a la BN) en tanto lo que tenga que ver con la organización del Depto. de Publicaciones, en cuanto a su funcionamiento como en las publicaciones de libros, revistas, folletos e investigaciones y diseño de la línea editorial". ¿Y dónde están los resultados?

En un artículo anterior dije que en la Editora Nacional Félix Batista gana un promedio de 450-mil-606 pesos al año. La cifra adicional al primer salario son 50-mil pesos mensuales, unos 600-mil pesos al año, que multiplicados por los dos del contrato, inicialmente "renovable", equivalen a 1-millón-200-mil pesos.

O sea, que con los sueldos el poeta ganó en dos años unos 2-millones-106-mil-pesos. Es el mismo personaje que asegura haber llegado al país, después de vivir 18 años en Nueva York, para levantar una Editora Nacional que encontró hecha ruinas, deterioro que de ser cierto se lo debemos a su antecesor en el cargo y amigo suyo de juergas, el también poeta Alexis Gómez-Rosa.

Todavía hay más: la Biblioteca Nacional está cerrada desde 2007, por trabajos de renovación. Y los dos años de los supuestos servicios de Félix Batista, según el documento que tengo sobre mi escritorio, corresponden a 2009 y 2010.

El contrato fue suscrito por el director de la Biblioteca Nacional (que sigue cerrada) Diómedes Núñez Polanco y el poeta León Félix Batista; la firma notarial corresponde a la Dra. Jeannette Pérez de Moya.

Nadie dice nada porque temen a represalias o venganzas en el futuro. Sin embargo, este tipo de ejercicio periodístico me ha demostrado que República Dominicana está viviendo una dictadura solapada y que el Ministerio de Cultura es un nido de buitres.

Ya lo dijo Enriquillo Sánchez: “Así como el hombre de Sartre está condenado a ser libre, los dominicanos estamos condenados a ser dominicanos”.

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