Sábado 29 de Abril del 2017
Santo Domingo, República Dominicana
Buscar Noticias


José Carvajal

Efecto dominó en Washington Heights

Es posible que, con el encarcelamiento federal del ex concejal Miguel Martínez a principios de este año y la reciente renuncia de Moisés Pérez como director ejecutivo de Alianza Dominicana, se haya iniciado un efecto dominó en Washington Heights.

Moisés fue obligado a renunciar al cargo que desempeñó por más de 20 años, al parecer como parte de un acuerdo negociado entre él y los peritos que todavía olisquean documentos relacionados con el caso Martínez. Y si las labores de los investigadores se profundizan, los tentáculos del temido pulpo de la ley pueden llegar incluso a proyectos universitarios favorecidos por las gestiones del ex concejal y otros políticos.

Pero la debacle puede ser aún peor, y eso lo saben algunos dirigentes de organizaciones no gubernamentales que forman parte de lo que yo llamo “anillos de compromiso” en Washington Heights. Imagino a unos cuantos trabajando día y noche para poner todo en claro, porque el gusanillo indagatorio puede ser tan dañino que el alto Manhattan podría verse de la noche a la mañana sin los rótulos de sus principales organizaciones de servicios comunitarios.

El efecto dominó fue una teoría de la política exterior estadounidense en relación con la expansión del comunismo en Indochina. El término alcanzó notoriedad después que el presidente Dwight D. Eisenhower se refirió al mismo en 1954 durante una conferencia de prensa. En imágenes concretas, se trata de una hilera de fichas del famoso juego dominó colocadas de modo tal que al derribo de la primera, las demás caen por el efecto de las piezas que las anteceden.

En el caso particular de Washington Heights, el ex concejal Miguel Martínez podría considerarse la pieza clave de una indagatoria que busca demostrar falta de ética y posible manipulación de fondos públicos y privados al interior de las organizaciones comunitarias sin fines de lucro, y que en ciertos casos han sido convertidas en trincheras de la ambición de poder y control étnicos que exhiben sus dirigentes.

No dudo de la buena fe de los directivos de las ONG del alto Manhattan en relación con los servicios que prestan a una población aparentemente necesitada, pero sí de las razones que a veces los impulsan a ejecutar planes maquiavélicos contra personas y grupos que no son de su agrado.

El caso de Alianza Dominicana no deja de ser un escándalo mayúsculo por ser la organización más poderosa en manos de los dominicanos en todo Estados Unidos. Es una “flotilla” sin precedentes en materia de servicios sociales, con más de una veintena de programas en puntos estratégicos de la geografía comunitaria en el alto Manhattan. Puede que ahora sea un buque a la deriva, pero hay que salvarla de la tormenta y evitar el naufragio.

Otras opiniones de: José Carvajal

El pensamiento literario de RenéLa firma de René del Risco y BermúdezAntología esencial para los tontosRealidad y Premio Nacional de LiteraturaGratereaux, Mieses Burgos y BorgesAntes de Federico Henríquez GratereauxÉtica y Premio Nacional de Literatura 2017Libros RD / Mis recomendaciones 2016Pedro Henríquez Ureña bajo observaciónAntología para escapar del olvidoPoesía amorosa dominicana en el siglo 21Amoroso mundo de la poesía dominicanaUna antología ridícula para el mundoEl pecado literarioLos espacios de Pedro CamiloLiteratura y política dominicana 2016PHU y descuidos de Andrés L. MateoEsteban Torres y las ideasHaití y una novela de Matos Moquete (y 4)Haití y una novela de Matos Moquete (3)Haití y una novela de Matos Moquete (2)Haití y una novela de Matos Moquete (I)El premio de entonces, ya no es lo mismoJuan Bosch, autor de una obra infinitaJuan Bosch, autor de una obra infinitaGabriel García Márquez para dominicanosVirgilio López Azuán no hizo la tarea (3 de 3)Virgilio López Azuán no hizo la tareaLeonardo Nin, en blanco y negroConocimiento de pausa y efectoLiteratura dominicana: nota para extranjerosSergio Ramírez, dentro y fuera de NicaraguaTreinta días fuera de FacebookSiglos de luces sin aplausos ni veniasEl enemigo no soy yoCésar Zapata, más allá de lo virtualCésar Zapata entre la poesía y el cuentoPedro Henríquez Ureña con ribetes de oroUna tarea para el Ministro de CulturaPiedra filosofal de letras dominicanasDe viaje con un "eslabón perdido"Reynaldo Disla, diálogo y apartePoetas de un eslabón perdidoEl éxito ferial de Eugenio FortunatoReflectores para Tomás Castro BurdiezEl legado del mago de MacondoLa minúscula Feria de Santo Domingo2 libras de cuentos de Rafael García RomeroQue suba el telón para VirnaVenias y aplausos para Mateo MorrisonTony Raful y el compromiso con las ideasLunes de la Poesía huele a caprichoEncuentro entre ruinas colonialesMiguel Angel Fornerín y el afán de canonUna libreta llamada FacebookDominicana y los lacayos del PoderDominicana y la cooperativa del PoderChapucería millonaria en CulturaNada haitiano me es ajenoHaití debe guardar corduraDominicana y la estrangulación de salariosLa consecuencia de opinar en mi paísDominicana en una encrucijadaRihanna y la dichosa cucaracha dominicanaCartas de presentación de Miguel ColladoDominicana con el dedo en el gatilloAutores del desprecio y el olvidoSan Francisco de Macorís, otra realidadA salvo del olvido con obras reunidasAutogestión y responsabilidad literariaJosé Mármol, un poeta hereje reivindicadoR. Rodríguez Soriano con pasaporte literarioEl tristemente célebre Anthony WeinerLa inspiración errante aparece en CaliforniaLa marca de María Celeste ArrarásUn seminario: ¡Medios para todo!De paso por Librería Cuesta Adiós temprano al poeta del "esquizo"Carlos Alberto Montaner: Otra vez adiósProeza tuiter: una novela con cuentagotasHágalo rápido, pero primero hágalo bienLa economía portátil de Leonel FernándezUn desalojo anunciadoLa visita de los hombres blancosEnrique Eusebio, para la historiaMás allá de las tumbas, sin espectáculoApuntes para escritores dominicanosSicarios financieros en la islaUn diario para revivir a BorgesEl himno nacional de Miguel de CampsLibro súbito de José AcostaApócrifo de Judas IzcarioteLey de la ilusión en Ministerio de CulturaLos sueldos de León Félix Batista Los números de la Editora NacionalJosefina Báez, ¡Ay ombe!¿Qué tiene de malo?Derrotismo en Ministerio de CulturaEditora Nacional y supervivencia culturalLaboratorios de escritores dominicanosMarianela Medrano, sin máscara de oxígenoClaudio Hanley y la profanación de la muerte Viriato Sención en la eternidadTeodoro Grullón, al servicio de la VidaPanteón de héroes inútiles Un caimán envidiosoGallinero del libro dominicano en Nueva YorkDel best al bad seller: el libroMario Vargas Llosa, un Nobel explosivoGazapo en cuento de Jorge Luis BorgesCrisis de Alianza Dominicana huele a conspiraciónComplot y camisa de fuerza en Washington HeightsLluvia de piedras en Washington HeightsEl conocimiento y las bestias
El tiempo
Prevision del Tiempo en Santo Domingo
Encuesta
Quien sera el candidato del PRM en el 2020?
Hipolito Mejia
Luis Abinader
David Collado
No se

Ver los resultados