Sábado 24 de Junio del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


José Carvajal

Josefina Báez, ¡Ay ombe!

La dominicana Josefina Báez ha roto todos los esquemas. Con lo que ha hecho desde el año pasado es probable que se haya convertido en la primera poeta caribeña en echar a un lado el tradicional y casi siempre aburrido método convencional de poner a circular un libro.

Josefina ha utilizado la internet; se ha servido de las imágenes del videoclip y ha leído de manera graciosa y amena algunos textos de su obra “Levente no, yolayorkdominicanyork”.

Es una actriz experimentada en el monólogo y en los temas del “aquí y allá” que erizan tanto su piel como la de los espectadores que acuden a sus representaciones teatrales. Y estoy seguro que con esta puesta en circulación con “rewind”, que debe parte de su efecto a la cámara y a esa magia que producen las imágenes en movimiento y a todo color, Josefina Báez se da por servida.

Y no es para menos. El novedoso método de alcance internacional satisface al mismo tiempo a la actriz y permite a la poeta, que surge misteriosa de la sombra de la dramaturga, leer sus textos como le da la gana: en las calles, en los parques, y bajo la mirada del que acecha subrepticiamente a los otros, algo muy común en las grandes urbes como Nueva York.

En el videoclip se pueden apreciar algunos textos leídos con una gracia teatral. La sombra poeta de Josefina toma el lugar de la actriz y se lanza a conquistar en solitario un mundo que si no le pertenece del todo a ella, tampoco es totalmente de alguien.

En otras palabras, hay espacio para todos, y en el suyo Josefina prioriza el vocablo que recuerda de su natal República Dominicana y lo mezcla con el lenguaje del desarraigo, con la necesidad de una identidad propia y la cruda realidad del inmigrante y sus circunstancias.

Escucho la voz de Josefina y la veo leyendo en plena calle: “Llegué yo / hija de Esperanza la billetera. / Cobrá, cansá, con celular y celulitis.”

El libro que lleva en sus manos tiene las páginas suficientes para que lo tomen en serio, y la portada está hecha a puros ladrillos, es decir, es la fotografía de uno de esos sórdidos edificios propios de un lugar preparado para la crudeza del invierno y las emergencias en caso de incendio.

Escucho de nuevo la voz de Josefina, ahora en un parque: “Chiquita, gorda, maltallá, no soy bacana ni matatana ni mujerón / muy normalota, molleta, una morenota / otra prieta más, sin atra…".

Es una presentación escénica, donde aflora el bilingüismo (inglés y español), como todo lo de Josefina. Un videoclip hecho en invierno: el abrigo y la bufanda delatan la baja temperatura. La autora lee en lo alto de los edificios y en lo bajo de las calles; se ríe, se comunica con expresión facial, disfruta sus textos, se divierte, corre, camina a toda prisa; todo con la gracia del buen teatro.

Escucho de nuevo: “Estela la colorá del 3-A / La flaca del 6 J / la que jode con los jodedores de la esquina / y cuando ella jode la línea J completa lo sabe / la cama salta / ataca / la cama baila / y la música a mil / Y todos cantamos: sigue flaca, sigue, sigue…"

Al final el anuncio en la misma voz de Josefina: “‘Levente no, yolayorkdominicanyork’ es mi libro más reciente, lo pueden conseguir aquí (y aparecen letras blancas sobre un fondo negro: http://www.blurb.com/user/store/ayombe)”.

Lo demás es cuestión de suerte. Celebro la originalidad de Josefina, y su nuevo libro; ambos se lo merecen. Yo me quito el sombrero.

Otras opiniones de: José Carvajal

Paraguay sin pena ni gloriaEl pensamiento literario de RenéLa firma de René del Risco y BermúdezAntología esencial para los tontosRealidad y Premio Nacional de LiteraturaGratereaux, Mieses Burgos y BorgesAntes de Federico Henríquez GratereauxÉtica y Premio Nacional de Literatura 2017Libros RD / Mis recomendaciones 2016Pedro Henríquez Ureña bajo observaciónAntología para escapar del olvidoPoesía amorosa dominicana en el siglo 21Amoroso mundo de la poesía dominicanaUna antología ridícula para el mundoEl pecado literarioLos espacios de Pedro CamiloLiteratura y política dominicana 2016PHU y descuidos de Andrés L. MateoEsteban Torres y las ideasHaití y una novela de Matos Moquete (y 4)Haití y una novela de Matos Moquete (3)Haití y una novela de Matos Moquete (2)Haití y una novela de Matos Moquete (I)El premio de entonces, ya no es lo mismoJuan Bosch, autor de una obra infinitaJuan Bosch, autor de una obra infinitaGabriel García Márquez para dominicanosVirgilio López Azuán no hizo la tarea (3 de 3)Virgilio López Azuán no hizo la tareaLeonardo Nin, en blanco y negroConocimiento de pausa y efectoLiteratura dominicana: nota para extranjerosSergio Ramírez, dentro y fuera de NicaraguaTreinta días fuera de FacebookSiglos de luces sin aplausos ni veniasEl enemigo no soy yoCésar Zapata, más allá de lo virtualCésar Zapata entre la poesía y el cuentoPedro Henríquez Ureña con ribetes de oroUna tarea para el Ministro de CulturaPiedra filosofal de letras dominicanasDe viaje con un "eslabón perdido"Reynaldo Disla, diálogo y apartePoetas de un eslabón perdidoEl éxito ferial de Eugenio FortunatoReflectores para Tomás Castro BurdiezEl legado del mago de MacondoLa minúscula Feria de Santo Domingo2 libras de cuentos de Rafael García RomeroQue suba el telón para VirnaVenias y aplausos para Mateo MorrisonTony Raful y el compromiso con las ideasLunes de la Poesía huele a caprichoEncuentro entre ruinas colonialesMiguel Angel Fornerín y el afán de canonUna libreta llamada FacebookDominicana y los lacayos del PoderDominicana y la cooperativa del PoderChapucería millonaria en CulturaNada haitiano me es ajenoHaití debe guardar corduraDominicana y la estrangulación de salariosLa consecuencia de opinar en mi paísDominicana en una encrucijadaRihanna y la dichosa cucaracha dominicanaCartas de presentación de Miguel ColladoDominicana con el dedo en el gatilloAutores del desprecio y el olvidoSan Francisco de Macorís, otra realidadA salvo del olvido con obras reunidasAutogestión y responsabilidad literariaJosé Mármol, un poeta hereje reivindicadoR. Rodríguez Soriano con pasaporte literarioEl tristemente célebre Anthony WeinerLa inspiración errante aparece en CaliforniaLa marca de María Celeste ArrarásUn seminario: ¡Medios para todo!De paso por Librería Cuesta Adiós temprano al poeta del "esquizo"Carlos Alberto Montaner: Otra vez adiósProeza tuiter: una novela con cuentagotasHágalo rápido, pero primero hágalo bienLa economía portátil de Leonel FernándezUn desalojo anunciadoLa visita de los hombres blancosEnrique Eusebio, para la historiaMás allá de las tumbas, sin espectáculoApuntes para escritores dominicanosSicarios financieros en la islaUn diario para revivir a BorgesEl himno nacional de Miguel de CampsLibro súbito de José AcostaApócrifo de Judas IzcarioteLey de la ilusión en Ministerio de CulturaLos sueldos de León Félix Batista Los números de la Editora Nacional¿Qué tiene de malo?Derrotismo en Ministerio de CulturaEditora Nacional y supervivencia culturalLaboratorios de escritores dominicanosMarianela Medrano, sin máscara de oxígenoClaudio Hanley y la profanación de la muerte Viriato Sención en la eternidadTeodoro Grullón, al servicio de la VidaPanteón de héroes inútiles Un caimán envidiosoGallinero del libro dominicano en Nueva YorkDel best al bad seller: el libroMario Vargas Llosa, un Nobel explosivoGazapo en cuento de Jorge Luis BorgesCrisis de Alianza Dominicana huele a conspiraciónComplot y camisa de fuerza en Washington HeightsLluvia de piedras en Washington HeightsEfecto dominó en Washington HeightsEl conocimiento y las bestias
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados